Qué nos gusta de los hombres

 

Los hombres y las mujeres a veces no tenemos nada que ver ni en tiempos ni en necesidades, sobre todo en el sexo. Para que las mujeres seamos receptivas sexualmente, necesitamos un contexto, no solo sexual, sino un contexto de “agradabilidad” durante el día. Pero hay características físicas, comportamentales, olores, vestimenta… que nos llaman más o menos la atención en un hombre sea o no nuestra pareja. La tarjeta de presentación es el aspecto físico, lo que nos entra por los ojos y lo que va a influir en gran medida en que nos acerquemos o en aceptar el acercamiento. Y dentro de esto que nos entra por los ojos, la sonrisa es gran protagonista. Esta nos da confianza, nos contagia también sonreír y muy importante en el lenguaje no verbal. Denota receptividad desde el punto de vista psicológico, pero tiene que ir acompañada de una estructura dental que también nos atraiga. Alineación de los dientes, que estén blanquitos pero sobre todo con higiene. Los ojos son también parte importante. Las manos, nos gustan cuidadas y suaves y las uñas. Los antebrazos nos atraen, que sean fuertes, para nosotras es un signo de virilidad. Los olores, claro, pero nos gustan los hombres perfumados, los que dejan ese olorcito uuummmm al pasar!

 

En cuanto a la vestimenta, nos gustan los trajeados, con uno de estos impecables, que les queden que ni “pintaos”. En esa línea los uniformes. Al cerebro le resulta agradable una imagen simétrica, ordenada, “uniforme”... Pero el traje chaqueta de toda la vida es el que más. Y si la forma de vestir es de “sport”, nos gustan mucho las camisetas blancas impecables y si las lleváis un poco ajustaditas mejor, con unos vaqueros. Las camisas blancas también, un poco remangadas. Y visto lo que más nos atrae del aspecto físico, ahora ya la forma de ser va a ser la que va a primar porque con los ojos cerrados va a ser con la que nos vamos a relacionar. Nos gustan educados, galantes, sensibles, que hablen, que nos hablen mucho (bueno en general) y que sean divertidos, que nos hagan reír. Nos gustan los detalles inesperados, un regalito cuando no toca, un watshapp con algo gracioso, un “me encantas”, un beso… un guiño de cualquier tipo. Si hablamos de una pareja estable, este tipo de gestos durante el día van a hacer más probable tener relaciones sexuales después.

 

Si tenemos la sensación de que somos un objeto de disfrute para el otro, si nos sentimos utilizadas, le rechazamos directamente

 

Pasa que cuando durante el día nos sentimos ignoradas luego si intentáis “algo” reaccionamos con una negativa a modo de castigo inconsciente . Y, si ya estamos los dos de acuerdo en que tengamos sexo, ¿qué nos gusta a las mujeres?. Sobre todo los juegos, besos, caricias, más besos, besos suavitos por todo el cuerpo, nos gusta que nos habléis, que nos digáis lo suavitas que estamos, cuánto os ponemos, nos gusta oír palabras cálidas, nos gusta sentirnos sexys y deberíamos ponernos sexys tanto para nosotras como para ellos. Guapas también en el sexo. Y para las más llenitas no hay problema ¡¡¡ fuera los complejos!!! existen modelitos con fajita que aprietan un poquito y disimulan, así que ya no tienes excusa…. y bueno, baja un poquito la luz para sentirte más segura. Las miradas durante el sexo son también muy importantes. Necesitamos sentirnos involucradas emocionalmente con la persona con la que estamos teniendo sexo, porque si tenemos la sensación de que somos un objeto de disfrute para el otro, si nos sentimos utilizadas, le rechazamos directamente. Con la mirada nos comunicamos y nos sentimos también. E insisto que hablo en general porque también por un aprendizaje, y según el tipo de relaciones sexuales que hayas tenido con distintas parejas, las hay que prefieren lo contrario, palabras más “fuertes”, un lenguaje grosero, menor sensibilidad en el comportamiento… en fin. Los gustos luego se van acoplando.

 

No nos gusta tener sexo con un hombre que reproduce como un autómata escenas de películas pornográficas. No nos gusta nada que al inicio toquéis directamente genitales porque parece que estáis comprobando si podéis ya penetrar. Ah, y cualquier mujer que en cualquier momento se sienta incómoda con lo que esté pasando en ese momento debe dejarlo, sobre todo para evitar sentirse culpable después. No nos gustan los besos con presión, ni con mordiscos, no nos gustan los apretones ni la rapidez en el desarrollo, nos incomoda y de nuevo nos hace pensar que estáis pensando en vosotros. Hay caras que se ponen a veces, mientras los tocamientos, durante el orgasmo, que claro, os salen automáticamente pero que en ocasiones también nos desagradan. Mejor comentar con ellos estas cosas, en vez de disminuir la frecuencia sexual . Y no nos gusta nada nada que tras la eyaculación os deis la vuelta como si ya todo hubiese acabado. Obligatorio preguntarnos si queremos que sigáis tocándonos. Y abrazos al final son… de lo mejor!

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