UN BAÑO DE NATURALEZA

El milagro del agua ha vuelto a producirse y con él los humedales de Castilla-La Mancha recuperan su esplendor. Conservar el rico patrimonio hidrológico de la región y sumergirse en él es posible en más de una treintena de playas continentales autorizadas y controladas para el baño. Ésta es la ruta más refrescante por las aguas del Júcar, del Tajo, del Guadiana, del Bullaque…

 

Lagunas de Ruidera, el mejor baño natural de Castilla-La Mancha

 

Del atronador sonido del agua cayendo 15 metros en la cascada del Hundimiento al suave murmullo de los sauces llorones movidos por la brisa a orillas de la laguna San Pedra, todo en las Lagunas de Ruidera suena a paraíso. No es exageración. El Parque Natural de las Lagunas de Ruidera, a caballo entre las provincias de Albacete y Ciudad Real, es más que un oasis en el árido del Campo de Montiel: es una maravilla geomorfológica e hidrológica, con una sucesión de arroyos, cascadas y flujos de agua subterránea que afloran en 15 lagunas, que recorren escalonadamente 35 kilómetros, salvando un desnivel de 120 metros desde la más alta, la laguna Blanca, a la más baja, la Cenagosa.

 

La principal característica de este espacio natural es que todas las lagunas están cerradas por barreras naturales tobáceas, que las represan y comunican entre sí formando hermosos saltos de agua. Forman un conjunto lacustre singular en Europa, sólo hay un ejemplo similar en Croacia, el Parque Nacional de Plitvice, pero a diferencia de éste en las Lagunas de Ruidera es posible disfrutar del baño.

 

 

Y las disfrutan cada año cerca de medio millón de visitantes, concentrados la mayor parte en los meses del verano. Las lagunas en las que se autoriza y controla el baño y otros usos deportivos y recreativos son las del Rey, La Morenilla y Entrelagos en la provincia de Ciudad Real; y las de La Colgada, La Salvadora, Santo Morcillo (con un área restringida), San Pedra y La Tomilla en Albacete. Todas ellan gozan de gran calidad en las analíticas realizadas en lo que va de verano por Sanidad. Este gran complejo lacustre, declarado Parque Natural en 1979, es uno de los focos de mayor desarrollo turístico de Castilla-La Mancha, con una amplia infraestructura y oferta de ocio y restauración para los visitantes (en el lado negativo, el excesivo desarrollo ha sometido a una elevada presión urbanística al menos a la mitad de las 15 lagunas).

 

Laguna Grande de Villafranca de Los Caballeros.

 

LA PLAYA DE LA MANCHA

Con sus dos kilómetros y medio de orilla arenada y sus cálidas aguas, la Laguna Grande de Villafranca de los Caballeros se ha ganado por mérito propio la calificación de ‘la Playa de La Mancha’, un destino veraniego que no defraudará este año, ya que ha vuelto a recuperar el caudal tras los estragos de la sequía del pasado verano .

 

No esperábamos que se recuperase tanto caudal para el principio de verano, aún le faltan a las lagunas medio metro de agua para estar a su mejor nivel pero están en perfecto estado para el baño, en cantidad y en calidad”, asegura el alcalde de Villafranca de Los Caballeros, Julián Bolaños.

 

La calidad de sus aguas, procedentes en buena medida del río Cigüela (afluente del Guadiana), está avalada por el Ministerio de Sanidad, que las analiza periódicamente en los tres puntos de baño: Banderas, Cerro y Jorja.

 

La Laguna Grande cuenta con instalaciones de ocio y restauración, puesto de socorro, duchas, merenderos, carteles informativos y parking. Se mantiene activo un balneario en sus orillas (las aguas, de muy alta mineralización, se han utilizado históricamente a través de los lodos para el tratamiento de diversas patologías). Las Lagunas de Villafranca de los Caballeros son un buen ejemplo de cómo hacer compatible la protección de los recursos naturales con el disfrute turístico. Este gran humedal, uno de los más valiosos del territorio regional, lo forman junto a la laguna Grande, las lagunas Chica y de La Sal, protegidas como Reserva de la Biosfera y Refugio de Fauna. Si la laguna Grande se extiende por 72 hectáreas, la Chica abarca 37 ha, suficientes para destacar por su rica y variada flora y fauna (importante presencia del Pato colorado, el Porrón moñudo y el Porrón común, la Focha común, la Malvasía cabeciblanca y el Ánade real).

