Rifirrafes

Un rifirrafe de declaraciones contrapuestas entre el delegado del gobierno de España en Castilla-La Mancha, Francisco Tierraseca, y el consejero de Hacienda, Juan Francisco Ruiz Molina, a cuenta de sí Castilla-La Mancha aceptó poder endeudarse por la cantidad que debía de haber cobrado en la recaudación del IVA de 2017, me suena a aperitivo de desencuentros que van a venir. Tierraseca dijo que Castilla-La Mancha votó a favor cuando hizo la propuesta la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y Ruiz Molina contestó que no hubo nada que votar, que eso fue un anuncio, pero que sí se aceptó la nueva senda de déficit que propuso (mayor capacidad de endeudamiento) y que sobre la reclamación del IVA el gobierno regional ya ha autorizado a su gabinete jurídico que adopte las medidas administrativas y judiciales pertinentes para reclamarla.

 

Castilla-La Mancha reclama del Estado, además, recibir entre 800 y 1100 millones de euros más al año para garantizar el mismo nivel de servicios a los ciudadanos que otras comunidades. Será algo que se ponga sobre la mesa cuando se aborde el nuevo modelo de financiación autonómica que lleva años de retraso y se hará con argumentos a los que sin duda se opondrán las comunidades ricas.

 

El problema, y por eso me parece un aperitivo de desencuentros, es que por un lado se está negociando con Cataluña y eso, al final, digan lo que digan, se traduce en dinero y por otro hay un virus circulando por el mundo que está enfermando a los ciudadanos y que puede llevar a la UCI económica a muchos países, España entre ellos, tan dependiente de que la gente se mueva de un lado a otro sin temor. En 2018 supuso el 14,6 % del PIB nacional. Con dinero se resuelven muchos problemas, pero la falta de él los agudiza de manera extraordinaria, así que más vale que de verdad con la primavera desaparezca el dichoso virus, aunque parte del mal ya está hecho. Creo que las autonomías y el gobierno central se van a dar dentelladas por la financiación y va a dar igual de que signo político sea cada uno.

 

UNIVERSIDAD

 

No ha habido rifirrafe, aún, pero se presume que lo habrá y es una buena noticia. El vicerrector de Investigación de la Universidad de Castilla-La Mancha, Julián Garde López-Brea, ha decidido, como ya anunciamos, presentar formalmente su candidatura para rector. El actual, Miguel Ángel Collado, aún o lo ha hecho de esa manera formal; pero la movilidad mostrada en las últimas semanas y su comparecencia ante los medios de comunicación en distintas provincias de la región, cuando estos años atrás de los medios lo único que le ha gustado ha sido salir en las fotos, no dejan muchas dudas de que se presentará y que de hecho ya está en campaña.

 

Lo primero que llama la atención de la candidatura de Garde es que, como rector de Investigación, ha sido un miembro importante del propio equipo del rector. De lo que se deduce que dentro del gobierno de la Universidad ha habido fuertes discrepancias que no han salido apenas a la luz. La pelea por el voto no va a ser chica, ser rector da una cierta ventaja y Collado lleva en el puesto desde 2011 que ganó sus primeras elecciones, las segundas fueron en 2016 en las que venció a su rival, José Francisco Quiles, en el voto de los profesores y en el del personal y servicios y perdió en el voto estudiantil y el de los investigadores. El voto es ponderado, no cuenta igual el de los estudiantes que los del resto.

 

Lo segundo que me llama la atención, en el caso de Garde, no es su currículum académico, que ciertamente es llamativo, tampoco Collado lo tiene mal, el primero partiendo de la licenciatura en Veterinaria y el segundo en la de Derecho, sino su trayectoria deportiva. Resulta que el personaje atravesó el estrecho de Gibraltar a nado, lo hizo para recaudar dinero; con unos amigos había creado una fundación para ayudar a niños con problemas económicos y de salud. Loable el motivo, pero asombroso el medio utilizado, por mucho que hubiera sido jugador de Waterpolo. Le supongo capacidad de sacrificio, constancia, concentración y esfuerzo para acometer cualquier reto. Cualidades que van a ser muy necesarias para que en estas elecciones a rector se abra un profundo debate sobre el modelo de universidad que se quiere para Castilla-La Mancha. Falta hace.