NOMBRES PROPIOS

Olvido García Valdés, durante 15 años profesora del instituto El Greco de Toledo, ciudad donde reside a caballo con las Alpujarras desde que se jubiló de profesora, y Premio Nacional de poesía en 2007 con ‘Y todos estábamos vivos’, ha sido una de las sorpresas de los nuevos nombramientos del gobierno de Pedro Sánchez que, en lo que afecta a Castilla-La Mancha, han sido varias e importantes. A Olvido García el ministro de Cultura, José Guirao, le ha encomendado la dirección general del Libro y Fomento de la Cultura que el gobierno del PP suprimió. Licenciada en Filología románica y en Filosofía su perfil no es de gestora, de ahí la sorpresa de su nombramiento, aunque en 2007 fue nombrada Directora del Instituto Cervantes de Toulouse (Francia).

 

Francisco Pardo Piqueras, nuevo director general de la Policía, es otra gran sorpresa. Ampliamente conocido en la política regional; fue hombre de confianza de José Bono desde que en 1999 le nombrara su Jefe de Gabinete, 4 años más tarde consejero de Presidencia y, seguidamente, secretario de Estado de Defensa de 2004 a 2007. Este último año se presentó al parlamento regional por Albacete, en donde era secretario general del PSOE, y fue nombrado Presidente de las Cortes. En 2011 el PSOE perdió las elecciones y, aunque repitió como parlamentario y fue elegido vicepresidente de las Cortes, en 2012 abandonó la política, de ahí la sorpresa, para incorporarse a la actividad privada como Vicepresidente de la empresa Tecnove, la potente empresa ciudadrealeña de Herencia que tiene al ministerio de Defensa como su principal cliente.

 

La vuelta a la política de Pardo, no deseada económicamente, y a un cargo especialmente delicado en estos momentos, como es la Dirección General de la Policía, no tiene que ver con su mentor, José Bono, y sí con la buena imagen que dejó durante su etapa en Defensa en el estamento militar. Allí coincidió con el conquense, de Uclés, y actual jefe del CNI, Félix Sanz, cuando éste era Jefe del Estado Mayor de la Defensa. También coincidió con la actual Jefa de Gabinete de la ministra de Defensa, Esperanza Casteleiro, que habría aportado su nombre para el nombramiento de director general de la Policía.

 

Rodrigo Gutiérrez, hasta hace unos días director general de Calidad y Humanización de la Asistencia Sanitaria en Castilla-La Mancha, ha sido nombrado por la ministra de Sanidad, Carmen Montón, director General de Ordenación Profesional. En esto caso la sorpresa es menor en cuanto que este médico de profesión, hermano de la alcaldesa del PP de Guadamur, lleva en la actividad política como aquel que dice toda la vida; con algún momento de ostracismo, consecuencia de la guerras internas en su partido y la derrota electoral del PSOE en 2011.

 

El nombramiento de Rodrigo Gutiérrez tiene que ver también con la amistad que le une al que fuera, ya en 1983 consejero de Trabajo y Seguridad Social de Castilla-La Mancha, Carlos Macía de Castro; posteriormente ocuparía otros muchos cargos relacionados con el gobierno regional hasta que Carmen Montón, a la que le une una relación de estrechas amistades familiares, le nombró su jefe de gabinete en la consejería de Sanidad de Valencia y posteriormente en el Ministerio.

 

Nombramientos del nuevo gobierno, y que venían con expectación, han sido también los de subdelegados del gobierno en cada una de las provincias. Una vez elegido como delegado del gobierno en Castilla-La Mancha al albaceteño Manuel González Ramos, el único secretario provincial del PSOE de Castilla-La Mancha que apoyó decididamente en las primarias a Pedro Sánchez, interesaba saber si habría continuidad en esa motivación para elegir a los subdelegados. En Albacete con Francisco Tierraseca y en Guadalajara con Ángel Canales se ha dado satisfacción a los Sanchistas; mientras que en Cuenca con Juan Rodríguez Cantos, en Ciudad Real con María de los Ángeles Herrero Ramírez y en Toledo con el concejal talaverano Carlos Ángel Devia, se ha procurado no crear tensión alguna con el gobierno regional. En el caso de Toledo desde el gobierno de García Page se había pedido ex profeso que fuera un talaverano; lo aconsejaba que el anterior delegado del Gobierno, y presidente provincial del PP, José Julián Gregorio, lo es