Muerte en directo del río Tajo

Entre todos lo matamos y él solo se murió. El río Tajo muestra su peor cara en el tramo medio, entre Aranjuez y Talavera de la Reina, pasando por Toledo. Se conocen las causas que lo están matando y se sabe el remedio para mejorar su estado, pero los intereses económicos y geopolíticos hacen oídos sordos.

El río Tajo cubierto de espumas a su paso bajo el puente de San Martín

El río Tajo cubierto de espumas a su paso bajo el puente de San Martín

Si España fuera un país serio y los españoles unos ciudadanos exigentes y responsables hoy veríamos correr el río Tajo por Toledo y Talavera de la Reina con un caudal y unas aguas aceptables, acordes con la naturaleza del río más largo de la península ibérica (1.007 kilómetros).

 

Y es que 2015 era el año señalado por la Directiva Marco del Agua de la Unión Europea -en vigor desde 2000 y de obligado cumplimiento para los Estados miembro- para que los ríos lograsen un buen estado ecológico y químico, preservando la cantidad y calidad de sus aguas. No era un deseo, era una obligación; sin embargo, en 2016 el Tajo continúa siendo una cloaca, un río sobreexplotado, contaminado, con el caudal mínimo para mantenerlo a flote.

 

El deterioro físico, químico y ecológico del río se arrastra desde hace décadas, pero la presión que ejercen los intereses geopolíticos y económicos frustran las soluciones y acallan los movimientos en defensa del Tajo. El debate sólo resurge con polémicas puntuales y recurrentes, como las que se generan cada vez que el ministerio de Agricultura autoriza un nuevo desembalse de la cabecera del Tajo a la cuenca del Segura (el último aprobado es de 60 hm3, a desembalsar entre octubre y diciembre, cuando los pantanos de los que se extrae el agua, Entrepeñas y Buendía, apenas tienen reservas del 17% de su capacidad), o con episodios de contaminación más evidentes a simple vista. El más reciente de estos episodios sucedió a mediados del pasado mes de octubre, cuando el cauce del río apareció cubierto de espumas, echándose mutuas culpas de la situación el ayuntamiento de la ciudad y la Confederación Hidrográfica del Tajo (dependiente del Gobierno central).

 

El Grupo de Investigación del Río Tajo de la Universidad de Castilla-La Mancha intervino en la polémica declarando que “las espumas presentes en el río Tajo a su paso por Toledo son la punta del iceberg del alto grado de contaminación y de su alterada dinámica fluvial, consecuencia ambas de una gestión no sostenible. Sin pretender restar importancia al hecho puntual del 15 de octubre, creemos que es muy importante destacar que el río se encuentra en este mal estado ecológico todos los días del año, como consecuencia de la gestión llevada a cabo todos los días del año”.

 

Este grupo de investigación de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) está integrado por investigadores de diversas disciplinas científicas, entre ellos José María Bodoque del Pozo, profesor de Geología y Recursos Hídricos. Con él hemos hablado para que nos dé una visión más científica del problema y de las propuestas que se hacen desde el ámbito académico. “El drama del río Tajo, lo que hace que esté en una situación límite, tiene que ver con la extrema regulación del río. Del total del agua disponible, una parte muy importante se queda en Madrid para abastecimiento de la población y de toda su demanda económica; otra parte importante de agua se trasvasa a la cuenca del Segura. Esto hace que el río apenas lleve agua y que el caudal permanezca constante prácticamente a lo largo de todo el año”, explica José M. Bodoque. “Esto tiene más implicaciones de lo que parece, añade, porque un río para que tenga un funcionamiento natural, que todos los ecosistemas asociados al medio fluvial tengan un buen estado de calidad, tiene que tener un régimen de caudales en el que se alternen periodos de crecida con periodos de estiaje. Eso no ocurre en el Tajo por la altísima regulación a la que está sometido”.

 

“Sí, se está yendo contra la naturaleza absolutamente, el cambio climático y la disminución de lluvia con respecto a los registros históricos y la disminución que plantean los escenarios de cambio climático pueden tener un peso en el estado actual del río, pero es muy limitado si se compara con la acción antrópica, del hombre, sostiene el profesor de Geología y Recursos Hídricos. El diagnóstico está claro y eso es irrebatible. Luego ya entramos en un terreno absolutamente diferente y tremendamente complicado que es el de la gestión del agua. Entramos en conflicto entre territorios, entre partidos políticos, se valora si interesa más proteger a una zona poco poblada y que aporta pocos votos o favorecer a una región más poblada que aportan más votos”.

 

José M. Bodoque (UCLM):  “El trasvase Tajo-Segura debería suprimirse si se quiere que el río Tajo recupere parte de su naturalidad y que la calidad de sus aguas cumplan con lo exigido por la Directiva Marco del Agua de la Unión Europea”

 

¿Cuál es la propuesta de solución del Grupo de Investigación del Tajo?

