SUSPENSO EN PUNTOS DE CARGA PARA LOS ELÉCTRICOS

Los 100% eléctricos cada vez tienen más autonomía y el Plan Moves ofrece desde el año pasado ayudas importantes para adquirirlos, pero siguen faltando puntos de recarga públicos, sobre todo eléctricos pero también de gas, para afrontar con tranquilidad un viaje largo. Así están las infraestructuras para estos vehículos en Castilla La Mancha.

 

 

Un Renault Zoe, el coche eléctrico más vendido, en plena carga. En enero se dispararon un 171,5% las ventas de vehículos eléctricos en España.

 

Toledo – Ciudad Real (122 kms). Consultamos un buscador muy utilizado por los conductores de coches eléctricos para saber dónde pueden encontrar puntos de recarga para sus vehículos y de qué tipo (electromaps.com). Fuera de las dos ciudades, hay que desviarse a Mora para encontrar el único de carga rápida en la gasolinera Hermanos Fernández García. Lo instalaron hace dos meses “porque queremos apostar por las energías limpias”, cuenta Javier Martín, uno de los socios, aunque solo recuerdan un coche utilizándolo de momento.

 

Entre Toledo y Cuenca (181 kms) no hay ninguno público, pero en un restaurante entre Ontígola y Ocaña y en un taller mecánico en Tarancón tienen puntos de recarga disponibles. Entre Toledo y Albacete (258 kms) además de el de Mora, se podría cargar en el Mercadona de Alcázar, en el Museo del Carro de Tomelloso y en un concesionario o en un hotel de La Roda. En todos ellos cuando los establecimientos están abiertos, en algunos con carga lenta y solo, advierten otron, en caso de necesidad. Tesla tiene también un punto exclusivo para sus vehículos en La Gineta.

 

El Plan Moves II elimina la obligatoriedad de achatarrar un coche, destina más dinero para los vehículos pesados y permitirá traspasar fondos de una partida a otra. En Castilla La Mancha solo se ha gastado el 65% por estas restricciones

 

La mayoría de los eléctricos puros tienen ya autonomía suficiente (entre 200 y 300 kms) o casi para recorrer las distancias entre estas ciudades con la carga de casa, pero el número muestra los escasos puntos de recarga públicos que existen todavía en Castilla La Mancha. Es una circunstancia que muchos conductores que quieren un coche eléctrico tienen en cuenta para no adquirirlo, confirman en varios concesionarios.

 

El Gobierno regional mantiene abierta una línea de ayudas a ayuntamientos y diputaciones para que desarrollen iniciativas que promuevan la movilidad sostenible, entre ellas la instalación de puntos públicos de recarga

 

 

En Castilla La Mancha, con casi 9.000 kilómetros de carreteras, solo hay registrados 40 puntos públicos de carga rápida en los que se vende electricidad: En Toledo 18, en Guadalajara 13, 2 en Cuenca, en Ciudad Real 3 y en Albacete 4. No se incluyen en la suma los puntos de recarga instalados por centros comerciales, restaurantes, hoteles u otros establecimientos, normalmente para sus clientes.

 

Tampoco los que algunos particulares ponen en sus domicilios a disposición de otros conductores que se ven en un apuro en pleno viaje, como hace Miguel Peralta en Toledo desde hace siete meses. “Lo hago por ser un poco solidario con quienes puedan necesitarlo. Las infraestructuras de los puntos de recarga son horrorosas, sobre todo de Madrid hacia el sur. Si vas por la carretera de Andalucía el primero que te encuentras está en

 

 

La Carolina y siempre a tope. Así que cuando vamos a hacer un viaje largo tenemos que programarnos muy mucho y saber dónde podremos cargar”. Él anuncia su disponibilidad en la web antes mencionada y lo hace, además, gratis. De momento solo le ha llamado un conductor que venía de Valencia al Parador de Toledo (que tiene punto para sus clientes). “Estaba a punto de llegar, pero no llegaba”.

