MUJERES: DE LA COLA A LA CABECERA

Hartas ya de estar a la cola (del paro, de la precariedad, de la falta de oportunidades, de los salarios, de las pensiones...) las mujeres han dado una zancada al frente para ponerse a la cabecera de la lucha por la igualdad, contra la discriminación, contra la violencia de género y el acoso sexual. Reconocidos los problemas, es la hora de exigir soluciones.

Hartas ya de estar a la cola (del paro, de la precariedad, de la falta de oportunidades, de los salarios, de las pensiones…) las mujeres han dado una zancada al frente para ponerse a la cabecera de la lucha por la igualdad, contra la discriminación, contra la violencia de género y el acoso sexual. Reconocidos los problemas, es la hora de exigir soluciones.

 

Cabecera de la manifestación del 8 de marzo en Toledo.

 

Eva trabaja limpiando retretes y despachos en edificios públicos y gana unos 800 euros al mes a jornada completa; Adán trabaja limpiando patios de los mismos edificios y sacando la basura, con un salario de unos 1.000 euros al mes. Los nombres son ficticios, pero los hechos son reales: la brecha salarial entre hombres y mujeres afecta a todos los sectores y es un reflejo de que, en pleno siglo XXI, la desigualdad es el pan de cada día. Y la violencia contra las mujeres, y la falta de oportunidades; y la discriminación…

 

Contra todo ello cientos de miles de mujeres de todas las edades y condición social y laboral -acompañadas de hombres- han salido a las calles el 8 de marzo (Día Internacional de la Mujer) para hacer visibles y audibles sus problemas reales. Castilla-La Mancha, en general, y Toledo en particular, han vivido un 8 de marzo histórico, con manifestaciones feministas nunca vistas.

 

“Queremos empleo, trabajo ya tenemos”

Éste era uno de los gritos más coreados en la manifestación que recorrió el centro de Toledo, con el que se resume la paradoja de la enorme carga de trabajo no remunerado que tienen las mujeres (en el hogar y al cuidado de los familiares) y el déficit de empleo con salario y derechos. Todo ello deriva en peores condiciones económicas llegado el momento de la jubilación y en el caldo de cultivo de la pobreza femenina.

 

Sólo hay que mirar los datos más recientes de desempleo en la provincia de Toledo para entender que el paro tiene rostro de mujer. Así, de los 66.978 desempleados registrados en las oficinas de Empleo de Toledo, 41.972 son mujeres (el 62’6% del total), mientras que 25.006 son hombres (el 37’40%) De los 17.303 contratos de trabajo que se realizaron el pasado mes de febrero en la provincia, 10.677 fueron para hombres y 6.626 para mujeres. Los más precarios fueron, un mes más, para ellas. De hecho, casi el 74% del total de los contratos a tiempo parcial se destinan a las mujeres.

 

Salarios y salarias

El salario medio que se cobra en Castilla-La Mancha está en los 20.670’55 euros al año, pero si se analiza por género vemos que el salario medio de los hombres es de 22.765’56 euros anuales, mientras que el sueldo medio de las mujeres de la región es de 18.097,55 euros. Esta brecha salarial, del 20’5%, afecta a todos los sectores de la actividad, pero varía mucho de unos a otros. Así, en la industria las mujeres ganan entre un 46%y un 32% de media menos que los hombres, mientras que en la enseñanza la brecha es del 10%.

 

El sindicato CCOO de Castilla-La Mancha ha analizado pormenorizadamente las retribuciones por género, por grupo de cotización y por sector en el informe “La brecha salarial en Castilla-La Mancha”, en el que queda reflejado no sólo la disparidad en las nóminas entre hombres y mujeres (a igual trabajo), sino el aumento de la desigualdad en los últimos años como consecuencia de “la crisis, las políticas de austeridad y la reforma laboral del 2012”.

 

Este informe destaca un dato alarmante: la brecha en los niveles salariales más bajos puede superar el 80%. No hay justificación, pero sí una explicación: El grupo de cotización a la Seguridad Social que tiene más peso entre las mujeres de Castilla-La Mancha es el de “peones y asimilados” con 47.485 asalariadas (el 21,65% del total de ocupadas), y es el grupo con salarios más bajos, de 10.536’64 euros al año. En cambio, el grupo con más peso entre los hombres es “oficiales de primera y de segunda”, que en realidad tiene tareas muy similares al anterior, pero un salario anual de 20.299’26 euros. En esta categoría están el 31,45% de los hombres asalariados (82.813). Tenemos así una brecha salarial del 93%, según los cálculos de CCOO.

