SIETE ESCAPADAS GENIALES EN 2019

Aquí, en Castilla La Mancha. Para descubrir monumentos excepcionales, parajes únicos y rutas apasionantes y muy entretenidas. Hemos seleccionado siete propuestas para viajeros curiosos que disfrutan con las sorpresas.

 

LA MOTILLA DEL AZUER.  Daimiel (Ciudad Real)

 

 

Es el pozo más antiguo de la península y uno de los yacimientos de la Edad del Bronce más representativos, con más de 4.000 años de antiguedad. Desde fuera nada hace sospechar el laberinto interior (fue un recinto fortificado para proteger el agua y los alimentos que se almacenaban dentro) y la espectacular estructura final que uno se encuentra tras recorrerlo.

 

Dentro había también hornos para tostar el cereal o cocer cerámica. En torno a este monumento, uno de los prehistóricos más originales que podemos ver, restos de viviendas y enterramientos de quienes le dieron uso. Solo se puede acceder a la motilla, emplazada en una inmensa llanura, con visita guiada los sábados y previa reserva en el museo comarcal de Daimiel, desde donde parte el minubus hacia el yacimiento y donde se puede ver una exposición con restos hallados allí y recreaciones. Solo acceden 18 personas por turno.

 

La visita dura dos horas y media. 7€ la entrada general; 3€ para menores de 3 años. Reservas online en: motilladelazuer.es

 

EL TOLEDO ESCONDIDO

 

Patio interior del monasterio de Santa Clara.

 

Rutas del patrimonio desconocido Toledo inagotable. Miles de años con un papel preponderante en la historia han dejado huella en cada rincón del casco histórico. El Consorcio de la Ciudad de Toledo ofrece de martes a domingo rutas guiadas y gratuitas por espacios sorprendentes a cuya rehabilitación han contribuido y que no podremos conocer de otro modo.

 

La riqueza arquitectónica y artística de los conventos de clausura de San Clemente, Santa Clara, Santa Isabel, Concepcionistas y de las Comendadoras. También los salones islámicos del cobertizo de Doncellas o la Casa del Judío, la iglesia, mezquita y el pozo de El Salvador o la iglesia de San Sebastián y los baños de Tenerías.

 

Podemos conocer con ellos las termas, las cisternas (cuevas de Hércules) y el complejo sistema hidráulico que desarrollaron los romanos en la ciudad, el cerro del Bú y en breve se incorporará a las rutas el oratorio de San Felipe Neri, que acaba de rehabilitarse. Hay que reservar, bien online (consorciotoledo.org) o en el teléfono 925 253 080.

 

ARTE PREHISTÓRICO EXCEPCIONAL. Nerpio (Albacete)

 

 

 

En 1998 la Unesco declaró Patrimonio de la Humanidad los 758 yacimientos de arte rupestre localizados en el este peninsular por la autenticidad de las pinturas, su buen estado de conservación y por la completa narración que ofrecían sobre la vida cotidiana de hace entre 12.000 y 6.000 años: escenas de caza, danzas, recolecciones, luchas… Es la mayor concentración en Europa de arte prehistórico.

 

Nerpio, un pequeño pueblo albaceteño de la Sierra del Segura, cuenta con la mayor y la más rica colección de pintura prehistórica de todo el sureste peninsular: hasta 70 abrigos. La oficina local de turismo ofrece visitas guiadas de dos horas los domingos para conocer 9 de estos yacimientos en el paraje de Solana de las Covachas. A las 11h en invierno y a las 9,30 en verano. Hay que reservar en el teléfono 967 438 170.

 

UNA RUTA DEL VINO AUTÉNTICA. (Ciudad Real, Toledo y Albacete)

 

 

Se acaba de presentar en Fitur y discurre por seis pueblos manchegos que juntos registran la mayor producción de uva y de vino del mundo; donde además podemos encontrar un rico patrimonio etnográfico, gastronómico y artístico. 44 establecimientos culturales y hosteleros se han unido ya a la iniciativa.

 

Comenzamos en Villarrobledo (Albacete) que con 48 millones de cepas en 30.000 hectáreas de viñedo es la mayor productora de uva del mundo. A ese impresionante mar de viñas se unen sus típicas calles de muros encalados, la plaza mayor y el ayuntamiento del siglo XV que forman un conjunto histórico protegido, y un centro de interpretación del vino y otro de alfarería tinajera para completar la visita.

