NÚÑEZ GANA LAS PRIMARIAS DEL PP

Militantes toledanos del PP se fotografían con Francisco Núñez en un acto de su campaña de Primarias

 

Con un 64,4% de los votos emitidos, el albaceteño Fernando Núñez ha sido elegido presidente del PP de Castilla-La Mancha en sustitución de María Dolores de Cospedal quien deja el cargo después de 12 años. Carlos Velázquez, el alcalde de Seseña rival de Núñez obtuvo un 35% de votos en unas elecciones Primarias en las que denunció fuertes presiones para que renunciara a presentarse por parte de los dirigentes del partido en la región.

 

Era su aniversario de boda, el jueves 20 de septiembre será recordado también por Carlos Velázquez por las amenazas para que retirara su candidatura. Unas amenazas que le hicieron abandonar apresuradamente las Cortes de Castilla-La Mancha donde se estaba celebrando el primer Pleno después del verano. Al principio aseguraba a este periodista que ese apresuramiento era para celebrar su aniversario; pero días después reconocería en una entrevista con Jiménez Losantos que no pudo celebrarlo. Fue el momento más tenso de una campaña de Primarias al denunciar Carlos Velázquez lo ocurrido y pedir “un nuevo PP en que nadie coaccione a nadie, tenga el cargo que tenga, en el que nadie acorrale a nadie en un despacho para presionarlo y pedirle que retire la candidatura, en el que a nadie le pase lo que en estos días me ha pasado a mí, por no ser el candidato que el partido quiere que gane”. Eso lo dijo en Torrijos, una de las zonas junto a la Sagra y Toledo donde se impuso a Francisco Núñez y añadió que quería “liderar un Partido Popular en el que nadie pueda decirle a ningún afiliado lo que tiene que hacer, en el que todos puedan elegir y puedan votar en libertad y sin presiones”. Y es que aprovechando la celebración del Pleno de las Cortes y según informaciones periodísticas no desmentidas, Vicente Tirado, en medio de una fuerte discusión acusó a Velázquez de desleal por presentarse, asegurando que iba a ser el fin de su carrera política y la de otros que le apoyaban.

 

Con acusaciones de deslealtad y amenazas con que iba a ser el fin de su carrera política y la de quienes le apoyaban intentaron, en las Cortes de Castilla-La Mancha, que Carlos Velázquez renunciara a su candidatura

 

No se amilanó Velázquez por ello y siguió su campaña y esta vez jugando la baza de ser el candidato del cambio. No fue suficiente porque la realidad era que ninguno de los dos candidatos tiene arraigo regional, lo tienen cada uno en su provincia y al resto les daba un poco igual uno u otro, así que, ante la disyuntiva, se impuso fácilmente el criterio de las respectivas direcciones provinciales. Aún así Velázquez obtuvo casi un 35 % de los votos y Núñez un 65%. Una diferencia como para hacer incuestionable el triunfo; pero que denota una importante censura a como discurrió la campaña de primarias.

 

Núñez, cuya candidatura salió de una comida en el Parador de turismo de Toledo a la que asistieron los cinco presidentes provinciales del partido, Vicente Tirado y Cospedal, contó también con el apoyo explícito de todos los parlamentarios regionales del PP, salvo claro está, el de Velázquez. Aún así el sector oficial intentaba por todos los medios dar una imagen de equidistancias y negaba lo evidente, temerosos de que el mensaje anti oficialista pudiera dar réditos a Velázquez. El propio Francisco Núñez contestó a las críticas hacia el aparato del partido de su contrincante denunciando lo que calificó como “presiones brutales” en la provincia de Toledo para que no le apoyaran con el argumento, dijo, de que “no soy de Toledo, a pesar de que me unen lazos familiares tan importantes como mi propia boda que celebramos en San Juan de los Reyes, cuando estamos hablando de un proyecto para toda la región”. Según Francisco Núñez, se ha dado el caso de “gente vetada para ser compromisaria y gente que han hecho llorar porque no apoyaba el proyecto de Velázquez”.

