Una recuperación en harapos

Para hacer más llevadero los mensajes que los políticos nos lanzan en la campaña electoral me he puesto de fondo a los Celtas Cortos, en concreto la canción “Cuéntame un cuento y verás qué contento me voy a la cama y tengo lindos sueños…”

Es muy pegadiza. Y además me ha recordado uno de mis cuentos favoritos de Hans Christian Andersen, El Traje nuevo del Emperador. ¿Lo recuerdas? Unos pillos convencen a un alto mandatario de que son capaces de hacer el traje más hermoso y lujoso del mundo, tan especial que es invisible a los ojos de los tontos. El mandatario paga una fortuna por ese maravilloso traje inexistente y se lo coloca (no sabemos si no lo ve porque es tonto o porque no lo quiere ver). Desnudo y ufano se pasea sin que ningún vasallo ose señalar la verdad por miedo a parecer tonto, hasta que un niño inocente grita ¡el rey está desnudo!

¡Qué poco ha cambiado el cuento! Ahora intentan convencernos -pillos y mandatarios- de que vamos muy bien, que hay más empleo que antes de que nos recortaran el traje a su medida, incluso dicen que los jóvenes españoles están encontrando más trabajo que los europeos, que aumenta la estabilidad en el trabajo, que la reforma laboral está siendo muy beneficiosa. Y lo que es peor, como todo va tan bien hay que seguir por el mismo camino.

Pues soy tonta. No lo veo. Yo lo que veo es una recuperación en harapos. En nuestra tierra casi 25 de cada 100 personas que quieren, pueden y necesitan trabajar no tienen la oportunidad de hacerlo. Más del 95% de los contratos que se hacen son tan temporales que la mayor parte dura una semana; otros tantos, un mes. Y luego están los de jornada parcial, los salarios que más parecen propinas, las condiciones laborales de la época del cuentista Andersen… Y lo peor, los que han quedado por el camino, aquellos que llevan en paro dos, tres y hasta cinco años y ya han perdido todo derecho de prestación o subsidio. Despojos del mercado laboral que no ve el PP que Gobierna.

El desempleo es el problema que más preocupa a la ciudadanía y ha entrado de lleno en la campaña electoral, obligando a los partidos políticos que aspiran a gobernar a centrar sus programas y sus esfuerzos de comunicación en explicar cómo van a generar empleo y como van a proteger a quienes no tienen ni trabajo ni ingresos.

En este contexto, el debate que organizó en Toledo el sindicato CCOO fue muy revelador: el candidato del PP, Labrador, no ofreció ni una sóla propuesta, se limitó a defender lo que había hecho el Gobierno; el de Ciudadanos, Paños, habló del Contrato Único con indemnización creciente como la panacea; la socialista Rodríguez defendió la necesidad de un nuevo Estatuto de los Trabajadores y derogar la reforma laboral; Podemos quiere subir el salario mínimo a los 800; IU tiene un plan para garantizar empleo para todos… Sigo oyendo de fondo a los Celtas Cortos.

Prado López Galán
Prado López Galán

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