 

En general, los trabajos más feminizados (limpieza o servicios sociales) son los de menor remuneración, mientras que en los de mayor remuneración, como los que se encuadran dentro de la industria, la presencia de mujeres no llega al 25%.

 

Maestras y directores

El 70’48% de los maestros de Castilla-La Mancha son, en realidad, maestras. Menos del 30% de los docentes son hombres. Sin embargo, sólo el 22% de los centros públicos de enseñanza de la región tienen directoras o equipos directivos de mujeres. Lo denuncia Carmen Iniesta, secretaria de Mujer en la Federación de Enseñanza de CCOO Castilla-La Mancha: “Aunque éste es un sector eminentemente feminizado, en la mayoría de los centros los equipos directivos son de hombres, lo que explica que haya una brecha salarial de género del 10%, según los datos del INE, aunque tras la recesión económica y los recortes de los últimos años podría haber crecido hasta el 14%”.

 

Estas grandes diferencias salariales son el resultado de sumar muchos factores de desigualdad en el mercado laboral. Éstos son los que cita el informe de CCOO CLM: La baja presencia de mujeres en la industria, sector con los salarios más altos; las carreras profesionales de las mujeres son más cortas o tienen más interrupciones (quienes tienen más antigüedad ingresan hasta un 121% más que quienes se incorporan al mercado de trabajo); los complementos salariales de los hombres son hasta un 34% mayores que los de las mujeres; la ganancia por hora extra trabajada de un hombre es un 288% superior a la de una mujer; por una hora de trabajo en una jornada completa se cobra un 27% más que por el mismo tiempo de trabajo si el contrato es a jornada parcial.

 

Transparencia contra brecha salarial

Esto es lo que propone el secretario provincial de CCOO de Toledo, José Luis Arroyo, que quiere que se incluya en la negociación de los convenios colectivos una cláusula con la obligatoriedad de que las empresas faciliten información trimestral sobre contratación, retribuciones y ascensos o promociones, “para comprobar que no se producen discriminaciones entre hombres y mujeres”.

 

Por su parte, el presidente de las patronales provincial (Fedeto) y regional (Cecam), Ángel Nicolás, ha reconocido que “nosotros también estamos en contra de las brechas salariales, eso lo tenemos claro. La propuesta de CCOO puede ser complicada, no sé si esa información que piden a las empresas se puede hacer pública, pero lo estudiaremos”.

 

El secretario general de UGT en la región, Carlos Pedrosa, ya le ha remitido una carta a Nicolás en la que le adelanta el decálogo de medidas preparado por el sindicato para incluir en la negociación de los convenios contra la brecha salarial. En este decálogo está incluida la de la transparencia salarial en las empresas, pero también otras como “la creación de unas condiciones del mercado laboral favorables para la conciliación de la vida personal, familiar y laboral… que atienda aspectos cualitativos de la conciliación y aquellos derechos que se dirijan a lograr una corresponsabilidad efectiva entre hombres y mujeres (fórmulas de trabajo flexibles, flexibilidad en el lugar de trabajo, reforma de la Directiva de permisos parentales y oferta de guarderías y servicios de atención a dependientes asequibles y de calidad)”.

 

Otra de las medidas planteadas es la de “evitar la discriminación ocupacional que etiqueta la presencia de un determinado género en sectores y niveles de ocupación, dado que los sectores y puestos de trabajo en los que predominan las mujeres son menos variados y están peor remunerados y valorados”.

 

UGT y CCOO reclaman, a nivel nacional, una Ley para la Igualdad Salarial, así como “avanzar en la representación paritaria en los distintos órganos de representación y decisión del conjunto de las estructuras sociales y económicas de la sociedad española, además de la ratificación del Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre el trabajo digno de las trabajadoras del hogar”.

