¿Qué es el coaching de equipos?

Un equipo es un grupo de personas que interactúan entre sí y tienen un objetivo común. El coaching considera que los equipos tienen vida propia, y como los seres humanos, pueden instalarse en estados de ánimo compartidos tales como la ambición, la serenidad, la resignación o el resentimiento.

 

En realidad, un equipo es un pequeño sistema con sus propias reglas, personalidad, ambiente, dinámicas y… emociones. De hecho, es probable que te hayas percatado de que los equipos tienen estados de ánimo. Quién no ha entrado en oficinas en el que las personas interactúan entre sí de forma jovial o en otras en las que el ambiente es triste, sin energía.

 

Es una herramienta fundamental para lograr que los equipos se conviertan en equipos de alto rendimiento, en los que la potencialidad del conjunto supera la suma de las capacidades de los individuos

 

El coaching de equipos es una especialización del coaching y a su vez, es una herramienta fundamental para lograr que los equipos se conviertan en equipos de alto rendimiento, es decir, aquellos en los que la potencialidad del conjunto supera la suma de las capacidades de cada uno de los individuos, consiguiendo resultados extraordinarios.

 

 

Estamos viendo, que en los últimos años muchas empresas, entidades privadas, del tercer sector y administraciones públicas están acercándose al coaching de equipos para obtener una mayor comprensión de lo que sucede en sus equipos de trabajo, permitiéndoles conseguir que funcionen alineados con sus objetivos, más motivados, con actitudes positivas hacia los cambios que suceden cada día, con mejores relaciones, eliminando el desgaste del trabajador quemado y facilitando el crecimiento personal y grupal.

 

El coaching de equipos no se centra en la persona, sino en el equipo. Para ello se basa en la sistémica con sus reglas clásicas de pertenencia, orden y equilibrio. Estas reglas regulan las relaciones humanas en los sistemas. Por ejemplo, la pertenencia: supone que en todos los sistemas los miembros que los componen formarán siempre parte del sistema aunque ya no estén dichos miembros. En ese sentido, no sólo los trabajadores forman parte del sistema, sino también las personas que fueron despedidas, las personas jubiladas o fallecidas de dicha empresa, etc.

 

También el coaching de equipos analiza las disfunciones de los equipos: la falta de confianza, el miedo al conflicto, la ausencia de responsabilidad, la carencia de compromiso, o la orientación de los resultados. Si falta la confianza, es bastante probable que los equipos convivan en una falsa armonía, en un estado en el que se oculta lo que realmente se piensa, lo que denominamos las conversaciones invisibles, que normalmente acaban transformándose en cotilleos, rumores y comentarios a espaldas de los compañeros.

 

Igualmente se desgranan y analizan las toxinas de la comunicación: la culpa, la crítica, ponerse a la defensiva, o blindarse para cualquier forma de diálogo, lo que conocemos vulgarmente como cerrarse en banda. En muchas ocasiones, simplemente, porque no hemos sido educados para hacer una crítica correctamente, porque tenemos miedo a mostrar nuestra vulnerabilidad confundiéndola con debilidad o porque desconocemos las claves de la comunicación no violenta.

 

Normalmente, las etapas del proceso de coaching de equipos empiezan con un diagnóstico para obtener una visión de conjunto de la situación real del equipo, mediante entrevistas individuales, una jornada de diagnóstico, por cuestionarios, o mediante dinámicas de grupo, etc.

 

Después, se pasa a la segunda fase, la intervención que, a grandes rasgos, consiste en el desarrollo del plan de acción del equipo o la incidencia en los aspectos particulares que el equipo requiera mejorar: comunicación, gestión del tiempo, jornadas específicas de resolución de conflictos, etc. Por último, la fase de evaluación que es el proceso en el que se valora si se han conseguido los objetivos planteados al inicio de la intervención o no y las causas.

 

En conclusión: el coaching de equipos pretende la consecución de objetivos colectivos, impulsando el aprendizaje y desarrollo de los miembros que los componen. Son procesos de apoyo para la mejora de las relaciones y generar ambientes y energías positivas para conseguir personas comprometidas, corresponsables y con confianza. www.pedrosalvador.es

 

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