Tierra de volcanes

Donde hubo fuego... mucho más que cenizas quedan. El Campo de Calatrava, en Ciudad Real, está minado de formaciones volcánicas que, aunque extinguidas mucho tiempo atrás, han dejado una profunda huella geológica: cráteres, lagunas, hervideros, fuentes agrias... el recorrido por esta sorprendente tierra de volcanes se puede iniciar por el Volcán-Museo de Cerro Gordo, en Granátula de Calatrava.

En el interior del volcán Cerro Gordo, primer museo vulcanológico de Castilla-La Mancha

En el interior del volcán Cerro Gordo, primer museo vulcanológico de Castilla-La Mancha

En medio de un campo cuajado de amapolas que resaltan en el intenso verde que aún mantiene el sembrado, una senda nos conduce hacia el Volcán-Museo de Cerro Gordo, en Granátula de Calatrava (a 37 kilómetros de Ciudad Real y 160 de Toledo).

 

“Cerro Gordo: Fuego, Ceniza, Cemento” es la denominación que se le ha dado a este espacio museístico al aire libre -abierto al público desde el pasado mes de abril-, en el que podemos caminar por el interior del cono volcánico a través de unas pasarelas de madera y metal.

 

 

En el recorrido encontramos 10 paneles interpretativos que nos permiten recrear las diversas erupciones (estrombolianas e hidromagmáticas) que originaron la formación volcánica sobre la que nos encontramos. Apreciamos claramente los materiales volcánicos, las coladas negras y las coladas rojizas de la última fase explosiva (ocurrida hace unos 700.000 años), que han quedado al descubierto por los trabajos de explotación de la cantera San Carlos.

 

De hecho, la empresa propietaria de esta cantera, LafargeHolcim, es quien ha cedido 2.000 m2 de sus terrenos al ayuntamiento de Granátula para construir este espacio museístico y didáctico, iniciativa que se ha realizado también con el apoyo de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y la Asociación para el Desarrollo del Campo de Calatrava. Del trabajo científico y divulgativo se ha encargado GEOVOL,el Grupo de Investigación en Geomorfología, Territorio y Paisajes en Regiones Volcánicas de la Universidad de Castilla-La Mancha, que lleva más de veinte años estudiando el vulcanismo calatravo desde el punto de vista geomorfológico, biogeográfico, etnovolcanológico y geopatrimonial.

 

Cerro Gordo es uno de los 300 volcanes que jalonan el Campo de Calatrava, en la provincia de Ciudad Real. “La intensa actividad volcánica es el rasgo definitorio del relieve del Campo de Calatrava. Los volcanes se extienden por un amplio territorio de más de 5.000 km2”, se especifica en la Guía Divulgativa Volcanes de Calatrava, elaborada por GEOVOL.

 

TODO COMENZÓ HACE 8’5 MILLONES DE AÑOS, cuando se produjo la primera erupción volcánica en el Campo de Calatrava, dando origen a lo que hoy se conoce como el Morrón de Villamayor de Calatrava. La actividad explosiva se mantuvo viva durante millones de años, ya que los vulcanólogos estiman que la última erupción en esta zona data de hace unos 5.500 años, con la formación del volcán Columba.

 

De esta gran actividad magmática quedan numerosas y profundas huellas: rocas volcánicas masivas (coladas de lava), edificios piroclásticos (cabezos volcánicos) y maares (cráteres y lagunas). Además de los 300 volcanes censados, se contabilizan más de medio centenar de lagunas volcánicas -entre las que destacan la de La Inesperada, en Pozuelo de Calatrava (declarada Reserva Natural); La Posadilla, entre Alcolea de Calatrava y Ciudad Real, o La Hoya de Cervera, en Almagro (ambas, Monumento Natural-, y una treintena de manantiales termales y hervideros.

 

La actividad volcánica continúa en el Campo de Calatrava. Consiste en emisión de gases a través de la fractura de la corteza, que se hace visible en los hervideros y fuentes agrias que jalonan todo el territorio de Ciudad Real

Y es que en alguna medida la actividad volcánica continúa en la actualidad, como especifica el folleto informativo de la Junta de Comunidades sobre el vulcanismo calatravo: “Consiste en la emisión de gases a través de fractura en la corteza, siendo visibles en los hervideros y fuentes agrias que jalonan la parte central de la provincia de Ciudad Real. Una de las salidas de gases más singulares es la que se produce en la Sima, pequeño cráter abierto en la Sierra de Granátula de Calatrava cuyo origen se atribuye a una erupción de tipo freático. En la actualidad se comporta como una “fumarola” que emite gran cantidad de gases, principalmente dióxido de carbono (CO ) y radón (Rn), en muy altas concentraciones”.