Nosotros pensamos que se debería empezar a debatir la viabilidad del trasvase Tajo-Segura para que el río recupere parte de su naturalidad y cumpla con los estándares de calidad que obliga la Directiva Marco del Agua que en su momento aceptó cumplirla el Estado español; creemos, en definitiva, que se debería suprimir o cerrar el trasvase Tajo-Segura. Si esto no resuelve totalmente el problema –porque tenemos un monstruo en la Cuenca Hidrográfica del Tajo que es Madrid, algo inevitable- sí ayudaría a paliar de manera importante los problemas del río”.

 

PONER PUNTO FINAL AL TRASVASE

Ésta es también la reivindicación de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, que, excepto durante el periodo de cuatro años de Gobierno popular (2011-2015), ha recurrido sistemáticamente ante los tribunales las autorizaciones del Gobierno central a los desembalses desde la cabecera del Tajo a la cuenca del Segura, especialmente cuando la cuenca cedente ya es claramente deficitaria de agua.

 

En los últimos años el Gobierno de Castilla-La Mancha ha presentado hasta 16 recursos contra los trasvases. La Audiencia Nacional aún no ha dictaminado. Los ayuntamientos ribereños de los pantanos de Entrepeñas y Buendía y los ayuntamientos de Toledo (PSOE) y Talavera de la Reina (PP) comparten esta reivindicación. Durante los 37 años de vigencia del trasvase, se han extraído de la cabecera del Tajo más de 12.000 hm3. En el último plan hidrológico de cuenca aprobado se establecieron caudales mínimos ecológicos legales muy bajos, de entre 6 hm3 en Aranjuez a los 10 hm3 de Toledo y Talavera de la Reina.

 

“No parece que haya disposición política para actuar a favor del Tajo, no la hay en el Gobierno nacional, aparentemente sí en el Gobierno regional pero de momento no va más allá de emitir comunicados de prensa, opina Bodoque, que considera que aunque el diagnóstico está claro, falta más conocimiento y plasmarlo en publicaciones científicas, en revistas de alto impacto. Haría falta financiación para estudios de la cuenca y publicaciones que apoyen las denuncias que ya se han puesto en marcha. Entendemos que la coyuntura económica actual no se presta a que desde la Junta se financien este tipo de trabajo, lo que le hemos propuesto como Grupo de Investigación es que la Junta presente una propuesta a la convocatoria europea Life y que si el proyecto resultara aprobado accederíamos a fondos que harían posible los estudios. Lanzamos esta pelota a la Junta pero aún no se han puesto en contacto con nosotros para empezar a trabajar”.

 

AGUAS MAL DEPURADAS Junto a un caudal insuficiente, que los propios parlamentarios europeos de visita en Toledo y Talavera de la reina constataron y denunciaron, la elevada contaminación e incluso toxicidad de las aguas del Tajo es otro de los problemas a resolver. “Es cierto que puede haber puntualmente un mal funcionamiento de las depuradoras, reconoce Bodoque. Están diseñadas para limpiar aguas residuales y algunos contaminantes, pero no otros, por ejemplo los llamados emergentes, que son fundamentalmente los fármacos las drogas de abuso (con las técnicas analíticas actuales se ha detectado en las aguas del río Tajo cocaína). Tienen dificultades también para eliminar metales pesados”.

 

En 2007 el urbanista y catedrático de la universidad de Harvard Carl Steinitz presentó en Toledo el trabajo de investigación que la Junta de Castilla-la Mancha le había encargado sobre el paisaje de la Cuenca Media del Tajo. Concluía con una advertencia: “Hará falta mucha disponibilidad técnica y política para solucionar los problemas de este río. Habrá que poner fin a los vertidos, los contaminantes agrícolas y el flujo mínimo existente de agua, con nuevos modelos de ahorro de agua y sacrificando regadíos”. Otro estudio que ha quedado en los cajones.

 

Pescando en aguas turbias

Pescando en aguas turbias

 

Medio siglo destruyendo el río Tajo

Dicen que una imagen vale más que mil palabras, y con ésta que vemos más arriba no hay más remedio que enmudecer. Tomada en el año 1964, esta fotografía nos muestra un instante feliz de una ciudad que disfruta de su río. Por aquel entonces Toledo aún no era Patrimonio de la Humanidad, pero su río Tajo sí era patrimonio de los ciudadanos.

 

A finales de los años ‘60 y con la llegada de la década de los ‘70 comenzaron los graves problemas para el río Tajo en su tramo medio -desde Aranjuez hasta Talavera de la Reina- de la mano del desarrollismo de Madrid.

–1972: Se prohibe el baño en las aguas del río Tajo. El Gobernador Civil de Toledo, por oficios de 19 de junio de 1972, comunicó a todos los alcaldes de las poblaciones toledanas surcadas por el Tajo que, en cumplimiento de la circular núm. 48 de la Dirección General de Sanidad, quedaba prohibido el baño público en dicho río al comprobarse que sus aguas estaban contaminadas. Desde entonces, nunca más ha vuelto a autorizarse el baño.

