Paco Cubelos: «Hay que buscar fórmulas para que los deportistas no terminemos siendo muñecos rotos»

Subcampeón del mundo por segundo año consecutivo, el piragüista de Talavera es una apuesta clara de medalla en Tokio 2020.

 

 

El piragüista de las remontadas de infarto, el talaverano que con 12 años -acaba de cumplir 27- ya fue campeón de España y con 17 lo fue del mundo en categoría junior. Séptimo en las olimpiadas de Londres y el año pasado subcampeón del mundo absoluto en K2-1000 y bronce en K4-1000, acaba de revalidar su título como segundo mejor del mundo con Ínigo Peña.

 

Le entrevistamos en Talavera, hasta donde por fin ha podido escaparse unos días para descansar antes de afrontar su próximo gran reto, las olimpiadas de Tokio. “Yo soy muy talaverano”, nos cuenta. Y se le nota por cómo se mueve en la ciudad, saluda por la calle, habla de ella, de su familia y de sus amigos de siempre. Llega con su segunda medalla de plata en un campeonato del mundo, que enseña y guarda con cuidado.

 

“Casi no me ha dado tiempo a asimilarlo porque no he parado con los compromisos, viajes, recuperando alguna cosilla perdida de los estudios y haciendo cosas que no puedo hacer durante el resto del año. Hasta ahora no he aterrizado para estar unos días tranquilo, por casa, pero la verdad es que estoy muy contento. Ganarla dos años consecutivos es muy importante y nos reafirma como un barco potente de cara al año que viene”.

 

Diez meses para las olimpiadas de Tokio. Íñigo Peña ya ha dicho que os ve con muchas opciones de medalla. ¿Podemos ir soñando con vuestro oro?

 

Hay que ser cautos, de hecho hasta abril o mayo lamentablemente no sabremos quién va. En este mundial España consiguió 7 plazas y ahora han sacado una regla, un poco absurda, que las limita a 6, así que alguien se va a quedar fuera. Es cierto que durante todo el ciclo olímpico nosotros dos hemos tenido muy buenos resultados, casi siempre hemos conseguido medalla o nos hemos quedado muy cerca.

 

Somos un barco competitivo y estamos entre las quinielas de los favoritos porque junto a otras dos embarcaciones somos los más regulares y los que solemos estar arriba, pero el año que viene hay selectivos y hay que tener en cuenta a todos los compañeros porque hay barcos que están cerca y te pueden dar un susto. Ahora vamos a descansar unos días y a plantear la próxima temporada.

 

Yo creo que tenemos que hacerla como esta para llegar al 100% a nuestro objetivo de agosto, si cabe creo que todavía podemos trabajar un poquito más, pero siempre siguiendo la dinámica de mejora pasito a pasito para demostrar que somos la mejor embarcación que puede representar a España.

 

Yo siempre que puedo colaboro con la plataforma en defensa del Tajo y del Alberche como piragüista y como ciudadano. Intento aportar mi granito de arena tanto en el tema del río como en cualquiera que afecte a Talavera. Me puedes ver en las manifestaciones.

 

Coinciden los aficionados al piragüismo en que Peña y tú habéis formado un dúo extraño, pero casi perfecto, ¿cómo lo habéis conseguido?

 

Ha sido bastante sencillo lo de acoplarnos el uno al otro y eso que hasta que empezamos a competir juntos en 2017 solo una vez antes, creo que en 2011, habíamos ido juntos en un entrenamiento. Puede llamar la atención que una embarcación así pueda funcionar bien, porque somos bastante diferentes: físicamente yo soy bajito y él es un tío muy grande, hay más de 20 kilos y centímetros de diferencia.

 

Nuestra manera de competir y de palear también son muy diferentes pero las hemos ido adecuando para rendir al 100% los dos. Desde el primer día nos movíamos a unas velocidades bastante buenas que incluso nos sorprendieron a nosotros mismos y nos dimos una oportunidad. Luis, el entrenador, fue el culpable.

 

 ¿Y en común qué tenéis?

