Un impulso para la mujer rural

La Consejería de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural tiene previsto poner en marcha el Estatuto de las Mujeres Rurales de Castilla-La Mancha, una ley que, en palabras del presidente del Gobierno Regional, Emiliano García-Page, es un compromiso “para establecer discriminación positiva a favor de derechos, posibilidades, ayudas y servicios” para las mujeres que sostienen la economía, “muchas veces en silencio y sin reconocimiento”.

 

Desde ASAJA de Castilla-La Mancha nos hemos puesto a trabajar para aportar nuestro granito de arena en representación de todas nuestras socias (o cónyuges de nuestros socios, que conforman una titularidad compartida). Y aunque todavía no nos han presentado el anteproyecto de esta ley, nuestros técnicos han elaborado una batería de propuestas para trasladar las necesidades y los intereses de las mujeres rurales. La primera premisa antes de continuar, es que el mejor apoyo que se puede dar, es que se considere la profesionalidad, independientemente del género. Dicho esto, y una vez analizadas las necesidades y oportunidades de las mujeres rurales, una de las cuestiones que el Estatuto debería tener en cuenta, es que hay que priorizar la población femenina que reside en municipios con riesgo de despoblación.

 

Cuanto más baja es la cifra del censo demográfico, mayores son las carencias de servicios, infraestructuras de transporte, de telecomunicaciones… y más difícil resulta fijar población y crear empleo. La estabilidad laboral y la equiparación de los salarios entre los trabajos en el medio rural y los de las ciudades es fundamental para que mujeres y jóvenes, de los que depende el futuro de los pueblos, tengan el aliciente necesario para quedarse y no emigrar a la ciudad.

 

En este sentido, es necesario recordar que fomentar el empleo en los pueblos pasa por apostar por la agricultura y la ganadería, pues son actividades que afianzan los recursos existentes en la zona y frenan el proceso de declive económico y demográfico. Sin embargo, ser profesional del campo no es una panacea, primero, porque acceder a la agricultura y ganadería supone una gran inversión que no todos disponen, y las ayudas públicas no son suficientes para hacer frente a los enormes gastos que conlleva. Y, segundo porque estas profesiones están expuestas a muchas limitaciones naturales, como la falta de agua (y de infraestructuras hidráulicas), las inundaciones o las tormentas de granizo. Por otro lado, centrándonos nuevamente en las mujeres rurales, serán bienvenidas todas las medidas encaminadas a terminar con la invisibilidad de las agricultoras y que reconozcan profesionalmente la labor que desempeñan, así como que fomenten su participación en la toma de decisiones en el ámbito económico y social.

 

A pesar de la gran aportación de las mujeres al campo, su papel ha quedado ensombrecido a lo largo de los años y el trabajo silencioso que desempeñan ha quedado de puertas adentro, sin una correlación proporcional en la esfera social, representativa e institucional. Para dar la vuelta a la tortilla en este sentido, hay que apostar por dos líneas de actuación: primero, aumentando la participación de las mujeres en los procesos de toma de decisiones y acceso al poder (por ejemplo, en las juntas rectoras de las cooperativas agroalimentarias), o lo que es lo mismo, su empoderamiento personal, y segundo, promocionando el acceso a la titularidad compartida.

 

Desde que fuese aprobada la ley en 2011, en Castilla-La Mancha se han registrado alrededor de 120 altas de titularidad compartida. Una cifra que, a nuestro parecer, no representa la realidad. De hecho, todavía quedan muchos flecos sueltos que mejorar en la Ley, y que desde ASAJA de Castilla-La Mancha trasladaremos a las administraciones competentes para que puedan solventarlos. Pediremos también actuaciones concretas, como beneficios o ventajas fiscales y económicas para las mujeres rurales, medidas encaminadas a fomentar el emprendimiento, así como acciones formativas y cursos de liderazgo. Para ello, se necesita dotar de presupuesto las actuaciones y crear un órgano de control encargado de la vigilancia y planificación de las medidas que se desarrollen a partir de la Ley pues, de lo contrario, el Estatuto se quedará en una declaración de intenciones.

José María Fresneda

José María Fresneda

Secretario general ASAJA Castilla-La Mancha
José María Fresneda

Últimas publicaciones de José María Fresneda (Ver todas)