Protagonistas

Susana Villaluenga, Soco Cordente y Mariano Calvo han presentado nuevos libros estos días y María Antonia Ricas lo hace este mes, Elda Delgado es protagonista por su estudio acústico en Tavera.

 

SOCO CORDENTE

 

La escritora castellanomanchega (Cuenca, 1985) que el pasado año sorprendió obteniendo con su primer libro el premio Círculo Rojo al mejor libro de relatos de 2017 con ‘Encuentros entre notas discordantes’, acaba de publicar ‘Egos’, un libro para la reflexión del lector, pero que ha permitido a la autora “reconocer ciertos egos que no sabía que tenía en el inconsciente”. Soco Cordente plantea una obra de más de una lectura “con muchísimos mensajes, algunos muy escondidos, que son un reto que el lector tiene que interpretar con el subjetivismo de cada uno”.

 

Son relatos con finales abiertos algunos, con intrigas y críticas sociales que hacen que el lector se pregunte qué haría en determinadas situaciones. Soco Cordente reconoce que para ella escribir es como una terapia, un mundo en el que se refugia “porque es ahí donde puedo exponer mis pensamientos tal como los siento sin la necesidad de ser juzgada”, aunque acepta las críticas como algo positivo. Sus relatos son el fruto de unas vivencias y sentimientos intensos. Muy biográficos en su primera obra, algo menos en Egos. “No me he expuesto tanto; pero si hay mucho de mi”.

 

Soco Cordente asegura que “desde que era preadolescente a día de hoy me siento una inadaptada, me cuesta mucho entender ciertas cosas, maldades que quedan impunes, egoísmos, la superficialidad, la banalidad, muchas cosas que me cuesta lidiarlas con la sociedad y con el día a día”, a pesar de lo cual se siente privilegiada por la capacidad de comunicarse, contactar y entenderse con muchas personas.

 

Con ‘Encuentros entre notas discordantes’, un libro que nació para ella, para desahogarse y sanar heridas emocionales -hasta entonces publicaba un blog- pensado para una pequeña tirada, pero que rápidamente alcanzó tres ediciones, la autora aborda la homosexualidad femenina, las adicciones como el alcohol o las drogas y todo con la música, de la que es una apasionada, de fondo. Con ‘Egos’, señala Laura Martín, la autora pone al límite nuestro equilibrio emocional y nuestra capacidad de reacción.

 

SUSANA VILLALUENGA

 

En un curso de doctorado le propusieron un reto: encontrar algún documento por partida doble (similar al ‘debe-haber’ de hoy) de los siglos XV y XVI en Toledo, cuando este método contable era todavía muy novedoso. Lo logró: encontró varios en el archivo de la Catedral y la investigación le apasionó tanto que terminó haciendo su tesis doctoral sobre la contabilidad del Cabildo catedralicio de Toledo, cuenta esta profesora de Contabilidad de costes y de Contabilidad pública de la Universidad de Castilla La Mancha.

 

Ha seguido en ello, investigando después el organigrama administrativo que acaba de publicar ahora en un libro: “Administración y gestión contable de un patrimonio eclesiástico en el siglo XVI: el Cabildo Catedralicio de Toledo”, en el que describe “un sistema de control muy muy exhaustivo: contable, jurídico y moral, en el que todo el mundo tenía que rendir cuentas a su superior”, En la imagen, entre Ricardo Izquierdo y la vicerrectora Fátima Guadamillas.

 

 

 

MARIA ANTONIA RICAS

 

La poeta toledana presenta el 22 de febrero (en San Clemente, 19h) ‘Invisible en la piedra’, más de 50 poemas, historias, reflexiones… donde ha experimentado con el lenguaje y la estructura como no lo había hecho en ninguna de sus 22 publicaciones anteriores.

 

“Me lo he pasado muy bien escribiéndolo, investigando y aprendiendo mucho sobre las piedras preciosas, sobre su magia, sobre su valor y las disputas que han generado. Y me he instalado en el asombro de su belleza. Yo nunca me enfrentó directamente con mi realidad, lo hago a través de referencias, de mitos, de la pintura de Hopper, esta vez de las gemas que siempre me han llamado la atención”. Jesús Pino, “mi amigo incondicional en cuestiones de poesía”, dice ella, presentará este libro publicado por Celya junto a Enrique García.

