NOCHES TOLEDANAS

¿Habrá alguien que no haya experimentado alguna vez en su vida el “disfrute” de una “Noche Toledana”? por no hablar de los que habitualmente se suman a ella y pueden convertirse en un auténtica “PESADILLA”  ya que hablo del insomnio. Cuando decidí escribir sobre este tema, recordé la expresión “he tenido una noche toledana” ya sabéis todos a lo que me refiero , es curioso el origen de esta expresión que no voy a contar porque es largo.

El insomnio es algo bastante habitual aunque sufrido en la más absoluta privacidad de la noche. El dormitorio y más en concreto la cama , sitio de placer en el más amplio  de los sentidos, puede convertirse en nuestra peor pesadilla. Y asociar la cama a ansiedad e imposibilidad de dormir hace que cuando nos metamos en ella, en vez de desearla desarrollemos una auténtica fobia a tenerla  y verla cerca. Las sensaciones placenteras del momento se somnolencia y anticipar lo bien y a gustito que vamos a estar cuando nos metamos en ella, pueden convertirse en un momento de máxima ansiedad y angustia acompañado  incluso de taquicardia y temblor, algo totalmente incompatible con dormir. 

Normalmente en la elección de la cama encontramos algunos comportamientos ritualizados para asegurarnos de que decidimos sobre la mejor, porque en la cama nos pasamos muchas horas de cada día y si lo hacemos a la ligera podemos meter en casa a uno de nuestros peores enemigos! Irse a dormir entraña toda una serie de sensaciones de placer que hasta en la cara se manifiestan inconscientemente. Anticipar las sensaciones del colchón envolviéndote, unas sábanas suavitas con olor a limpio, un ambiente acogedor, ya nos predisponen a dormir mejor.

En el tratamiento del insomnio mirar el reloj está prohibido

Hay algunos factores que rompen la magia de este momento y pueden convertir el dormitorio y el acto de dormir en un verdadero calvario por el que muchos tienen que pasar todas las noches es la fobia a dormir, que además tiende a la cronicidad si no se trata. Dormir es mucho más importante de lo que nos imaginamos. Además de ser un “reset” para el cerebro, sus beneficios se traducen en mejor aspecto de la piel, mayor concentración  y desarrollo intelectual, mejor humor al día siguiente, beneficios cardiacos.

En el inicio y mantenimiento del insomnio encontramos 3 factores: psicológicos, conductuales y la ingestión de algunas sustancias. Hoy me voy a centrar en los conductuales. Las rutinas a la hora de irse a la cama son importantes, la que más “la hora establecida” aproximada, para hacerlo. Tanto la hora de acostarse como la de levantarse está haciendo que nuestro cuerpo se acostumbre incluso a despertarnos por la mañana sin despertador. Una de las pautas en el tratamiento del insomnio es fijar una hora para levantarnos independientemente de la hora de comienzo del sueño: no hay que contar 7 horas desde que nos dormimos para poner el despertador sino que nos levantaremos a la hora  fijada aunque hayamos dormido 3. Así se van  regularizando de nuevo los biorritmos  para dormir ese número de horas ideal, entre 6 y 8, para tener un sueño saludable, reparador.

De todas formas, al margen de las horas que durmamos, lo más importante es la sensación al despertarte, ¿te has levantado cansado o descansado?. Aunque hayas dormido “nada”, la sensación de descanso es señal de que aunque poco, ha sido un sueño reparador. Así que os estaréis dando cuenta, de que EMPEÑARSE EN DORMIR y además UN NÚMERO DE HORAS, es causa de insomnio tarde o temprano. Este empeño en “dormirse” produce ansiedad y esta  ansiedad es incompatible con la relajación para inducir el sueño. Tenemos asegurada una “noche toledana”, sí o sí.

La cama está hecha para relajarse, para tumbarse y estar a gusto y ya después, sin empeñarte, te dormirás, seguro. Esto es importantísimo. Otra cosa frecuentísima que se hace cuando nos despertamos es mirar el reloj para ver la hora , esa hora que se convierte en “demoniaca”e  innecesaria de saber para de nuevo dormirnos. En la cabeza de un insomne, hace estragos: “Madre má, sólo he dormido 2 horas…y las 7 llegan enseguida…no voy a poder trabajar, me va a doler la cabeza” y un sin fin de pensamientos ansiógenos que van a hacer difícil que nos volvamos a dormir. O el que dice “uuuufff, las 6 , joroba me quedaba aun 1 hora y ya no me voy a dormir,…voy a estar mal”, más de lo mismo.

En el tratamiento del insomnio mirar el reloj está prohibido, ni el móvil, ni nada con una hora! Hacer ejercicio intenso despues delas 8 de la tarde tampoco es recomendable porque nos crea la sensación de cansancio y creemos que dormiremos mejor pero internamente estamos activados y será difícil iniciar el sueño, al igual que dejar para última hora poner corriendo la lavadora, recoger la cocina, y planchar “3 pinguitos”.

Bueno , hay una actividad conductual permitida: las relaciones sexuales que liberan opiáceos y facilitan dormir!!!!! Continuamos……

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