Por los caminos de Cervantes

“El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho”, decía Miguel de Cervantes. Don Quijote lo practicó: gran lector y caballero andante, recorrió La Mancha y dejó testimonio de las maravillas que vio e imaginó. Autor y personaje han dejado huella profunda en tierras manchegas y varias rutas turísticas les rinden hoy homenaje y muestran a los viajeros el universo cervantino. La última iniciativa, para conmemorar el IV Centenario de la muerte del escritor, es el Pasaporte virtual Cervantes, con 28 lugares imprescindibles.

Siguiendo las huellas de Cervantes, Don Quijote y Sancho Panza

Siguiendo las huellas de Cervantes, Don Quijote y Sancho Panza

 

 

ESQUIVIAS. Cervantes encontró el amor… y la inspiración.

Cuando Catalina de Palacios nació en Esquivias, en 1566, Miguel de Cervantes era un joven de 19 años ya afincado en Madrid y aficionado por igual a las letras y a los pleitos. Cumplidos los 37, conoció a Catalina en un viaje que hizo a esta localidad toledana, con ella se casó en 1584 en la iglesia parroquial de La Asunción y se avino a vivir en la casona familiar de un tío de Catalina, Alonso Quijada, un hidalgo al que se le consideraba ‘loco’ por preferir leer antes que ir de caza.

 

Es natural que algunos estudiosos hayan deducido que este Alonso Quijada inspiró el más célebre personaje de Cervantes: Alonso Quijano, Don Quijote. Aquella casona del siglo XVI (declarada Monumento Nacional en 1971) es hoy la Casa-Museo Cervantes, que recibe al año unas 6.000 visitas y que en 2016 espera muchas más.

 

El viajero no se sentirá defraudado: la vivienda, las cuevas y la bodega evocan la vida y costumbres de labriegos acomodados de la época de Cervantes y exhibe una interesante colección de ejemplares de la novela ‘El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de La Mancha’ en todos los idiomas y de documentos de libros parroquiales que demostrarían la existencia en Esquivias de algunos de los personajes de la novela, como la mujer de Sancho Panza, el bachiller Sansón Carrasco o Diego Ricote. Cervantes, poco antes de morir, vuelve a mencionar a Esquivias en el prólogo de su última novela, “Los trabajos de Persiles y Sigismunda”, localidad que destaca “por mil causas famosa, una por sus ilustres linajes y otra por sus ilustrísimos vinos”.

 

No cabe duda que Esquivias es uno de los lugares cervantinos más interesantes.

Qué visitar en Esquivias: Casa Museo Cervantes. Fachada con escudo de la casa natal de Catalina Palacio. Casa del Mayorazgo de los Quijada. Ermita de San Roque. Iglesia Parroquial de la Asunción.

 

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