VOX VUELVE A ENTRAR EN CRISIS INTERNA

En primer plano de izda a dcha los dos concejales dimisionarios de Vox en Toledo, Luis Miguél Núñez y Alberto Romero. Junto a este su sustituta Mª Angeles Ramos

 

Una nueva crisis ha ensombrecido la campaña electoral para Vox en la provincia de Toledo. Ocurrió poco meses antes de las generales del pasado mes de abril, volvió a ocurrir días antes de las municipales y autonómicas de mayo y vuelve a repetirse con las generales de noviembre; en las tres ocasiones la dirección nacional eligió la gestora que debía dirigir el partido en la provincia. En esta ocasión Vox se quedó sin concejales en el ayuntamiento de Toledo al dimitir Alberto Romero que encabezó la candidatura y era miembro de la gestora provincial y al abandonar el partido, pero no la concejalía, Luis Miguel Núñez que fue hasta el mes de mayo Presidente de la gestora provincial de Vox.

 

Comienza a ser una costumbre en Vox Toledo la de entrar en crisis cuando se vislumbra en el horizonte más cercano unas elecciones. Es cierto que en las elecciones generales de abril el hecho no le afectó demasiado pues consiguió un diputado al Congreso en la figura del talaverano Manuel Mariscal, un especialista en redes sociales. Peores consecuencias tuvo la crisis previa a las autonómicas y municipales en las que el descenso de votos fue notable con respecto a un mes antes. Ahora la crisis ha afectado de lleno al grupo municipal de Vox en el ayuntamiento de Toledo que se ha quedado sin miembros al dimitir como concejal el que fuera de número uno en la lista, el pintor Alberto Romero, y abandonar el grupo, aunque permanece de concejal, Luis Miguel Núñez, quien, además de residir en Talavera de la Reina poco antes de las elecciones municipales fue coordinador provincial del partido.

 

Luis Miguel Núñez días antes del cierre de candidaturas y cuando se había anunciado que encabezaría la lista por Toledo fue desplazado al segundo puesto y en su lugar se situó a Alberto Romero quien, según dijo en el último pleno del Ayuntamiento en el que participó, “me enteré al verlo en el Boletín Oficial del Estado, para mi fue una gran sorpresa”. El caso es que Luis Miguel Núñez también había sido desplazado como coordinador provincial por el torrijeño Daniel Arias Vargas, que se presentó como candidato de Vox a la presidencia de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha sin conseguir salir elegido siquiera parlamentario. En el proceso también fue destituido como coordinador local de Toledo José Luis Sánchez y la dirección nacional nombró en la provincia una nueva gestora en la que se incluyó a Alberto Romero.

 

En las elecciones generales de abril Vox consiguió 2 representantes en el congreso por Castilla-La Mancha, en Toledo y en Ciudad Real, aunque un mes después, siendo en teoría más sencillo por elegirse un número mayor de representantes, en las elecciones autonómicas no consiguió representación.

 

No hace todavía un año, en noviembre de 2018, la dirección nacional de Vox había nombrado presidente de la gestora provincial a Luis Miguel Núñez, al destituir a la dirección provincial del partido que encabezaba el abogado Daniel Molina Álvarez quien dirigió un duro escrito contra el secretario nacional de Vox Javier Ortega Smith, en el que le calificaba de “tipo mesomorfo, antisocial en cuanto al desprecio y violación de los derechos de los demás y, sobre todo, narcisista”. Y añadía “El trastorno narcisista de la personalidad es uno de los más conocidos y se caracteriza por un patrón de grandiosidad, necesidad de admiración y falta de empatía. Los comportamientos más típicos de este problema son: fantasías constantes de éxito, creencia de que es especial y único y que sólo puede ser comprendido o relacionarse con personas de su status, exige admiración excesiva, carece de empatía”.

 

Días antes de las últimas elecciones europeas, autonómicas y municipales, Daniel Molina firmó un manifiesto junto a otros ex dirigentes nacionales de Vox pidiendo el voto para el PP. Aquel manifiesto sirvió para que Isabel Díaz Ayuso, quien después sería elegida presidenta de Madrid, dijera una frase que alcanzó notoriedad, en referencia a los votantes de Vox “hasta aquí ha estado bien, ya hemos pasado las generales, ya nos hemos desfogado”.

 

Alberto Romero, aun siendo miembro de la gestora hasta su dimisión como concejal no estaba siendo convocado a las reuniones de la misma y, según manifestó a esta revista, estaba pensándose si abandonaba o no el partido. El concejal dimisionario en su despedida expuso ante el Pleno del Ayuntamiento que “Vine para intentar aportar e intentar construir con gran ilusión; pero me encontré con dificultades y obstáculos que no contaba con ellos y lógicamente me fue imposible trabajar. Me impidieron llevar a cabo mi propósito”. Aunque sin citarlo se refería a su partido, según señalaba a esta revista una persona especialmente próxima al concejal saliente. Fue una intervención emotiva hacia la totalidad de su compañeros de corporación de quienes dijo “Me he encontrado muy cómodo y muy agusto, he visto cordialidad y mano tendida y simpatía. Me siento honrado y orgulloso de estar aquí con vosotros. Confío en todos vosotros, en corto este espacio de tiempo observé una unión ejemplar y especial en todas las reuniones a las que acudí. Gracias a todos por vuestra amabilidad, trato, cariño y mano tendida”. Posteriormente tuvo unas palabras especiales hacia la socialista Milagros Tolón “Muy agradecido a la señora alcaldesa por tu siempre cercanía, bondad y gratitud. Seguro estoy que el proyecto en común que encabezas saldrá reforzado y desde la barrera, taurina, intentaré siempre estar cerca de él. Podréis contar conmigo”.