 

De entrada Núñez se presentó candidato presentando 3.713 avales por 750 de Velázquez, aunque solo eran necesarios 90. El total de afiliados inscritos que podían votar fue de 7.176, de los cuales 2.567 eran de Toledo, la provincia más numerosa. Finalmente votaron 6.183 de los cuales 3.978 han sido para Francisco Núñez, es decir, el 64,4%, mientras que Carlos Velázquez, ha tenido 2.171 apoyos, es decir el 35,11%. Núñez ganó en en cuatro provincias; Albacete, con un 90 por ciento de los votos, en Ciudad Real con el 70,86 por ciento, en Cuenca con el 50,6 por ciento y en Guadalajara con el 71,36 por ciento, mientras que en Toledo ha ganado Velázquez con el 52 % de los votos frente al 47% de Núñez.

 

El nuevo presidente del PP castellano manchego también denunció “presiones brutales” en la provincia de Toledo para que no le apoyaran. Aseguró que se había vetado a gente para ser compromisarios, “gente que han hecho llorar”, dijo, porque no apoyaban a Carlos Velázquez

 

El número de militantes que han participado en la votación, 6.183, no cabe considerarlo muy elevado si se considera que sólo en número de concejales el PP cuenta con 2.767 en toda Castilla-La Mancha. Especialmente llamativo son los casos de Guadalajara donde el PP cuenta con 629 concejales y han votado 452 militantes y gobiernan en la capital y el de Cuenca, provincia en la que tienen 678 concejales y han votado 730 militantes y gobiernan en la Diputación provincial y en la capital. En esta provincia Núñez obtuvo 372 votos por 358 de Velázquez.

 

Cuando en el parador de Toledo el aparato del partido decidió convocar rápidamente el Congreso extraordinario para sustituir a Cospedal, sin duda pesó la idea de impedir un candidato alternativo al que habían elegido y, en todo caso, limitar la acción de los aventureros o aventureras dispuestos a presentar batalla a la oficialidad. Lo primero no lo consiguieron; pero si lo segundo especialmente cuando Velázquez rechazó la posibilidad de una candidatura conjunta con el alcalde Guadalajara, Antonio Román, y la vicepresidenta del Congreso, Rosa Romero, quienes habían declarado públicamente que pensaban estudiar la posibilidad de presentarse, aunque desde un principio se apreció que estos dos últimos, caso de decidirse, lo harían en un proyecto común.

 

Lo que ha sido una ventaja para ganar las Primarias, sin embargo ha sido una desventaja en lo que de positivo tienen este tipo de elecciones para los partidos, y es el de lanzar a un líder electoral y darle a conocer. No ha sido el caso. La campaña ha sido tan de frases hechas, salvo la parte de denuncia de presiones entre uno y otro, que en realidad se dirimía en ver quien conseguía hacerse fotografías con más gente y en más pueblos. En esto también ganaba Francisco Núñez y además ya procuraban los dirigentes provinciales aparecer con él en esas fotos. Ahora, en el día después, y a poco más de siete meses de las elecciones autonómicas al PP se le presenta el dilema de cómo dar a conocer a su candidato y hacerlo de una manera positiva.

 

El escaso tiempo ha sido algunas de las críticas que destacados dirigentes de esta formación, han dirigido al secretario general saliente, Vicente Tirado. La improvisación final, consecuencia de la necesidad de Cospedal de controlar un territorio como el de Castilla-La Mancha de cara a sus aspiraciones a la presidencia nacional del partido ha limitado enormemente el margen de actuación del PP regional de cara a las autonómicas. Los populares ahora vuelven a una situación que vivieron hasta la llegada de Cospedal en la que cada provincia era un reino de taifas con los que el presidente regional se veía obligado a pactar continuamente. Francisco Núñez debe su puesto a los presidentes provinciales a Cospedal y a Tirado, que es el número 4 en la organización nacional del partido en estos momentos. Demasiados compromisos que necesitará de mucho tiempo para eliminar, desde luego no antes de las elecciones. La renovación tendrá que esperar.

Francisco José Gómez Herruz
Francisco José Gómez Herruz

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