 

El pueblo toledano de El Toboso guarda el encanto quijotesco de un pueblo manchego. Allí encontramos la casa museo de Dulcinea, un no menos curioso museo del humor gráfico y un museo cervantino con 700 ejemplares singulares de El Quijote escritos en 70 lenguas distintas.

 

Las dos mayores cooperativas de vino de Europa están en esta ruta: Virgen de las Viñas en Tomelloso y Cristo de la Vega en Socuéllamos. En el pueblo de Antonio López (con un interesante museo dedicado a su tío y maestro del mismo nombre) nos sorprenderán las chimeneas de las antiguas fábricas de alcohol y las más de 4.000 cuevas donde antes se almacenaba el vino. En Socuéllamos no podemos perdernos la Torre del Vino, una propuesta museística muy novedosa.

 

En Alcázar de San Juan también podremos ver otro centro de interpretación del vino, además de un singular espacio que recrea la casa de un hidalgo caballero, como Don Quijote, y sus molinos.

 

Campo de Criptana se suma a la ruta con su imponente conjunto de 10 molinos de viento, tres de ellos en pie desde el siglo XVI. Un paseo por las estrechas y empinadas calles del barrio del albaicín, con sus casas blancas y añil, las casas-cueva y el Museo de Sara Montiel. Todos los detalles en: rutadelvinodelamancha.com

 

LAS CHORRERAS DEL CABRIEL Enguidanos (Cuenca)

 

 

Cascadas y saltos de agua, pozas cristalinas, rápidos, gargantas, cuevas… En este precioso paraje conquense situado entre Enguidanos y Villora, cubierto por alamedas blancas y saucedas arbóreas, podemos encontrar un curioso tipo de orquídeas y ver halcones peregrinos y otras rapaces protegidas. Los amantes de la geología disfrutarán con las formaciones tobaceas que son excepcionales en el Sistema Ibérico.

 

El Gobierno de Castilla La Mancha acaba de abrir el periodo de información pública para declarar 268 hectáreas de este espacio como monumento natural. En el teléfono de la oficina de turismo local 969 344 935 ofrecen información sobre rutas y deportes de aventura (desde rafting a barranquismo) que pueden practicarse en la zona.

 

LA CRESTERÍA MOLINERA. Los Yébenes (Toledo)

 

 

No es de las mayores de Castilla La Mancha, pero sí ofrece unas vistas magníficas y únicas del valle del Algódor, por un lado, y de los Montes de Toledo por otro. Y dos molinos completamente recuperados. El del Tío Zacarías, con la maquinaría completa y lista para moliendas en fechas puntuales, se puede visitar, así como la casa del molinero. Hay que reservar en la oficina de turismo, que organiza visitas diarias, con horarios flexibles e incluso adaptando los itinerarios al grupo o a las preferencias de los visitantes: teléfono 676 412 441 ó en el mail: turismo@losyebenes.es

 

La visita se puede completar subiendo a la crestería por el antiguo Camino Real de Sevilla o haciendo el sendero del Risco de Los Yébenes, incluido en la red provincial de la Diputación. Es una ruta circular de 15 kms y dificultad media que alcanza también el precioso paraje de Las Chorreras, con abundante vegetación autóctona y donde podremos ver algún buitre leonado y negro o algún águila real.

 

UNA MÁQUINA DE GUERRA CASI PERFECTA.  Escalona (Toledo)

 

Lo fue el castillo de Escalona, donde nació el escritor Don Juan Manuel en 1282. Nadie logró asaltarlo durante siglos. El ayuntamiento trabaja con los propietarios particulares para poder ofrecer lo antes posible visitas al interior, que esconde un palacio mudéjar, pero lo que sí se puede hacer es recorrer su impresionante perímetro y observar los seis mecanismos que lo hicieron inexpugnable y que se identifican perfectamente: una falsabraga, el foso y el puente levadizo, los pasadizos y las canalizaciones subterráneas secretas para escapar o llevar agua, el muro y las torres albarranas y su situación, sobre un risco y rodeado por el Alberche, desde donde se controlaba el Camino Real y desde donde disfrutaremos del paisaje.

 

Desde arriba el río invita a acercarse. Un paseo fluvial por la orilla derecha nos adentra en ‘la selva’, un apacible bosque de ribera que resulta todo un placer en cualquier estación del año. En verano es una de las zonas más concurridas para el baño en un espacio natural de la provincia de Toledo. Y tienen playa propia, la de Calicantón. En la oficina de turismo local y en la página web escalonaturismo.com ofrecen información para no perderse ningún detalle de estos recorridos y descubrir otras cosas qué hacer.

 

    

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