 

La Plataforma 8M pide, por su parte, exige a la administración una mayor intervención de la Inspección de Trabajo: “El Gobierno debe incrementar los recursos técnicos y humanos de la Inspección de Trabajo, y mejorar los criterios de vigilancia y control del cumplimiento de la igualdad efectiva entre mujeres y hombres en el ámbito laboral, además de activar políticas y medidas efectivas de corresponsabilidad, para que los cuidados se repartan equitativamente entre mujeres, hombres, la sociedad y el Estado, como la aprobación de la 5º semana del permiso de paternidad o la retribución de las excedencias por cuidado familiar, en línea con las propuestas aprobadas por la Comisión Europea en 2017

 

La educación en igualdad es otra de las grandes reivindicaciones de los colectivos que han promovido este histórico 8 M. Al consejero de Educación de Castilla-La Mancha, Ángel Felpeto, se le insta a que ya en el próximo curso escolar “se implante la asignatura ‘Educación para la igualdad, la tolerancia y la diversidad’”.

 

Garantizar las infraestructuras públicas necesarias para la atención a mayores, a personas dependientes y menores, especialmente de 0 a 3 años. Con menos carga de trabajo no remunerado, podría cambiar otra cifra: la de las 183.000 mujeres inactivas que aún hay en Castilla-La Mancha porque han de ocuparse quieran o no, de “las labores del hogar”.

 

NO MÁS MINUTOS DE SILENCIO

Laura Nieto (26 años), Ana Belén Ledesma (46) y su hija Ana María Pérez (18 años), Arantxa Lorenzo (37), J. D. L. M (40), Ana María Rosado (42), Cristina Martín Tesorero, (38 años), Ana Gilda Linares (55) y Paula García-Bustamante (5 años) son los nombres de las nueve mujeres asesinadas en Castilla-La Mancha en 2017, víctimas de la violencia de género (crímenes cometidos en Toledo, Seseña, Daimiel, Caudete, Campo de Criptana y Azuqueca de Henares). Seis de ellas forman parte de la lista oficial del ministerio del Interior, que solo contabiliza los asesinatos cometidos por parejas o exparejas de las víctimas. La niña muerta lo fue a manos de su padre y a la joven de 18 años la mató la pareja de su madre; ninguna de las dos forma parte del listado oficial.

 

Una de las razones por las que las manifestaciones del 8 de marzo fueron sorprendentemente masivas es la rebelión contra la violencia de género y el acoso a la mujer. Los datos hablan por sí sólos, según el balance que ha hecho el  Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha sobre denuncias y actuaciones en materia de violencia de género en la región.

 

Durante el año 2017 se incrementaron el número de denuncias por violencia de género, el de órdenes de protección y el de condenas por estos delitos. El Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha, analizando las estadísticas del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género del Consejo General del Poder Judicial, ha hecho el balance de 2017 en la Comunidad.

 

Entraron en los juzgados de la región a lo largo del año 5.103 denuncias, en las que aparecen 4.888 mujeres víctimas de violencia de género. Esto supone un incremento de denuncias del 7’9% con respecto a 2016, cuando se recibieron 4.731 denuncias. Se solicitaron en Castilla-La Mancha 1.593 órdenes de protección, de las que 1.140 correspondieron a mujeres españolas y 453 a extranjeras. 41 de las solicitudes de órdenes de protección fueron para mujeres menores de edad.

 

Del total de órdenes de protección incoadas (1.593), se adoptaron 1.192, lo que supone el 75% del total. La tasa de violencia de género por cada 10.000 mujeres fue de 48,17 en Castilla-La Mancha, por debajo de la media nacional que se sitúa en 66,65. El 84% de los hombres denunciados, condenados 914 hombres fueron enjuiciados por violencia de género en los tribunales de Castilla-La Mancha durante 2017. De ellos, 769 resultaron condenados, lo que supone el 84,1% del total.

 

Durante el pasado año, en 457 casos denunciados en la región la víctima se acogió a la dispensa legal a la obligación de declarar como testigo prevista en el artículo 416 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, cifra superior a la de 2016 en un 14%, año en el que 401 víctimas se acogieron a esta dispensa. “Desde el 2016, el Observatorio sustituyó entre sus datos estadísticos la cifra de renuncias por la de víctimas que se acogen a la dispensa a la obligación legal de declarar, por entender que se trata de un parámetro más acorde a la realidad toda vez que en los procedimientos de violencia de género la Fiscalía siempre actúa de oficio, por lo que la renuncia de la víctima no lleva aparejada obligatoriamente la finalización del proceso judicial”, explica el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha.