“TENEMOS QUE RECONOCER OTRAS FORMAS DE VIOLENCIA DE GÉNERO”

Araceli Martínez, directora del Instituto de la Mujer de Castilla La Mancha

 

Ha trabajado profesionalmente con mujeres víctimas de violencia de género y en proyectos de igualdad antes de ser la directora del Instituto de la Mujer de Castilla La Mancha, y esa implicación le da un claro plus de sensibilidad y conocimiento del problema y una perspectiva más abierta para abordarlo, aunque a ella le gusta siempre hablar como parte de un equipo.

 

El Consejo de la Mujer de Castilla La Mancha acaba de aprobar por unanimidad la ley por una Sociedad Libre de Violencia de Género. El título ya es ambicioso. ¿Es posible?

 

El objetivo que perseguimos es que Castilla La Mancha se acerque a una sociedad libre de violencia de género. Sabemos que es muy complicado porque una ley no varía las actitudes, que requieren de tiempo, de sensibilización y sobre todo de mucha concienciación de los ciudadanos y ciudadanas. Lo que hace la ley es marcar la meta y el camino por el que debemos transitar para conseguir esa sociedad igualitaria donde la violencia de género no sea posible.

 

Esta ley reconoce, por primera vez, otras formas de violencia de género, además de la provocada por la pareja o ex pareja. ¿Cuáles son?

 

Ampliamos el concepto de violencia hacia las mujeres a otras manifestaciones que hasta ahora no eran reconocidas explícitamente como tal, y nos adaptamos así al Convenio de Estambul de 2011 que España ratificó en 2014. Hablamos de víctimas de agresiones sexuales, de la trata y la explotación sexual, de matrimonios forzados, víctimas de acoso laboral y sexual por razón de género y de la mutilación genital femenina, que aunque con una incidencia menor sí ocurre en Castilla La Mancha y tiene unas consecuencias físicas y psíquicas muy importantes. Acabamos de aprobar un protocolo para atender a estas víctimas y sensibilizar en las comunidades donde las mujeres y las niñas están en riesgo. La ley contempla también más expresiones de violencia de género. Además de la física, psíquica y sexual, incluimos la violencia económica, la simbólica y otros tipos que están más invisibilizados.

 

Las mujeres con una vulnerabilidad especial, de manera particular las mujeres con discapacidad, van a tener un reconocimiento en la ley para poder adaptar los servicios a sus circunstancias

 

¿Qué supondrá para las mujeres que sufren estos otros tipos de violencia?

 

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