 

Los dos somos muy trabajadores y no hemos sido los típicos deportistas a los que todo les sale bien desde el primer día. A los dos nos han hecho falta mucho trabajo y muchos años de esfuerzo. Creo que eso nos define y nos ha ayudado a compenetrarnos tan bien. Y además tenemos muy buena relación y mucha confianza para decirnos lo que sea si surge algún problema y eso también es un punto fuerte de nuestro K2. Las buenas vibraciones y el buen entendimiento en el trabajo se traducen en rendimiento y es un lujo trabajar así y otro aliciente para funcionar bien encima de la piragua.

 

El éxito del piragüismo talaverano y español ha ido de su mano. Es una máquina de hacer chavales competitivos, no cree en otra vía que no sea el trabajo duro, diario y en el esfuerzo; y yo tampoco

 

Debe ser muy gratificante ver cómo cuando ganáis emocionáis a tanta gente a la vez.

 

Por supuesto, es lo más bonito, esa trascendencia que tiene para la gente que se alegra o se entristece con tus resultados, y que luego te cuentan por la calle cómo se emocionaron con tu carrera; porque claro haciendo lo que te gusta toda la vida, compitiendo a tu máximo nivel notas que tiene una repercusión en la sociedad y aunque solo sea por unos minutos haces feliz a alguien o animas a la gente a que haga deporte y a tener una vida más saludable. Es algo que creo que solo el deporte puede transmitir.

 

¿Cómo es el día a día de un campeón como tú?

 

Es rutina pura. Vivo en Madrid, en el centro de alto rendimiento desde hace 10 años, desde que estaba en el equipo junior. Todos los días viajamos al pantano de Picadas (del que se abastece parte de la provincia de Toledo) que está a 45 minutos y allí tenemos unas instalaciones, con gimnasio y una casita para poder descansar después de comer.

 

Y cuando volvemos a Madrid, o a veces antes de irnos, solemos completar con una sesión de gimnasio o carrera en ayunas. Y algunas tardes hago sesiones de hipoxia intermitente, que son unos simuladores de altura (para mejorar el transporte de oxigeno) que te ayudan a mejorar el rendimiento.

 

El piragüismo requiere dedicación casi plena porque todo te influye: desde lo que comes a lo que haces después de entrenar, si tienes que ir al fisio, al spa para hacer contrastes de agua fría y caliente. Y luego el descanso, que es muy importante.

 

¿Cómo es tu preparación psicológica?

 

Trabajo con unos psicólogos desde hace muchos años que me ayudan a mejorar el rendimiento deportivo y estoy muy contento con ellos. Creo que todos los deportistas deberíamos tenerla. Muchas federaciones y deportistas no tienen por falta de medios o porque aún hay mucha gente que no cree mucho en el trabajo mental o creen que solo te hace falta si tienes un problema. En mi caso no tengo ni he tenido ninguno y siempre he trabajado este aspecto porque creo que es muy importante.

 

¿Y en qué consiste?

 

Lo planificamos al principio de temporada según las competiciones y los veo semanalmente. En cada entrenamiento trabajo un objetivo que puede ser técnico, táctico o físico. Todo depende de la forma de ser y de afrontar la competición de cada persona, para mí es muy importante la visualización de la carrera.

 

Nosotros tenemos cada carrera perfectamente estudiada y sabemos lo que tenemos que hacer en cada punto y eso creo que nos hace ser tan regulares y conocernos muy bien, nuestras posibilidades y limitaciones, para rendir al 100% en los momentos buenos y en los malos: saber ir atrás, tener la mente muy fría para tener claro que estás ahí porque es tu forma de correr, tu decisión aunque veas a otros ir más rápido.

 

Lo que más me gusta cuando vengo a Talavera es tomarme un helado en el Polo Norte, la heladería artesana de mi abuela, y luego soy muy de estar con mi familia, con mis amigos, con mi chica que ahora vive aquí, pasear por el río, por la zona del casco antiguo que se ha revitalizado mucho y tomarme algo en alguno de estos bares. Soy muy talaverano

 

Héctor y Rodrigo, tus hermanos mayores (también han sido campeones del mundo de piragüismo junior) fueron quienes te atrajeron a este deporte cuando tenías solo 7 años. ¿Qué te dicen ahora?

 

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