NUEVA PÉRDIDA VICTORIOSA

Cuando Cospedal perdió el gobierno regional, y hasta ahora, en el PP castellano-manchego no han dejado de proclamar su victoria electoral; el Gobierno, dicen, es de perdedores. En las Primarias del PP Cospedal volvió a perder y el control del partido, que como Secretaria General tenía, no le sirvió ante el voto de los militantes. Sin embargo, con su apoyo a Casado, los dirigentes del partido en la región se sienten ganadores. La realidad es que la región, salvo con Vicente Tirado, está escasamente representada en la dirección nacional del partido.

 

 

 

El nombramiento de Vicente Tirado, actual secretario regional del PP de Castilla-La Mancha, como vicesecretario de Política Autonómica y Local de la Ejecutiva nacional del PP, que lidera Pablo Casado, lo que en la práctica supone ser el número 4 en la organización del partido, por detrás del Presidente, Secretario nacional y del vicesecretario de Organización, ha conseguido encubrir el hecho real de que los populares castellano-manchegos han perdido fuerza notablemente en la organización nacional. María Dolores de Cospedal era la número dos, la secretaria nacional, de un partido que además gobernaba en España, lo que le permitió consolidar una estructura con la capacidad de ofrecer cargos.

 

La derrota en primarias de Cospedal y, con ella, de la dirección castellano-manchega del PP que se volcó en la campaña, fue especialmente hiriente para quien era secretaria general y totalmente sorprendente en las filas populares de la región que consideraban que esas primarias iban a ser un paseo triunfal para su líder.

 

Sin embargo esa derrota han conseguido convertirla discretamente en virtud al volcarse en apoyar a Pablo Casado con el fin de evitar el ascenso de Soraya Sáenz de Santamaría. A nivel de organización, salvo en el caso del citado Vicente Tirado y del alcalde de Guadalajara, Antonio Román Jasanada, elegido éste miembro del Comité Ejecutivo y responsable de Sanidad, dentro de la vicesecretaría de Política Social que depende de Cuca Gamarra, los nombramientos relacionados con Castilla-La Mancha no han sido de especial interés.

 

Tal es así que desde la oficina de comunicación del PP castellano-manchego se sintieron en la necesidad de destacar que Pablo Casado había nombrado al toledano Agustín Conde, ex secretario de Defensa con Cospedal, a Remedios Gordo, alcaldesa de Ocaña, y José Luis González Lamola, alcalde de El Casar de Guadalajara, como miembros de la Junta Directiva Nacional. Lo que ocurre es que este órgano está compuesto por cerca de 500 personas, puesto que a él pertenecen como miembros natos, entre otros, los diputados y los senadores.

 

A esta Junta Directiva, por poner un ejemplo, pertenece también el que fuera presidente del PP de Toledo, Arturo García Tizón, quien en la segunda vuelta de las Primarias apoyó a Soraya Saenz de Santamaría, al igual que hiciera el secretario provincial del partido y alcalde de Mora, Emilio Bravo. Un nombramiento de tan escasa relevancia, en el caso de Agustín Conde, llama la atención por cuanto Cospedal no solo le había tenido como número dos en el ministerio de Defensa, sino que también le nombró coordinador de su campaña electoral en Primarias. Claro que estas se saldaron con una derrota.

 

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