Sanidad desaconseja el baño en pozas y ríos con bajo caudal este verano

24 de mayo de 2020.

 

Imagen del parque nacional de Cabañeros, en la provincia de Toledo.

 

El Ministerio de Sanidad desaconseja el baño este verano en aguas continentales, como pozas, remansos y cauces de agua dulce con escaso caudal, así como los usos recreativos en torno a estas zonas. Lo explican en un documento disponible en la página web del Ministerio, con más detalle. Entre otros aspectos, señalan que una de las posibles vías de contaminación de playas y ríos son los efluentes procedentes de las estaciones depuradoras de aguas residuales (EDARs).

 

Aunque advierten que el  riesgo de contaminación ambiental de las zonas de baño es reducido si las aguas residuales se tratan convenientemente. Según el CDC americano: “El virus que causa COVID-19 se ha encontrado en aguas residuales no tratadas. …. En este momento, se cree que el riesgo de transmisión del virus que causa COVID-19 a través de sistemas de alcantarillado adecuadamente diseñados y mantenidos es bajo”. En cualquier caso, no hay evidencias científicas aún que confirmen que el baño es seguro al 100%.

 

En cuanto a las playas, no se dispone tampoco de información científica sobre la capacidad del virus para permanecer infeccioso en el agua salada. Sin embargo, señalan en el documento, se ha identificado el cloruro sódico como agente biocida eficaz contra SARS-CoV-2. El  aire en la orilla del mar, los aerosoles formados por las olas y el viento son abundantes y representan una gran fuente natural de partículas en el aire que podrían transportar el virus por este medio por lo que una distancia segura sería superior a los dos metros recomendados en ciudad.

 

Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud, no ha advertido que el virus pueda propagarse por la brisa marina o la brisa costera. En zonas de baño marítimas, la acción conjunta de la sal del agua de mar, la radiación ultravioleta solar (UVB) y la alta temperatura que puede alcanzar la arena son favorables para la desactivación de los agentes patógenos.

Así que el documento insiste en la necesidad de la concienciación colectiva y en el respeto al distanciamiento social. Así, se aconseja limitar el aforo de las zonas de baño donde se prevé gran afluencia de personas e informar de las normas de higiene y de ese distanciamiento mediante cartelería: atención a la distancia entre tumbonas, sombrillas y otros elementos. A efectos indicativos, los ejes de las sombrillas no se instalarán a distancias inferiores de 4 metros. Se podrá sectorizar la misma para asegurar el distanciamiento social.

Tampoco se recomienda la realización de deportes colectivos ni las reuniones de más de 15 personas o de miembros de la misma familia o que no convivan en el mismo domicilio y la utilización de todo tipo de infraestructuras de playa (parques de juego e instalaciones deportivas).