Vino bajo vigilancia

En plena campaña de vendimia, la organización agraria Asaja alertaba a la opinión pública del fraude que presuntamente estaban cometiendo “una decena de bodegas de Castilla-La Mancha”, al estar añadiendo azúcar al vino, una práctica prohibida. La consejería de Agricultura no desmiente estos hechos, aunque no da los nombres de las bodegas involucradas amparándose en “la ley de protección de datos”; pero sí garantiza que ningún vino adulterado sale de las bodegas de la región.

 

De 600 bodegas que elaboran vino en Castilla-La Mancha, al menos diez están sancionadas y vigiladas por haber realizado, presuntamente, prácticas prohibidas, en concreto la conocida como ‘chaptalización’, que consiste en añadir azúcar al vino con la finalidad de elevar su graduación alcohólica de manera artificial. Esta adulteración del vino está prohibida por la Ley de la Viña y el Vino de España, que lo considera como infracción grave y que puede conllevar sanciones de hasta 30.000 euros.

 

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