Rastreador, el perfil más buscado en tiempos de pandemia

El equipo de enfermeras investigadoras durante su fase de formación para la detección y control de enfermos de covid-19.

 

La pandemia de coronavirus que azota al planeta en 2020 ha puesto en valor un perfil profesional hasta ahora poco conocido: el de los vigilantes epidemiológicos, conocidos popularmente como rastreadores. Son los encargados de detectar de una manera precoz los posibles contagiados por la Covid-19, localizar y seguir el rastro de quienes hayan estado en contacto con ellos para evitar que la infección se expanda y realizar una tarea de vigilancia y alerta. En definitiva, asumen un papel clave en el control de la pandemia.

 

En Castilla-La Mancha, el primer equipo de Enfermeras de Vigilancia Epidemiológica (EVE) se creó y se formó en mayo, comenzó a trabajar en rastreo y seguimiento de casos el día 16 de ese mes de mayo. Un total de 427 profesionales distribuidas en las distintas secciones de Epidemiología de las delegaciones provinciales de Sanidad y de los servicios de Medicina Preventiva de los hospitales, estaban bajo la supervisión de las direcciones generales de Salud Pública y de Cuidados y Calidad.
En agosto, cuando comenzó a subir de nuevo la curva de contagios, el Gobierno de Castilla-La Mancha contrató a otras 300 enfermeras para sumarse  las tareas de rastreo y vigilancia. Y desde el 15 de septiembre se forman a más de 1.300 personas para reforzar estas laborales.

 

Los 1.343 profesionales sanitarios y sociosanitarios seleccionados para realizar el curso de un mes proceden de diversas especialidades: Enfermeras/os (el 51% del alumnado), médicos, técnicos auxiliares de Enfermería, fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, trabajadores sociales, matronas, pediatras, celadores, farmacéuticos, odontoestomatólogos e higienistas dentales.

 

El curso se está siguiendo en la modalidad online a través de la plataforma SOFOS del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha, está dirigido a licenciados sanitarios, diplomados sanitarios y técnicos sanitarios que trabajan en centros de Atención Primaria, Hospitalaria y Sociosanitaria, tanto del SESCAM como de la Consejería de Sanidad.

 

Entre los contenidos del programa de formación figura la presentación a estos profesionales de la Estrategia de Detección Precoz, Vigilancia y Control de la COVID-19, así como proporcionarles información de calidad, suficiente y basada en evidencia científica para capacitarles en su implementación, además de las herramientas básicas que les permitan gestionar y tomar decisiones en el manejo de casos de coronavirus.

 

El curso consta de cinco partes, la primera de ellas centrada en información general sobre la enfermedad de la COVID-19, su situación en España, así como el análisis epidemiológico y la pruebas de laboratorio frente al SARS-Cov 19 y su interpretación. En el segundo módulo se aborda el presente y futuro de la detección precoz, vigilancia y control de la COVID-19.

 

El rastreo de contactos es el proceso de detectar, evaluar y decidir qué hacer con las personas que se han expuesto a la enfermedad a fin de evitar que la transmisión continúe. De ahí que estos profesionales sean un instrumento esencial de Salud Pública para controlar e interrumpir la cadena de transmisión. A este respecto, en el módulo tres se hace un repaso por la misión de los profesionales sanitarios y sociosanitarios de vigilancia epidemiológica COVID-19: localizar los contactos de casos sospechosos a través de la investigación y la entrevista; informarles de manera suficiente y basada en la mejor evidencia científica; gestionar y monitorizar diariamente los contactos y detectar nuevos casos entre éstos; así como educar sanitariamente sobre medidas de control de la infección.

 

Habilidades de comunicación

En este sentido, el curso hace especial hincapié en las habilidades imprescindibles para una comunicación efectiva durante las entrevistas con los contactos del nuevo paciente de COVID-19 y en el momento de proporcionarles información y formación sobre las medidas de aislamiento que deben llevar a cabo.

 

Uno de los papeles fundamentales de estos profesionales es garantizar que se cumplen las medidas de aislamiento y la cuarentena, monitorizando la adherencia y seguimiento de las indicaciones para el control de la infección.

 

Además de un repaso sobre las herramientas de vigilancia epidemiológica -Turriano y Episcam- en los dos últimos módulos se abordan generalidades sobre procedimientos y medidas para la prevención y el control de la infección así como cuestiones relacionadas con colectivos y grupos vulnerables.

 

Castilla-La Mancha no ha solicitado al Gobierno de España personal militar para realizar tareas de rastreo. Hasta el momento, y según la información dada en diversas ocasiones por la consejería de Sanidad, el 80% de los casos de contagios por Covid-19 han sido detectados por los rastreadores.

 

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