Un paseo triunfal

El mes ha sido tenso en el PP. El principal motivo, lo que debía de haber sido un paseo triunfal, la proclamación una vez más de Dolores de Cospedal como presidenta del partido en Castilla-La Mancha, cosa que ocurrirá en Cuenca el 18 de marzo. El pluripluriempleo de Cospedal, que ya le amargó el Congreso nacional a la lideresa del PP, está resultando una china en un zapato que ha provocado una ampolla. La china es Tomás Medina, como antes lo fue el conquense Francisco Risueño con su célebre enmienda anti Cospedal con la que en el Congreso Nacional intentó limitar el número de cargos de los dirigentes.

 

Para alguna diputada del PP, como la también ciudadrealeña Carmen Quintanilla, más que china Medina es “un perrillo ladrador” al que se va a comer el oso que es Cospedal, según conversación mantenida entre los dos primeros con la que Quintanilla intentaba que Medina retirara su candidatura. Ha habido otras razones para esa tensión, cual fue la declaración del equipo de gobierno del ayuntamiento de Toledo, en la última legislatura en la que el PP gobernó, ante el juez por el caso de los doscientos mil euros que, según el ex tesorero del PP Luis Bárcenas dijo al juez Ruz, la empresa Sacyr había pagado al PP de Castilla-La Mancha para la campaña electoral de Cospedal a la presidencia del gobierno de Castilla-La Mancha. Dos cientos mil euros a cambio de la concesión del servicio de limpieza de Toledo. En el PP han estado todo el mes buscando fórmulas para que se hablara de otras cosas.

 

En el caso de los dos cientos mil euros con la inestimable ayuda del presidente del gobierno, García Page, que el mismo día que declaraba Molina atraía hacia sí a la prensa en un desayuno informativo que sabía daría titulares nacionales, pues tenía pensado y así hizo criticar al ex secretario general del PSOE, Pedro Sánchez. Lo hizo, entre otros asuntos, por la propuesta de Sánchez de considerar constitucionalmente a España como un estado plurinacional. Según García Page para gobernar el país “no hay que ponerlo patas arriba” y añadió: “Apostar por lo plurinacional no es de izquierdas. Es hacer el caldo gordo a los nacionalistas. El PSOE no es nacionalista ni plurinacionalista. España es una nación, solo una”.

 

El delegado del gobierno de España en la región, José Julián Gregorio, tuvo que disculparse por haber mandado callar a García Page por criticar el nuevo trasvase del Tajo

 

El secretario regional del PP, Vicente Tirado, buscó la polémica en la Mesa de las Cortes y sólo consiguió ser expulsado por el presidente, Jesús Fernández Vaquero, sin que el asunto alcanzara mayor trascendencia. También buscó la polémica el delegado del gobierno de España en la región, José Julián Gregorio, esta vez con más fortuna. Fue a cuenta del nuevo trasvase de 20 hectómetros cúbicos que el gobierno autorizó el pasado 27 de febrero, el segundo en lo que va de año, y las críticas que desde el gobierno regional se formularon a esa decisión. José Julián Gregorio se puso el uniforme de militante del PP, olvidando su cargo institucional, e instó al presidente García-Page a “callarse y a agradecer al Gobierno de Mariano Rajoy que en los embalses de cabecera haya 400 hm3 de agua”. El delegado calificó la polémica en torno al trasvase de “un poco de vergüenza y de cara dura”. No le gustó a García Page que le mandaran callar por defender el agua del Tajo y así lo hizo saber, y a José Julián Gregorio no le quedó otra que, días después, pedir disculpas por sus palabras.

 

Probablemente no era su intención; pero quien si consiguió que se hablara de otras cosas, en concreto de él, fue el alcalde de Almansa y presidente del PP de Albacete, Francisco Núñez. Con motivo de la celebración del Día de la mujer trabajadora, el 8 de marzo, y en una entrega de premios, destacó con estas palabras los méritos de las premiadas: “En ellas están reflejadas todas y cada una de las mujeres que pasan las noches sin dormir para criar a sus hijos, que se levantan para que esté todo listo. Que van al colegio, que vuelven, que van a trabajar, que llegan otra vez, que preparan la comida, que tienen la casa lista, que cuidan de toda la casa y toda la familia, que además son buenas esposas, buenas madres”. Las críticas en las redes y en el PSOE y en Podemos, evidentemente, no se hicieron esperar. Para el PP, las palabras de Francisco Núñez se habían tergiversado.