 

También la alcaldesa tuvo palabras amables hacia Romero, al que calificó de “toledano ejemplar” y al expresarlo dijo “No hablo en nombre propio sino en nombre de toda la corporación porque así lo hicimos en la junta de portavoces”. Destacando “las magníficas relaciones que hemos tenido en este tiempo”. Para sustituir a Romero Vox eligió a la número cinco de la lista municipal, María de los Ángeles Ramos.

 

Más duro y más claro fue, días después, Luis Miguel Núñez al explicar el proceso de su abandono del partido, aunque permanece como concejal no adscrito, donde puso de manifiesto el sistema de funcionamiento de Vox en la provincia de Toledo. Previamente la gestora provincial había mandado un comunicado en el que señalaba que le había abierto un expediente entre otras razones por la “actitud reiterada en su comportamiento que muestra una ambición política que antepone sus intereses personales al servicio que debe a los ciudadanos de la capital de Castilla-La Mancha». En ese comunicado le acusaba de tener conversaciones con el PP sin estar autorizado para ello y el haber intentado ser el portavoz del grupo, cargo que está remunerado, hecho que el niega. Núñez, por el contrario, señaló que antes de ese comunicado, el martes 17 de septiembre, “registré en el Ayuntamiento mi solicitud para darme de baja en el grupo municipal y pasar a formar parte de la corporación como concejal no adscrito y automáticamente mandé un correo electrónico a la dirección nacional cursando mi baja como afiliado”.

 

Entre las causas que fueron conformando su desencanto Núñez citó que se hubieran suprimido las primarias por lo que, aseguró “todo el proyecto inicial empieza a venirse abajo cuando se empieza a colocar de cabeza de listas para la generales a gente que no había tenido ninguna vinculación con este partido”. Y en el caso de Toledo citó, como otra de las causas, una reunión en el hotel Beatriz celebrada el 3 de marzo en la que el “vicesecretario nacional de organización nos dice a la comisión gestora que nos teníamos que olvidar de las elecciones municipales, debíamos centrarnos exclusivamente en Toledo, en Talavera y en dos o tres localidades más un poco grandes, el resto de pueblos, y cito textualmente, no nos importa”.

 

A partir de ahí asegura que “Comienza desde la vicesecretaría de organización a montarse a mi alrededor un cordón sanitario, desconozco los motivos. El primer paso que dieron fue que toda la gente de mi confianza había que sacarla del partido, desde el coordinador local de Toledo, José Luis Sánchez Lorenzo, coordinadores de pueblo, siempre había una llamada de teléfono que decía someramente que esta persona tiene que estar fuera. ¿Por qué? Por qué hay informes que dicen que tienen que estar fuera. Yo siempre he sido un hombre de partido y pese a lo que dicen algunos, siempre quise mantener la disciplina del partido, jamás cuestioné una orden, y he tenido que dejar en el camino a muy buena gente”. Aquí hay que recordar que José Luis Sánchez en su día criticó que Núñez encabezara la candidatura por Toledo, aunque luego fuera Alberto Romero.

 

Precisamente Núñez asegura que se mostró en desacuerdo cuando en una reunión que se le convocó a Madrid le dijeron que sería cabeza de lista por Toledo capital mientras que el actual presidente provincial, Daniel Arias, encabezaría la candidatura a la presidencia de la Junta. También aseguró que en otra reunión en Madrid le dijeron que pasó a ocupar el número dos como castigo a su persona y que dentro de ese castigo también figuró el bajar al número 13 de la lista por Talavera a su mujer que en principio iba la número 4. Todo eso le llevó a presentar la dimisión como presidente provincial dos semanas antes de las elecciones, según señaló.

 

Al igual que Alberto Romero tuvo palabras especialmente amables para el resto de los grupos políticos del ayuntamiento “He tenido la suerte de llegar a un ayuntamiento donde el ambiente y la unidad que hay entre todos los grupos facilita que podamos llegar a grandes acuerdos, a grandes consensos en beneficio de esta ciudad”.

 

También tuvo palabras generosas para Daniel Arias “yo no lo considero una mala persona, es más, yo comencé en Vox con él, de su mano. Creo que es una excelente persona; pero que se ha rodeado de gente que le ha hecho mucho daño” y como principal responsable de los problemas citó al vicepresidente provincial, Gerardo Ortega “Es la persona que ha estado urdiendo la estrategia bajo cuerda. La persona que ha faltado al respeto a los afiliados, que los ha insultado públicamente” y también al secretario nacional, Ortega Smith. Y dio a conocer que el partido les había pedido que les cediera los locales que el Ayuntamiento había puesto a disposición del grupo de concejales de Vox “lo que es ilegal” y que el Ayuntamiento tiene retenidas las asignaciones a este grupo de 9000 euros al año más 550 euros por concejal, al querer Vox gestionarlas a nivel nacional, a lo que, dijo,Alberto Romero se negó y yo me adherí”.