Trabajar a pérdidas

«Todo lo barato se vende”, se lamenta Fernando Villena, viticultor y presidente de la organización agraria Asaja en Castilla-La Mancha. Y es un lamento porque lo que quiere decir es que la calidad no se vende, o no se paga, por ser más exactos. Habla del vino, del conflicto que cada año se desata por los precios de las uvas, que supuestamente deberían tener su referencia en función de la calidad (para eso se ha hecho la reconversión del viñedo), pero del dicho al hecho ya sabemos que hay mucho trecho.

 

Los viticultores manchegos aseguran que con lo que les pagan las bodegas no cubren gastos de producción, y para demostrarlo la Universidad de Castilla-La Mancha está participando en un estudio de costes y rentabilidad de la viticultura. Esto de que trabajar te salga a pagar es mal de muchos, y no sólo en el campo. Ahí está el comercio local, que ve como la guerra de precios que le hace el comercio electrónico -que se ahorra muchos impuestos y mucho coste laboral- le lleva por el camino de las pérdidas que conduce directamente al cierre.

 

Lo vuelve a advertir la patronal toledana, que no quiere que la sociedad se quede con el dato que da el INE, así, en bruto, de un repunte notable de las ventas del comercio en Castilla-La Mancha. “Perdemos tejido empresarial comercial y empleos. La situación es cada vez más precaria”, dice Fedeto.

 

La automoción se suma al carro de lo barato, con el fuerte impulso de las ventas de los vehículos de segunda mano (aunque contaminen y gasten más gasolina) y la caída en picado de los nuevos. No sacrificamos el consumo, estamos enganchados, pero lo hacemos a costa de la calidad, también de la del empleo. Así está el mercado laboral, achatarrado, porque el barateo es un boomerang que se vuelve contra nosotros, los que estamos al raso (trabajadores, autónomos, pymes…)

 

Con poco y mal empleo, no sacrificamos el consumo, estamos enganchados; pero lo hacemos a costa de la calidad. El barateo es un boomerang, se vuelve contra nosotros

 

El último informe de empleo de Adecco ha sido un jarro de agua fría para el Gobierno de Castilla-La Mancha, que presume, con datos veraces, de tener 15.000 personas más trabajando en la región que hace un año y de haber reducido significativamente la tasa de paro en todos los colectivos. La cantidad es importante, sobre todo cuando hablamos de empleo, pero la calidad chirría. Según Adecco, los castellano-manchegos somos los que estamos más insatisfechos de todo el país con las oportunidades laborales y con el empleo que tenemos (y lo debe saber muy bien esta empresa de trabajo temporal con las ofertas que publica). Quienes trabajan en la región (la tasa de empleo no llega al 59% de la población activa) tienen de media un salario de 1.468 euros al mes, inferior a la media salarial nacional de 1.646 euros.

 

Hemos perdido un 2’8% de poder adquisitivo, el equivalente a 510 euros/año en comparación con el año 2016. Y la inseguridad laboral crece, entendida en el informe de Adecco no sólo como siniestralidad laboral, sino como inestabilidad en el puesto de trabajo. Todo, por ahorrarse unos euros y pagar lo justito para que siga girando la rueda del consumo.

    

Prado López Galán

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