SENTIDO COMÚN AL VOLANTE

El 45% del tráfico que circula por las carreteras españolas pasa por Castilla La Mancha y Toledo es la provincia que más delitos contra la seguridad vial registra de las cinco. Conducir bajo los efectos de las drogas, usando el móvil o a excesiva o inadecuada velocidad son las principales causas de los accidentes mortales. La Guardia Civil de Tráfico nos cuenta qué está pasando y cómo vigilan nuestras carreteras.

 

Junio, mes trágico en las carreteras toledanas. Día 11: una joven pareja madrileña muere en Los Yébenes y sus dos niños resultan heridos, uno muy grave. El conductor que choca frontalmente contra ellos presenta “unos niveles muy altos” en el control de drogas y también da positivo en el de alcohol. Está en la cárcel. “Cuando quiso reaccionar, ya era demasiado tarde y puede que no llegara ni a percatarse”, apunta Antonio Manuel Nadales, jefe del destacamento de Tráfico de la Guardia Civil de Toledo.

 

Día 24: otro joven conductor arrolla y mata a un ciclista en Palomeque y se da a la fuga. Se entrega un día después y para entonces los controles convencionales son negativos, aunque otros más exhaustivos podrían confirmar que circulaba bajo los efectos de las drogas.

 

Día 29: cuatro ciudadanos rumanos mueren al colisionar frontalmente contra otro coche, del mismo modelo y en el que viajaban cuatro jóvenes que resultan heridos. Ninguno de los fallecidos, de mediana edad, llevaba puesto el cinturón de seguridad; los del otro coche, sí.

 

El 85% de los accidentes podrían evitarse porque están provocados directamente por el alcohol y las drogas, la velocidad excesiva o inadecuada (ante fenómenos meteorológicos adversos, mal estado de la vía…) y por las distracciones, apunta el jefe del destacamento de Toledo.

 

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