 

–1979: Comienzan las pruebas del Trasvase Tajo-Segura. Las aguas del río empiezan a derivarse, año tras año, a la cuenca del Segura para abastecimiento de la huerta murciana y otros usos. Por esta época comienza un movimiento social en Toledo contra el trasvase y los daños causados al Tajo. Se constituye el Equipo de Defensa del Tajo, germen de la Plataforma en Defensa del río Tajo.

 

–1979-2016: En estos 37 años se calcula que han sido trasvasados del Tajo al Segura más de 12.000 hm3. En la actualidad el río apenas mantiene 6.000 hm3.

 

–1995: El río se seca a su paso por Toledo. La gran sequía de ese período y la política de trasvase deja una estampa desoladora en la ciudad, sólo queda el cauce seco.

 

–2006: El Tajo se seca en Talavera de La Reina. Esto provoca la organización del movimiento Plataforma en Defensa de los ríos Tajo y Alberche.

 

–2009: El Tajo se seca a su paso por El Carpio de Tajo. –2010: Se constituye en Toledo la Plataforma en Defensa del Tajo.

–2013: Se crea el Grupo de Investigación del Tajo de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), formado por investigadores de diversas especialidades (geología, ecología, botánica, zoología, hidrología, química analítica, etc.). Organiza la exposición itinerante titulada “El Tajo, la asignatura pendiente”, para responder a la pregunta “¿Cómo ha llegado el río Tajo a este nivel de deterioro?

–2016: Se constituye el Pacto de Toledo por el Tajo, liderado por el ayuntamiento y en el que se integran sindicatos, vecinos, organizaciones empresariales, la Real Fundación Toledo, la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas, etc.

 

Pelea entre administraciones: Tú me denuncias, yo te expediento

La Confederación Hidrográfica del Tajo ha abierto tres expedientes sancionadores al ayuntamiento de Toledo, al hacerle responsable de la deficiente depuración de los vertidos urbanos al río Tajo que provocaron las espumas del 15 de octubre. En el informe presentado por el presidente de la Confederación del Tajo, Miguel Antolín, se especifica que “el origen de las espumas es un vertido urbano procedente del colector del arroyo Aserradero en el azud de Safont y otro procedente de la depuradora de Santa María de Benquerencia, que depura las aguas residuales de este polígono y no ha cumplido los parámetros de vertido exigidos por Confederación. El informe ha sido elaborado minuciosamente por los técnicos y funcionarios de la Comisaría de Aguas de la Confederación Hidrográfica del Tajo, basándose en los resultados de los análisis de las muestras de agua tomadas en el río Tajo el mismo sábado 15, el 17 y el 19, análisis complementado por los datos, una vez comprobados y validados, de las estaciones de la red SAICA (Sistema Automático de Información de Calidad del Agua) de la zona. Con estos expedientes sancionadores son ya seis los incoados contra el Ayuntamiento de Toledo desde 2012 por asuntos similares”.

 

El Gobierno de Castilla-La Mancha ha recurrido ante la Audiencia Nacional hasta 16 trasvases del Tajo al Segura autorizados por el Ministerio de Agricultura en los últimos años. Los tribunales aún no han dictaminado

 

El ayuntamiento de Toledo niega estas acusaciones y, junto con el Consejo del Pacto de Toledo por el Tajo (en el que se integran todos los partidos políticos con representación municipal, los sindicatos, organizaciones empresariales, instituciones culturales, Universidad y asociaciones vecinales), ha denunciado la situación general del río ante la Fiscalía de Medio Ambiente y ante el Parlamento Europeo, acusando a la Confederación Hidrográfica del Tajo, única responsable de la gestión y la conservación del Tajo.

 

Desde Castilla-La Mancha se responsabiliza también a la mala depuración de los vertidos de Madrid, que arrastra la contaminación del Jarama al Tajo. Así lo creen también las organizaciones ecologistas ARBA, Asociación Ecologista del Jarama El Soto, Ecologistas en Acción, GRAMA y Jarama Vivo, que a mediados de octubre denunciaban que “en el río Jarama, pocos metros más abajo del río Manzanares, aparecen grandes acumulaciones de espumas. Esta situación tiene su origen en la deficiente depuración de las aguas de los municipios madrileños que ambos ríos encuentran a su paso, así como en los cultivos de regadío situados en sus riberas. Denunciamos desde hace años la falta de calidad de las aguas de estos ríos y su influencia negativa en el Tajo, sin que las administraciones competentes establezcan las medidas necesarias. En la presa del Rey, en Rivas Vaciamadrid, las espumas cubren todo el cauce del Jarama. Lamentablemente no es un episodio puntual. El río Jarama y el Manzanares van cargados de contaminantes no tratados suficientemente en las depuradoras madrileñas”.

 

Pero el presidente de la CHT prefiere centrar sus reproches en el consistorio Toledo, recordándole que “aún no ha conectado el nuevo colector del arroyo Aserradero para la depuración de las aguas residuales de Toledo, Bargas y Olías del Rey a la estación depuradora de Estiviel en Toledo, obras que ya finalizaron y que han costado más de 2,4 millones de euros a la Administración General del Estado”.