Viva el líder

Han conseguido frivolizar las elecciones, nos han llevado a jugar al futbolín y al ping-pong con Bertín y nos hemos olvidado del ex ministro Wert o del paro

Son las elecciones de la simplificación, se vota a un líder y no tanto por lo que dice y hace sino por la impresión que nos causa. Son las elecciones, y simplificando, de las empresas del Ibex que se han movilizado hasta la saciedad. Ya digo que es una simplificación, no han sido todas y probablemente tampoco la mayoría; pero si como grupo: grandes empresas, banqueros y medios de comunicación endeudados hasta los ojos con los segundos, capaces de crear y hundir partidos.

Han conseguido frivolizar las elecciones, nos han llevado a jugar al futbolín y al ping-pong a casa de Bertín y nos hemos olvidado del ex ministro Wert y su desastre educativo y cultural, de la discapacidad, del paro, de las tasas de la justicia, del coste de la luz, de la corrupción y de la sanidad. Lo han hecho bien, no hay duda alguna, son unos profesionales. Cualquier aficionado al marketing sabe de la importancia de crear tendencia y para eso han servido las infinitas encuestas que se han publicado en la prensa.

Nadie se acuerda que ya se hizo en las elecciones de mayo y esas mismas encuestas, publicadas en los mismos medios, no pudieron estar más alejadas de los resultados reales; pero crearon una tendencia sobre la que se ha insistido. Las elecciones de mayo sirvieron para corregir errores por quienes no consiguieron los resultados esperados, hablo de los creadores de tendencia, mientras otros se dormían en la complacencia del “éxito”. Partidos que nacieron de la movilización y de la participación se echaron en manos del líder. Partidos que consiguieron volver a llenar las alcaldías de España de concejales y alcaldes, se echaron en manos del líder.

Mientras y por el contrario, un partido que veía como su líder fracasaba corría a crear a toda prisa una lideresa y otros, cuyo valor principal es el líder, incidían inteligentemente en su figura. Cada cual que ponga nombre a los partidos y apellido a los líderes según lo vea. En las elecciones autonómicas y municipales se habló mucho de política, hablo de los electores, aunque evidentemente también funcionaran las figuras de los líderes, eso es inevitable.

En las del 20 D las conversaciones y aseveraciones más habituales van en la línea de “es que no me cae muy bien Sánchez”,“pues a mí sí, me parece un tío muy majo”; “me gusta más Rivera”, “pero si es un pijo”; “Rajoy es que es muy soso”, “parece muy buena persona”; “Iglesias habla muy claro”, ”es un exaltado”. Es la manera de consolidar el estado de cosas, ya el PP de Castilla-La Mancha en las pasadas elecciones autonómicas presentó su programa electoral dos días antes de las elecciones.

Se trataba de obviar al máximo el debate político contando con que el voto al líder les favorecía puesto que la entonces presidenta, María Dolores de Cospedal, salía mucho más en la televisión. Les funcionó bien, aunque no lo suficiente puesto que perdió la mayoría absoluta y el Gobierno. Se equivocaron en quererlo todo y seguir con patente de corso y aprobaron una Ley Electoral que dejó fuera a quien podía haberles ayudado a conservar el Gobierno: Ciudadanos. En estas elecciones, el PP nacional al menos ha esbozado algunas líneas generales, pero el programa queda para los últimos momentos evitando en lo posible su debate político.

La encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), aunque pueda haberse pasado de cocinada y haya entrado en la campaña de crear tendencia, es sin duda la más seria y útil para los partidos a la hora de evaluar lo que están haciendo y predecir un resultado aproximado. De esta encuesta no vale decir, como Bono, “nunca he ganado una encuesta del ABC”. Hay que hacerle caso aunque no sea dogma de Fe. Ya aseguro que, como pasó hace unos meses en las elecciones autonómicas, tampoco en esta ocasión van a acertar del todo. El PP obtendría según la macro encuesta última del CIS en Castilla-La Mancha entre 10 y 11 escaños en las próximas elecciones generales, el PSOE entre 6 y 7 y Ciudadanos 5. En la provincia de Toledo, el PP sacaría 3 escaños, el PSOE 1 y Ciudadanos 2.

El pasado 7 de mayo, unos días antes de las elecciones, el CIS decía que en Castilla-La Mancha el PP obtendría el mayor número de escaños (14-15). El PSOE conseguiría 13 escaños y sería la primera fuerza -por un par de décimas- en estimación de voto, aunque no se tradujera en más parlamentarios que el PP. Ciudadanos entre 3-4 diputados, sería el árbitro. Podemos conseguiría 2. La verdad es que el más votado fue el PP y tuvo 16 diputados, el PSOE 15, que el arbitro fue Podemos con 2 y que Ciudadanos no consiguió ninguno. Lo que si fue, la del CIS, la única encuesta que predijo que Cospedal perdería la mayoría absoluta.

    

Francisco José Gómez Herruz

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