 

A Víctor Villacañas, profesor de Toledo, le han llamado tres personas. “La experiencia ha sido muy buena. Con una pareja que venía de El Escorial sigo teniendo relación. Mientras se cargaba su coche, porque los cargadores particulares son más lentos (los rápidos pueden cargar en 10 minutos), estuve con ellos enseñándoles la ciudad”. Él sí decidió establecer un precio de 5 euros por carga. “Es algo simbólico, realmente no gano nada. Yo presto mi cargador porque estoy muy concienciado”.

 

En Castilla La Mancha, con casi 9.000 kms de carreteras, solo hay registrados 40 puntos públicos de carga rápida (eléctricos) y 41 gasineras abiertas al público

 

La misma razón apunta Fernando Chenovar. Él vive en Ciruelos y en su entorno no hay muchas más opciones. Por su experiencia como conductor sí advierte que a veces ha tenido problemas al llegar a puntos que se ha encontrado averiados. Lo cierto es que al Plan nacional Moves 2019 para promover el transporte sostenible solo se presentaron en Castilla La Mancha 23 solicitudes de ayuda para instalar puntos de recarga particulares, 74 para empresas y solo las pidieron 8 ayuntamientos.

 

Así que concienciar más para superar la insuficiencia de puntos de recarga públicos parece ya una prioridad ante la creciente demanda de coches eléctricos. En el mes de enero su venta se disparó un 171,5% en España, llegando al 4% de cuota de mercado (1.822 unidades frente a los 597 matriculados en enero de 2019).

 

La Junta de Comunidades tiene abierta una línea de ayudas (finaliza en dos meses) para colaborar con ayuntamientos y diputaciones en promover la movilidad sostenible y entre las iniciativas se incluye la instalación de estos puntos de recarga públicos. Hay medio millón de euros para cada una de las cinco provincias, explica el director general de Transición Energética, Manuel Guirao. “Las instituciones públicas empiezan a concienciarse. Nosotros acabamos de crear una comisión para la sostenibilidad del sector público en la que están todas las consejerías para determinar cómo podemos mejorar en la Junta en cuanto a eficiencia energética, promoción de las energías renovables y en movilidad sostenible, con nuestro parque móvil, que se irá renovando con vehículos eléctricos o híbridos enchufables cuando se necesite más autonomía, mientras los otros no sean más autónomos”.

 

Superar la insuficiencia de puntos de recarga públicos parece una prioridad ante la demanda creciente de coches eléctricos. En el mes de enero su venta se disparó un 171,5% en España, llegando al 4% de cuota de mercado

 

Y preparan campañas de concienciación ciudadana “para promover todo esto también, con una serie de recursos que se llevarán a colegios y a otros colectivos para explicarlo muy bien”.

 


Instalaciones de una gasinera entre Almonacid y Mascaraque.

 

ENTRECISRT

 

EL GAS. Los vehículos que utilizan esta fuente también tienen el distintivo ECO de Tráfico que les acredita como menos contaminantes y les permite acceder a las áreas restringidas de las grandes ciudades, entre otras ventajas. En enero de 2020 sus ventas han descendido en general un 40%, sobre todo entre los que usan glp, aunque sí han aumentado las matriculaciones de los que se mueven con gnc (la mayoría camiones). Es mucho más barato: 0,72 € por litro y tienen mucha más autonomía que los eléctricos.

 

En Castilla La Mancha hay 41 gasineras registradas, que en este caso deben estar autorizadas por la Junta de Comunidades. Una de las últimas en instalarse está en la gasolinera que los hermanos Fernandez García regentan entre Mascaraque y Almonacid. Han invertido 40.000 euros en la infraestructura, para la que no han solicitado ninguna ayuda pública. Están vendiendo 1.500 litros de gas mensuales “Y creciendo. Creemos que esto sí va a funcionar”, señalan.

 

En el último Plan Moves se solicitaron 131 ayudas para vehículos pesados de gas. El gas se suministra a los vehículos igual que la gasolina y tarda en cargar el depósito lo mismo que uno de combustión.

 

ENTREVISTA CON MANUEL GUIRAO, EL DIRECTOR GENERAL DE TRANSICIÓN ECOLÓGICA DE CASTILLA LA MANCHA. 

 

Seguir leyendo… »