THE BLUES FREAKS: “La tecnología desvirtúa todo tipo de arte”

 

Blues de los treinta con un toque “personal”. Es la propuesta de esta nueva banda de músicos veteranos, dos toledanos y un norteamericano, que en apenas un año están girando con su primer disco por todo el país, preparando el segundo y sonando en Radio 3.

 

José Luis Sepúlveda -Sepul- Buddy García y John Dues en su local de ensayo de Toledo.                       FOTO: Gómez Herruz.

 

Más que freakys del blues, son apasionados del blues, músicos reconocidos con larga trayectoria en los escenarios. Viviendo en una ciudad pequeña como Toledo José Luis Sepúlveda -Sepul- y Buddy García estaban condenados a encontrarse con John Dues y a tocar juntos.

 

AQUÍ: ¿Cómo os conocisteis y surgió la banda hace poco más de un año?

 

JOHN: Yo antes de venir a España había conocido por Facebook a Ernesto Tejero de Drum Cat Blues (otra banda toledana) y en un concierto suyo en el Pícaro (Toledo) conocí a Sepul, que había subido con ellos como invitado a tocar algunos temas.

 

SEPUL: Justo entonces Buddy y yo estábamos grabando un disco con Miguel Montana, necesitábamos un bajista y se lo comentamos a John. Y cuando terminamos de grabarlo a los tres nos apetecía hacer algo más blues y qué mejor que con un norteamericano. Empezamos con versiones y el 6 de enero del 2017 hicimos el primer concierto en el Pícaro.

 

BUDDY: Es como las relaciones, es sobre todo el feeling que tengas con los músicos con los que estás tocando. Muchas veces tocas un estilo que te apasiona pero no das con los músicos que tengan la misma forma de ver y sentir las cosas que tú, pero en este caso la conexión personal fue bastante rápida.

 

Cómo para hacer ‘I’ll take the blame’, vuestro primer disco, y presentarlo en 10 meses. ¿Cómo fue ese proceso tan rápido?

 

J: Estábamos preparando una grabación para enviar a los locales y Sepul propuso hacer temas nuestros. Yo tenía en el ordenador varias letras y empezamos a componer, a hacer los arreglos, todo lo hemos hecho entre los tres.

 

B: No ha sido una producción con una idea superfija, trabajamos las ideas que traíamos al local, las tocábamos y las dejábamos grabadas casi ese mismo día. No somos muy de tecnologías, el soporte de grabación es digital porque no nos queda otra, si tuviéramos un local más adecuado podríamos volver a la cinta analógica, como se hacía antes, que personalmente es mi sueño; porque al final la música es eso: músicos tocando, no máquinas, con errores pero con música viva.

 

S: Como empieces a retocar con el ordenador lo natural se va. Nosotros volvemos a grabar. Muchas veces se pierde el norte entre un uso y un abuso de la tecnología que desvirtúa todo tipo de arte, no solo la música. Es como la fotografía, ha salido así, no es perfecta, pero tiene swing, tiene rollo, transmite, respira.

 

Radio 3 se ha interesado por vosotros y el disco también se ha escuchado en emisoras extranjeras. ¿Cómo lo habéis conseguido?

 

 

B: Hemos tenido suerte de que nos hayan pinchado en Peligrosamente juntos y en El saltamontes. Les mandamos muchos correos con toda la info de la banda. Unas veces no te hacen caso, pero otras sí.

 

J: Nos han pinchado también en Inglaterra, en Francia, en Hawái, (“que nos ha hecho ilusión”, añade Sepul), en Canadá, en Estados Unidos y en Australia. Le mandé nuestro disco a un dj inglés que hace un podcast que reproducen 14 o 15 estaciones de música de todo el mundo. Si les das la música y les gusta los dj lo mueven por todos los lados.

 

¿Qué tiene de especial vuestro blues?

 

J: Queremos que suene como el del Delta del Mississippi de los años 30-40. Taj Mahal es un buen referente.

 

B: Hay muchas bandas y muy buenas de blues en España, pero hacen un blues de los 60 para adelante y hay muy pocas o ninguna que se centren en un blues que va a la raíz, respetando la esencia lo máximo posible; luego en los directos te tienes que adecuar a las condiciones del local que muchas veces no permiten hacer tan tan acústico.

 

“Una banda tiene que tocar aunque sea ante 10 personas. Es la mejor forma de promocionarse”

 

Acabáis de iniciar una gira nacional con la sala El Junco de Madrid llena. ¿Qué se encuentra en vuestros conciertos?

 

S: Estamos muy contentos y sorprendidos con la afluencia de público que llenó la sala con la entrada a 10 euros. Los conciertos que hemos cerrado han sido con gente a la que les ha gustado muchísimo el disco.

 

B: Vas a encontrar a tres músicos que buscan un estilo muy concreto, con una trayectoria, con buen sonido, que intentamos que el concierto sea lo más vivo posible para conectar con la gente. No somos una banda que haga siempre lo mismo, que lleve todo ensayado. En los directos dejamos mucha libertad de expresión, hay ciertos arreglos que sí están marcados pero intentamos fluir. Nos apetece el reto de defender un proyecto con gente que no nos conoce. El 60% son canciones propias, las 7 del disco y algunas del segundo que estamos preparando. La idea es tener un repertorio propio.

 

J: También tocamos versiones de la historia del blues, de guitarristas que tocan con tubo porque nos encanta esa música: Bill Walton, The Kokomo Arnold, Taj Mahal, Tampa Red, Walter Coleman… casi todas de músicos que grabaron entre los años 20 y 40.

 

El disco y los videoclips están en Youtube, en Spotify… en vuestra web). ¿Es la mejor forma de promocionarse hoy?

 

S: Con internet puedes sonar en Hawái y que no te pongan cara en la vida. Una banda tiene que tocar, aunque sea ante 10 personas. En el Mercado de Motores de Madrid nos contrataron 3 días para la presentación del Mini y desde entonces tenemos seguidores pendientes que van vernos siempre que pueden. Yo creo que esa es la mejor forma de promocionarse, pero es complicada porque a veces hasta es difícil cubrir gastos para desplazarte a dar conciertos.

 

J: Nadie está comprando la música por internet y ahí se escucha en streaming, así que para recuperar la inversión tenemos que tocar en directo y vender nuestros discos allí.

 

 En vuestra web se puede descargar el disco en alta calidad por 7€. ¿Por qué la música no puede ser gratis al 100%?

 

S: Porque tienes unos gastos, todo cuesta. No digo que la música tenga que ser cara, que tengas que pagar 20€ por un disco porque sabemos lo que cuesta. Y porque lo gratis no se valora. Es mejor tocar por 3€, que cualquiera puede pagar, porque el que paga, aunque sea eso, escucha. El que va gratis, como es gratis… Aunque yo soy de la opinión de que para que la gente se calle tú te lo tienes que currar. Amable siempre dice: está la gente hablando, vamos a tocar más bajo y suele funcionar. Pero bueno, Dylan 140 €, no lo comparto. ¿cuánto se lleva él, cuánto los músicos? John lo sabe que tenía una amiga tocando con él.

 

¿Por qué todas las canciones en inglés?

 

B: Hemos intentado hacer algo en castellano y ha sido un fracaso (ríen). A mí me cuesta mucho escuchar este tipo de música en castellano. Es verdad que hay ciertas cosas que pueden funcionar, pero no en un estilo tan clásico.

 

S: El 90% de la música que escuchamos es en inglés.

 

J: A mí me gusta Fito y Fitipaldis y Sabina, pero no es blues.

 

¿Cómo veis el panorama musical español?

 

B: Me gustan muy pocas cosas. Hay bandas que lo hacen muy bien pero les cuesta mucho y otros que no son tan buenos ni tienen tan buenos trabajos lo tienen fácil. Todo se mueve por modas, son productos, 20 de lo mismo.

 

S: El negocio son cifras. Ahí está Fito que lo hace muy bien y llega a mucha masa o Leiva pero hay otras muchas bandas que no sé si podrían conseguir más público, porque no hay más gente a la que le guste ese tipo de música, a los jóvenes menos y son muy pocos los que van a conciertos. No deja de ser una cultura y si no se trabaja y no se educa se pierde. Y estoy convencido de que está ocurriendo: internet ha sido una revolución y ha cambiado la forma de escuchar la música; ahora se oye. La gente que hemos escuchado vinilos nos hemos pasado un mes escuchando el mismo, alucinando; las generaciones nuevas tienen en el ipad 2.000 discos que no van a escuchar en su vida, pero los tienen. O los ponen a rotar y no saben ni a qué artista están escuchando. También es culpa de los medios de comunicación que tampoco apuestan por música de calidad.

 

¿Y en Toledo, con tantas bandas?

 

S: Siempre ha sido una ciudad muy musical. En el Polígono hay 3 naves con 60 locales de ensayo cada una y algunos se comparten. Es cierto que hay muy buenos músicos y muchos grupos, pero con ciento y pico hay poquísimos que toquen. Hay sitios para tocar, 5 ó 6 que no está mal para Toledo, pero no hay ningún local preparado para bandas de rock o de punk y cuando tienes 18 años… te apetece pegar guitarrazos. Eso da un poco de pena.

 

J: Y también está complicado el asunto con el ayuntamiento y los permisos para los locales. Están ahogando todo. No sé por qué. Vivo a 50 metros de la plaza del ayuntamiento donde hacen conciertos con equipos grandes hasta las 4 de la madrugada; en San Justo a las 12:02 pasa la policía para ver si hemos cortado el concierto a medianoche.

 

S: La ley hay que cumplirla, eso está claro, pero creo que muchos locales pueden hacer muchas más cosas, no hablo de un grupo de rock porque hay vecinos y hay que entenderlo. Ahora hay una nueva normativa en proyecto que puede dar más oportunidades a mucha iniciativa privada que está chocando con los permisos. Una ciudad como esta, que vive del turismo, debería tener una agenda musical en los bares a unas horas razonables. Hay que buscar el respeto entre todos.

 

B: Tiene que haber un equilibrio, encauzar las iniciativas privadas porque benefician a todo el mundo. Y parece que aquí o salen procesiones o no se hace nada.

 

LA TRAYECTORIA DE TRES VETERANOS MÚSICOS

John Dues. Comenzó a tocar blues en 1979 en su ciudad, Austin (Texas), y no ha dejado de hacerlo en distintos grupos. El líder de uno de ellos tocaba con Freddie King en algunos de sus conciertos por Texas. “Yo era el guitarrista y el único que no era afroamericano del grupo. Un día que no se presentó el bajista, él me dio el bajo y me dijo que yo era el nuevo bajista del grupo. Así que la primera vez que toqué un bajo fue en un local de Austin donde era el único blanco. Y desde entonces me puse a escuchar, a aprender, a ensayar con George que me enseñó todo y así me pasé 39 años tocando el bajo; algún día seré bajista”.

 

Lo es, y muy bueno, también en The Blues Freaks, donde además canta. John vive en Toledo desde hace casi tres años. “Después de jubilarnos mi mujer y yo vinimos a España para hacer el Camino de Santiago. No lo terminamos y las semanas que nos sobraron antes de nuestro vuelo de vuelta estuvimos recorriendo el país. Y ya de regreso en los Estados Unidos decidimos volver y vivir aquí y al final nos instalamos en Toledo”.

 

José Luis SepúlvedaSepul– y Buddy García. Las trayectorias musicales del batería y del guitarrista y cantante han ido de la mano desde que comenzaron en la música hace más de dos décadas, con 16-17 años. Además de en The Blues Freaks, siguen tocando en The Lujamen Brothers con Amable Rodríguez. “Buscamos nuestros huecos de líos suyos, líos nuestros para buscar una excusa para juntarnos, comer y luego hacer el concierto”, cuenta Sepul.

 

Los dos músicos toledanos han formado parte también de Los Flacos, Pinnic, Trifolka y Lina Organ con Daniel Romero, de Shulte y New Old Stocks, entre otros. Y Sepul también ha tocado con Gomatres y King Wolf Trío, con Sergi Fece y Andreu Muntaner. Y casi siempre compaginando distintas bandas a la vez.

 

 

Próximos conciertos

Dos Hermanas (Sevilla), 16 de febrero.

Tarifa (Cádiz), 17 de febrero.

La Línea (Cádiz), 18 de febrero.

Torrijos (La Panza), 23 de febrero.

Toledo (The Times), 9 de marzo.

Toledo (O’Briens), 16 de marzo.

Valladolid, 23 de marzo.

León, 24 de marzo.

Benavente (Zamora), 25 de marzo.

Aranjuez (Madrid), 13 de abril.

Lugo, 10 de mayo.

Vigo, 11 de mayo.

A Coruña, 12 de mayo.

Ponferrada (León), 13 de mayo.

Festival Blues Tronco Sonoro (León), 17 agosto.

*Son los confirmados hasta ahora.

“Una banda tiene que tocar aunque sea ante 10 personas. Es la mejor forma de promocionarse”

José Luis Sepúlveda -Sepul- Buddy García y John Dues en su local de ensayo de Toledo.

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