 

Por su parte, la Laguna de La Sal tiene una superficie de 30 ha. Su fondo es plano y de escasa profundidad, por lo que prácticamente siempre está seca. Así, las tres lagunas se dividen sus papeles, dejando el espacio más preservado y natural de las Lagunas Chica y de la Sal para actividades del Aula de la Naturaleza y la Grande para el goce de bañistas y turistas. O, sencillamente, para amantes del relax y la naturaleza. Toda la comarca de La Mancha tiene su playa en Villafranca, “pero nos visitan de muchos otros lugares”, apunta el alcalde. Y, aunque animada, no es una playa continental masificada.

 

BAÑOS EN EL RÍO, COMO ANTAÑO

 

El 19 de junio de 1972 el alcalde de Toledo publicaba un bando en el que se anunciaba la prohibición del baño público en el río Tajo por la contaminación de sus aguas. 46 años después se mantiene la prohibición y se ha agravado la contaminación. Pero el Tajo da mucho de sí en su recorrido de 1.007 kilómetros (el más largo de la península Ibérica) y, un verano más, ofrece, aguas arriba, algunos de los mejores y más bellos baños de Castilla-La Mancha.

 

Es el caso del Parque Natural del Alto Tajo, en Guadalajara, donde a ocho kilómetros del pueblo de Zaorejas, bajo el Puente de San Pedro, se forman pozas de aguas frescas que gozan de una calidad excelente. O a la altura de Trillo, donde es habitual la pesca sin muerte, el piragüismo, la natación o el relax.

 

En la provincia de Cuenca son tres los ríos que garantizan un baño saludable en bonitos parajes naturales: el río Guadiela (afluente del Tajo) a su paso por Albendea; el río Escabas (afluente del Guadiela) en el tramo de Cañamares y el río Cuervo, en Santa María del Val.

En la provincia de Ciudad Real es el río Bullaque, a su paso por Piedrabuena, en La Tabla de la Yedra, y por El Robledo, el que alegra los veranos; especialmente los que, como éste, han podido recuperar el caudal y la limpieza de sus aguas verdes.

 

En Alcalá del Júcar, en Albacete, conocen como ‘La Playeta’ la mejor zona de baño del río Júcar, a las afueras del municipio. Con orillas de arena y rodeada de frondosa vegetación de ribera, la playeta es un atractivo más de este municipio, declarado Conjunto Histórico Artístico y considerado como uno de los más bellos de España.

 

En la localidad toledana de Escalona, al pie de su imponente castillo, el río Alberche ofrece un fácil acceso a sus aguas con playa de arena y césped. Es uno de los baños más populares de la provincia, y vulnerable; ha estado expuesto a episodios temporales de contaminación y en la última semana de junio no se recomendaba el baño (Sanidad realiza cada quince días analíticas en todas las zonas de baño controladas, por lo que los resultados varían a lo largo del verano. Los ciudadanos pueden informarse a través de la página del Ministerio https://nayadeciudadano.msssi.es/)

 

NADANDO EN LOS PANTANOS

Playa del embalse de Carboneras, en Brazatortas, Ciudad Real.

Los embalses de Entrepeñas y Buendía son protagonistas habituales de una noticia repetitiva y preocupante: los trasvases de agua de sus reservas, en la cuenca del Tajo, hacia la cuenca del Segura. Pero este verano también podrán ser disfrutados, gracias a las lluvias de esta primavera, por bañistas y visitantes. El de Entrepeñas, de gran extensión, ofrece excelentes baños en los municipios de Alocén, Durón y Pareja (en la provincia de Guadalajara), mientras que el de Buendía (situado en el cauce del río Guadiela) es de uso lúdico en la localidad conquense que le da nombre. Los embalses de Entrepeñas y Buendía forman junto a los embalses de Almoguera, Bolarque, Estremera y Zorita (en el Tajo medio) lo que se ha conocido popularmente como el ‘Mar de Castilla’, una de las más destacadas zonas turísticas del noreste de Castilla-La Mancha.

 

En la provincia de Ciudad Real es el de Carboneras, en Brazatortas, el único pantano autorizado y controlado para el baño público. En la provincia de Toledo, el embalse de Cazalegas (en el río Alberche), está declarado Refugio de Fauna desde 1996 pero es compatible con el baño y otros usos recreativos. El embalse de Rosarito, en Oropesa, ya no está autorizado como zona de baño.

 

Este verano no es necesario salir de Castilla-La Mancha para ir a una playa: 22 municipios de las cinco provincias cuentan con playas continentales para disfrutar del agua en plena naturaleza.

 

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