Tener razón o el eclipse del yo

Puedes elegir entre ser feliz o tener razón. La razón está, definitivamente, sobrevalorada. Esto es así porque confundimos la razón con nuestra razón. Es decir, seguimos empeñados en creer que lo que hay ahí fuera de este cráneo (que nos encierra y que nos da acceso al exterior mediante una serie de orificios) es la realidad. Pues no, no es la realidad, es solo nuestra realidad.

 

Un buen amigo me dijo una vez que las personas que se empeñan siempre en tener razón acaban siendo unos “seres absolutamente insoportables”. Sobre las múltiples causas que nos llevan a discutir, a tener conflictos, creo que hay un par de aspectos fundamentales sobre los que merece la pena detenerse: la incapacidad para describir sin interpretar y la incapacidad de escuchar.

 

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