 

Antaño gozaron de fama las numerosas fuentes termales, ya que por sus propiedades minerales y por su temperatura se usaron como tratamiento terapéutico. Famosos fueron los Baños de Puertollano y los balnearios de Fuensanta (Pozuelo de Calatrava) y Villar del Pozo, que incluso llegaron a ser galardonados por la calidad de sus aguas en la Exposición Universal de París (1899). Hoy están en desuso.

 

Quienes quiera hacer la ruta de los volcanes del Campo de Calatrava no deben de perderse la visita al menos a dos de sus lagunas volcánicas: La Inesperada y La Posadilla. Esta última, entre Ciudad Real y Alcolea de Calatrava, tiene un cráter de 500 m. de diámetro y una profundidad en algunas zonas de hasta 100 metros, rodeado por el volcán. En La Inesperada (Pozuelo) hay un Centro de Interpretación del Agua Volcánica. El cráter de esta laguna es de 1.166 metros de diámetro y 40 de profundidad. bosque de encinas, coscojas, lentiscos y cornicabras.

Se observan claramente las coladas de distintas fases eruptivas

Se observan claramente las coladas de distintas fases eruptivas

El entorno de estas lagunas es un lugar ideal para observar numerosas especies de ave: cigüeñas blancas y negras, gaviota reidora, chorlitejo patinegro, ánade azulón, etc. o rapaces como águila imperial, águila culebrera, águila real y buitre negro. La del Campo de Calatrava está considerada como la región volcánica más importante de la Península Ibérica, por número de edificios y procesos eruptivos identificados. Las otras seis zonas volcánicas de la península son Olot (Cataluña), Islas Columbretes (Castellón), Mar Menor, Cancárix (Albacete), Cabo de Gata (Almería) e Isla de Alborán.

 

La protección de estos conjuntos volcánicos calatravos por parte del Gobierno de Castilla-La Mancha se debe a la importancia que tienen “para la investigación de los procesos geológicos y geomorfológicos que configuran nuestro planeta. Además, son un ‘punto caliente’ para la conservación de la biodiversidad al albergar sus lagunas, una rica y variada fauna y flora en un contexto climático semiárido. Constituyen un valioso patrimonio natural para la humanidad que hay que conservar y proteger. Y son un recurso educativo y turístico que contribuye a dinamizar económicamente nuestros pueblos”, según se argumenta en la información institucional sobre el vulcanismo en el Campo de Calatrava.

 

LOS VOLCANES, MONUMENTOS NATURALES DE CASTILLA-LA MANCHA

Por el gran valor geomorfológico y paisajístico que tienen las formaciones volcánicas del Campo de Calatrava, el Gobierno de Castilla-La Mancha ha protegido bajo la figura de Monumento Natural once de estas formaciones:

1- LAGUNA VOLCÁNICA DE MICHOS Entre Abenójar y Luciana (215 ha.)

2- LAGUNA VOLCÁNICA LA ALBERQUILLA En Mestanza (111 ha.)

3- MAAR DE LA HOYA DE CERVERA Aldea del Rey y Almagro (284 ha.)

4- LAGUNA Y VOLCÁN DE LA POSADILLA Ciudad Real y Alcolea (296 ha.)

5- LOS CASTILLEJOS VOLCÁNICOS DE LA BIENVENIDA. Almodóvar del Campo (197 ha.)

6- VOLCÁN Y LAGUNA DE PEÑARROYA Alcolea de Calatrava y Corral (544 ha.)

7-MAAR DE LA HOYA DEL MORTERO Ciudad Real (124 ha.)

8-VOLCÁN DEL CERRO DE LOS SANTOS Porzuna, Aldea del Rey y Almagro (120 ha.)

9-MACIZO VOLCÁNICO DE CALATRAVA Argamasilla, Ballesteros y Pozuelo (3.763 ha.)

10-VOLCÁN DE PIEDRABUENA Piedrabuena (480 ha.)

11-VOLCÁN DEL ALHORÍN Solana del Pino (288 ha.)

Laguna volcánica La Inesperada, en Pozuelo de Calatrava. Es hábitat de numerosas especies de aves

Laguna volcánica La Inesperada, en Pozuelo de Calatrava. Es hábitat de numerosas especies de aves

 

 

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