Que viene el Corpus

Era lógico que en el calendario litúrgico hubiese una festividad dedicada a la eucaristía. El origen del Corpus Christi se remonta a la Edad Media (siglos XIII-XIV), sobre todo en un contexto en el que las herejías y algunas tesis reformistas insistían en ver en la hostia consagrada un símbolo o una rememoración de la última cena, frente a la propuesta católica de la presencia real de Cristo bajo la apariencia del pan.

 

El elemento novedoso de esta festividad es el de la procesión, es decir, sacar la sagrada forma por las calles en una custodia. En Toledo tenemos la célebre custodia de Arfe, que ahora podemos disfrutar visualmente después de la última reforma en la sala del Tesoro de la Catedral, para apreciar sus increíbles detalles (santos, escenas, personajes…) Sabemos que en realidad son dos custodias: una pequeña de oro, que se remonta a los bienes de Isabel la Católica, elaborada –dicen- con el oro de América; enmarcada en otra más grande de plata (que sería dorada más tarde).

 

Yo solo pondría sillas para ancianos, enfermos e impedidos en Zoco, y el resto que se busque la vida. A los que no pasan por el sillismo les queda poco espacio para ver la procesión

 

La custodia era llevada inicialmente en unas andas por los sacerdotes, igual que portaban el Arca de la Alianza en el Antiguo Testamento, hasta que se hizo un carro, construido por B. Miguelez, que permitía transportar la custodia por las difíciles calles de Toledo (estrechas, empinadas, empedradas) manteniendo su verticalidad. Se puede enfocar la procesión desde un punto de vista ad extra (todo lo que hay alrededor de la procesión: adornos, actividades, etc) y ad intra (en el interior: representantes del poder religioso, político y militar).

Está claro que la procesión ha conjugado la tradición con la renovación, pues ha experimentado muchos cambios. Por ejemplo, hay integrantes recientes en la comitiva (como el colegio de Infantes y el gremio de hortelanos), se cambió el itinerario, incluso se llegó a desdoblar la procesión (en aquel famoso doblete de jueves y domingo que propuso A. Cañizares). Pero lo que no cabe duda es que es algo que forma parte de la tradición y religiosidad popular toledana.

 

Por eso no entiendo que no haya sido declarado bien de interés cultural inmaterial. ¿Cómo es posible que lo sea el corpus de Valencia (así fue declarado en el 2010), y aún no tenga esta calificación el de Toledo? Sería bueno que las instituciones y organizaciones pertinentes se pusieran las pilas para conseguir este tipo de reconocimiento, que permitiría mantener y proteger esta festividad. ¡Y qué mejor momento que hacerlo que este año en el que se celebra el XXX aniversario de la declaración de Toledo como patrimonio de la Humanidad!

 

Una tradición muy bonita unida al Corpus es la de la visita de los patios. Es un elemento relevante para los visitantes y los toledanos, que sin duda da noticia de la idiosincrasia arquitectónica de cómo es nuestro casco histórico. En mi opinión esto habría que protegerlo y potenciarlo más. ¿Qué quiero decir con esto? Pues que el hecho de conservar, vigilar y mostrar los patios requiere un esfuerzo que debe ser refrendado por el poder municipal. Si no hay ese apoyo (de personal y de dinero) muchos vecinos se negarían a enseñar sus patios y lo vería lógico. Sé que la asociación recibe una ayuda económica (pequeña), que tienen nueva sede, pero quizá se necesite una ayuda de personal para esos días (personas que estén en el paro, por ejemplo).

 

Yo he subido muchos años a ver la procesión del Corpus. Recuerdo un año que hice cola para alquilar sillas, porque venía una profesora francesa conmigo ya mayor. Era el cuarto de la fila y cuando me tocó me dijeron que ya estaban alquiladas las sillas de sombra Estaba claro lo que pasaba, el amiguismo de siempre (si se reservan por internet, como sucede ahora, se garantiza más imparcialidad). Ese año me tocó un sitio de sol y sombra y recuerdo que presencié una dura discusión porque una señora, ante la amenaza del sol, sacó un paraguas, que nos tapaba las vistas. ¡Cuántas peloteras se producen por un estoy primero, me quitas la vista y cosas así!

 

Confieso que lo de las sillas me parece una ocupación de la vía pública con fines que no entiendo bien y que quizá reporte ganancias de carácter privado. Yo sólo pondría sillas para ancianos, enfermos e impedidos en Zoco, y el resto que se busque la vida. A los que no pasan por el sillismo les queda poco espacio para ver la procesión y eso, dado que las calles son públicas, me parece injustificado. ¡Pagamos por el ibi, por la basura, por el coche, hasta por ver la procesión…! ¡Cojones, vale ya!

 

El Corpus es una festividad religiosa, aderezada con un montón de actos lúdicos alrededor, para disfrute de todos. Para mí la esencia es el Cuerpo de Cristo y, si elijo algo más, sería el sitio físico donde va (la Custodia). Esto exige un respeto y tolerancia por parte de todos, porque se trata de una manifestación religiosa de carácter público. A nadie se le exige salir ni ver la procesión. Además, es el día de la caridad. Por tanto ¡feliz Corpus y buen rollo para todos!

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Santiago Sastre
Santiago Sastre

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