¡Ojo Peligro de incendio!

El consejero Francisco Martínez Arroyo supervisando tareas de extinción.

 

Hasta el 30 de septiembre Castilla La Mancha está en riesgo alto o extremo de sufrir incendios forestales. Podemos evitar la mayoría, pero cuando el fuego ya está encima disponer de los medios suficientes y de una adecuada coordinación para hacerle frente es clave para evitar el desastre. Así es este verano la campaña contra los incendios que ha activado el Gobierno de Castilla La Mancha.

 

Más de 3.000 profesionales: personal de la empresa pública Geacam, técnicos de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y agentes medioambientales, están formados y entrenados para vigilar nuestros montes e intervenir con rapidez y eficacia si se registra un incendio forestal en la Comunidad. Y todos están desde el 1 de junio, cuando se activó la campaña contra incendios de 2019, en sus puestos y en alerta máxima.

 

Este año se han organizado en 87 brigadas forestales repartidas por las cinco provincias, en función de la masa forestal de cada comarca. Hay además equipos helitransportados, de maquinaria pesada, de intervención rápida y unidades de comunicaciones. Un centro operativo regional con sede en Toledo y cinco centros provinciales activos las 24 horas del día se encargan de coordinar los equipos y brigadas, de asignarles los medios materiales, técnicos y tecnológicos y de hacer el seguimiento de cualquier incidencia que se registre. Cuentan además con puestos de mando avanzado sobre el terreno durante la campaña de verano.

 

El Gobierno de Castilla La Mancha dedica este año más de 80 millones de euros a combatir los incendios forestales. Y más de la mitad se emplean en tareas de prevención: limpieza de los montes, formación… y, también, en concienciar a los ciudadanos

 

El INFOCAM, el Plan de Incendios Forestales de Castilla La Mancha, establece las pautas a seguir y está supervisado por un comité asesor formado por representantes del Gobierno regional, de las diputaciones, ayuntamientos, de protección civil, del Sescam, del 112, de la guardia civil y la policía y de la unidad militar de emergencias, que desde el año pasado puede ser requerida a partir del nivel 1 (hasta 2017 intervenía desde el 2). La clave es que todos sepan qué pueden y deben hacer y cómo deben coordinarse si se declara un incendio.

 

En esta campaña del 2019 los profesionales de Castilla La Mancha cuentan entre los recursos materiales con 64 autobombas, camiones nodriza que pueden transportar hasta 14.000 litros de agua y 25 medios aéreos: 17 helicópteros para el transporte de brigadas, un bombardero KAMOV de 4.500 litros que tiene su base en Las Minas (Guadalajara), cinco aviones de carga en tierra de 3.100 litros y dos aviones de coordinación.

 

Las patrullas y retenes cuentan además con torres de vigilancia, algunas nuevas y mejoradas, y con nuevos puntos de toma de agua, como los que se acondicionaron en febrero en Luzuaga y Terzaga y con los que suman 158 solo los existentes en la provincia de Guadalajara.

 

El año pasado agentes medioambientales visitaron 40 colegios e institutos explicando a los alumnos cómo evitar un incendio y qué hacen ellos cuando se producen.

 

MINIMIZAR EL RIESGO. El Gobierno de Castilla La Mancha destina 80 millones de euros al año a combatir los incendios forestales. No solo en contar con profesionales preparados y medios suficientes y adecuados para hacerles frente. Casi la mitad de ese presupuesto se invierte en prevenirlos y en establecer medidas a lo largo de todo el año para facilitar su extinción si se producen.

 

En 2016 los trabajadores de Geacam pasaron de estar contratados 8 meses a estarlo todo el año. En los meses en los que el riesgo de incendios es menor, se dedican a limpiar el monte, acondicionar cortafuegos o preparar las pistas forestales para facilitar el acceso ante cualquier incidencia. Y con ello se ha duplicado el número de hectáreas en trabajos silvícolas. El Gobierno regional también recuperó la última legislatura las ayudas a particulares (suprimidas con el Gobierno de Cospedal) para que también mantengan limpios sus montes privados.

 

Y el año pasado puso en marcha una iniciativa más en Castilla La Mancha, la de la ‘Oveja bombera’, un programa de ganadería extensiva que prevé intervenir mediante el pastoreo de ovejas, cabras y caballos en 6.000 hectáreas de zonas sensibles de la red Natura 2000 de la región durante tres años.

 

En Castilla La Mancha no se puede hacer fuego en el medio natural (ni en áreas recreativas o barbacoas acondicionadas) hasta el 30 septiembre. Tampoco quemar restos vegetales. Y está limitado el uso de maquinaría o de vehículos a motor en pistas forestales

 

Además se han reforzado las campañas de información y sensibilización a los ciudadanos, sobre todo las dirigidas a los más pequeños porque la gran mayoría de los incendios, casi el 95%, son intencionados o consecuencia de negligencias y descuidos. El año pasado profesionales del servicio regional de incendios acudieron a 40 colegios e institutos de la región para hablar a los alumnos de las consecuencias de los incendios, de cómo podemos prevenirlos y del trabajo que ellos realizan. El programa sigue desarrollándose este año también.

 

“En Castilla La Mancha nos tomamos muy en serio los incendios forestales para que, en la medida de lo posible, sean pocos en número y quemen poca superficie en nuestra región y que podamos preservar el fantástico patrimonio natural del que disfrutamos cada día”, decía Francisco Martínez Arroyo, el consejero de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural durante la presentación de la campaña de extinción hace unas semanas.

 

El 45% de Castilla La Mancha, la tercera comunidad más extensa de España, es superficie forestal y cuenta con más de un centenar de parajes naturales excepcionales, entre ellos dos parques nacionales, siete parques naturales, 28 reservas, 48 micro-reservas y 24 monumentos naturales. Ese esfuerzo por reducir el riesgo de incendio y ser más efectivos en la extinción está dando ya muy buenos resultados en Castilla La Mancha. El año pasado el número de incendios forestales se redujo un 34% y un 80% la superficie calcinada con respecto a 2017.

 

CÓMO PODEMOS EVITAR UN INCENDIO FORESTAL Y FACILITAR LA EXTINCIÓN

 

 

La colaboración de todos es fundamental para seguir reduciendo el número de incendios forestales y facilitar su extinción lo más rápido posible. Estas son algunas medidas que debemos respetar y con las que podemos echar una mano.

 

1.- Llame al 112 ante cualquier sospecha de incendio o de comportamiento imprudente que pueda provocarlo.

 

2.- Al menos hasta el 30 de septiembre está prohibido hacer fuego en el medio natural en Castilla La Mancha (tampoco en áreas recreativas ni en barbacoas acondicionadas) . El plazo podría ampliarse si las condiciones meteorológicas lo aconsejan.

 

3.- No se pueden quemar rastrojos ni restos vegetales entre el 1 de junio y el 30 de septiembre (también podría ampliarse).

 

4.- No tire cerillas, cigarrillos, vidrios, plásticos o basuras al espacio natural, pueden provocar fuego o propagarlo.

 

5.- Los vehículos a motor no pueden circular por pistas forestales en periodos de peligro alto y extremo (en todo el verano).

 

6.- Está limitado el uso de maquinaría y herramientas (radial, motosierra…) que puedan generar chispas o descargas eléctricas, así como el uso de armas de fuego para cazar hasta octubre.

 

 

 

Agentes medioambientales, vigilantes, pilotos, técnicos… Más de 3.000 personas trabajan en Castilla La Mancha en la prevención y extinción de incendios forestales.