 

ÁMBAR “No está tan frío como la mano desenguantada de la mañana. Su tibieza viene del tiempo anterior a los propósitos, demasiado lejano como para sentir nostalgia de lo perdido. Aunque la llama de la vida interminable -esa resina que sigue vertiéndose y reteniendo- no ha cambiado. Continúa quemando y consumiendo”.

 

 

ELDA DELGADO

 

Esta ingeniera acústica toledana ha estado investigando y documentando durante meses la acústica de la cripta del Hospital Tavera de Toledo: las focalizaciones, los ecos, los altos tiempos de reverberación o el fenómeno físico-acústico susurro de galerías le han permitido definir esta cripta como un espacio de “peculiaridades sonoras”, conseguidas a través de un singular diseño geométrico y materiales que responden a complejas técnicas arquitectónicas renacentistas y un avanzado conocimiento del campo sonoro de los constructores.

 

El estudio acústico, en el que también ha participado el historiador toledano Antonio Delgado, aporta una novedosa perspectiva para la revalorización del patrimonio histórico-artístico. “La acústica de los recintos, por su invisibilidad, es un aspecto del patrimonio intangible que ha sido relegado a un segundo plano y se ha pasado por alto a la hora de rehabilitar o restaurar. Y por no tenerla en cuenta se ha desvirtuado el cometido para el que fueron creados algunos espacios en los que la transmisión sonora era un factor primordial”, explica esta ingeniera.

 

Elda Delgado abordó el proyecto de Tavera durante su master en investigación patrimonial y ya ha presentado sus conclusiones, con una restauración virtual realizada con modelos de simulación, en la última edición del Congreso Español de Acústica (Tecniacústica 2017) y en el III Congreso internacional de Historia Hispánica.

 

 

 

MARIANO CALVO

 

El Toledo del siglo XII, unas décadas después de la Reconquista cristiana de la ciudad. Allí se sitúa la amena y novelesca propuesta del último libro del periodista y escritor Mariano Calvo (Toledo 1961). Con el título ‘La Catedral de los traductores’, a través de sus 350 páginas el autor de ‘Azarquiel, el astrónomo de Toledo’ y ‘Rutas literarias de Toledo’, además de innumerables relatos y una biografía de Garcilaso de la Vega, ‘Garcilaso de la Vega, entre el verso y la espada’, nos introduce, con gran rigor histórico, en una apasionante época en la que Toledo era una urbe cosmopolita, algo caótica, donde convivían moros, judíos, mozárabes y francos.

 

No en vano en aquel entonces la zona que en Toledo comprende la calle Ancha, Zocodover y la plaza de la Magdalena era llamado el barrio de los francos y cuatro arzobispos toledanos después de la Reconquista tenían ese origen. Mariano Calvo considera que la Escuela de Traductores de Toledo es la principal aportación de la ciudad a la cultura universal, pues la sitúa en la base del Renacimiento europeo y por tanto del mundo moderno.

 

La curiosidad por algunos mitos, como el de Toledo, ciudad de la tolerancia, le han hecho investigar esa parte de la historia y de ahí nace esta entretenida novela en la que hace venir a un joven monje franco, Guillaume de Clermont, con el encargo del abad de Cluny, Pedro el Venerable, empeñado en combatir dialécticamente el Islamismo y de hacerse con un ejemplar del códice de medicina de Avicena.

 

Guillaume sufre un fuerte choque cultural al contactar con el mundo oriental y a partir de ahí la novela plantea una serie de encuentros y desencuentros entre ambas culturas, además de otro tipo de ramificaciones argumentales, como las sentimentales. Todo en una época crucial en la historia de España, con interesantes analogías y contrastes respecto al presente. El autor ganó el premio Ciudad de Toledo de periodismo de los años 1991 y 1994 así como el Premio de Letras y Humanidades de Castilla-La Mancha de 1990, entre otro medio centenar de premios literarios obtenidos a lo largo de su carrera como escritor.