Miguel Montana, el countryautor toledano

Miguel Montana acaba de presentar su disco "En Desbandada", una recopilación de canciones que ha escrito e interpretado durante estos últimos años. Un “humilde legado” para su familia y amigos, y un homenaje a los músicos que le han acompañado durante este tiempo.

Miguel Montana en la presentación de su último disco, En desbandada, en el Círculo de Arte

Junto a las canciones de autor, su otra gran pasión musical es el country. Durante ocho años ha formado parte de The Mountain Dew Band, un grupo de música country, formado en su mayor parte por músicos toledanos, y con el que ha disfrutado llevando a muchos rincones de España una música que, como él asegura, “huele a raíces”.

 

Aunque Miguel nunca ha estado allí, se manifiesta un apasionado del color del cielo del estado norteamericano de Montana. Su nombre artístico procede de la canción de Wild Montana Skies (Cielos salvajes de Montana).

 

El espíritu de la música country impregna cada una de las canciones que escribe. Quizás por eso, algunos amigos le proponen una nueva categoría musical; la de countryautor.

 

AQUÍ: Miguel Vicente, o Miguel Montana como ya le conoce todo el mundo. ¿De dónde te viene la pasión por la música?

 

 

MIGUEL M.: Es herencia paterna. Mi padre era músico profesional y tocaba en orquestas y en bandas de música. De hecho, fue él quien puso en marcha la banda de mi pueblo, Escalona. Desde que tengo uso de razón he visto cómo mi padre se iba a tocar a teatros, formaba parte de orquestas… He mamado la música y eso me ha marcado. Y no sólo a mí, también a mis hermanas.

 

AQUÍ: Supongo que esos mismos genes son los que ha heredado tu hija, a la que ya entrevistamos hace tiempo en la Revista Aquí. ¿Sois ya una saga?

 

M.M: Jajaja… la verdad es que somos unos cuantos en mi familia los que nos sentimos atraídos por la música de una u otra forma. Mis hermanas, mis sobrinos y mis hijas también comparten esa pasión por la música. Incluso hemos tocado juntos. La música en mi familia está muy arraigada. Eso sí, no solemos cantar en las reuniones familiares. Por extraño que parezca, nos da corte. Preferimos el escenario. Hemos actuado en toda España, sobre todo en Madrid y Castilla-La Mancha.

 

AQUÍ: Cuando echas la vista atrás, ¿cómo te recuerdas?

 

M.M: De pequeño me recuerdo con una guitarra, escuchando a Serrat e intentando sacar sus canciones; aprendiendo música y componiendo. Empecé a tocar la guitarra con 13 ó 14 años. Montamos un grupo en el pueblo y tocábamos en bodas y celebraciones. Era un grupo de música pop y recuerdo que participamos en el primer festival de la canción de Torrijos con la canción “Globos rojos” de Los Mustang. La mili marcó el final de ese grupo. Después pasé años dedicado a la familia y al trabajo. Cuando mis hijas empezaron a ser mayores, volví a componer canciones.

 

AQUÍ: ¿Tus estudios musicales los llevaste a cabo en Toledo?

 

M.M: Sí, estudié violín en la Escuela de Música de Toledo, pero es un instrumento muy difícil y como lo que yo quería era componer, cantar y disfrutar de la música, lo relegué a un segundo plano y me dediqué a la guitarra. No me considero un guitarrista virtuoso pero me defiendo para tocar y componer.

 

AQUÍ: ¿Nunca has pretendido vivir de la música?

 

M.M: No. Mi padre lo tenía claro: “No vivas de la música”, me decía. La música siempre está conmigo; la siento, la compongo, la toco, la canto, la bailo, en definitiva, la vivo, pero no vivo de ella. Vivir de la música es muy complicado.

 

AQUÍ: ¿Hay más oportunidades ahora que cuando eras joven y tenías tu grupo?

 

M.M: No creo que hoy sea más fácil. De hecho, veo todo complicadísimo. No sé si el motivo es porque hay más medios y más gente que quiere acceder, pero es muy complicado. Estimo que sólo un 5 ó 6% de los músicos llegan a encontrar una correspondencia entre lo que hacen y lo que cobran por ello. Hay muchos músicos, sobre todo en Madrid (es lo que más conozco) a los que les va muy mal. Son unos artistas geniales, pero no tienen salida. Sólo los que tienen suerte a la hora de la promoción, de encontrar gente que les apoya, salen adelante.

 

AQUÍ: ¿Qué consejos le das a tu hija?

 

M.M: La verdad es que no le doy muchos consejos. Sé que ella tampoco va a dedicarse profesionalmente a vivir de la música así que únicamente la animo a que disfrute. La música te da muchas alegrías porque cantar o tocar algún instrumento transmite mucha energía positiva.

 

AQUÍ: Has sido profesor (de gimnasia) durante muchos años en un colegio de Toledo. ¿Qué papel crees que la música debe jugar en la educación?

 

M.M: El papel de la música en la enseñanza es muy importante porque afecta al sentimiento, a la cultura, la espiritualidad. Pero creo que se menosprecia. Debería estar más integrada en los planes educativos y desgraciadamente no es así. Se la relega a un plano muy secundario. No sé si los motivos serán económicos o políticos, pero los chavales deberían recibir más formación en esta materia.

 

AQUÍ: Naciste en el año 55. Los años de tu juventud coincidieron con la apertura de España a la música y los cantantes de otros países como Inglaterra o Estados Unidos…

 

M.M: Exactamente. En esos años, los 70, lo que se hacía fuera de aquí llamaba mucho la atención. Nos dejábamos llevar por esa explosión de música imparable. A mí me gustaban mucho los cantautores americanos. Había programas de música muy específicos como Caravana musical y Vuelo 365, de Ángel Álvarez, que nos descubrían nuevos estilos, nuevos cantantes y grupos hasta entonces desconocidos en este país. Escuchábamos ahí las canciones y luego tratábamos de hacernos con los discos en las tiendas de música.

 

Miguel Montana en plena actuación

Miguel Montana en plena actuación

AQUÍ: ¿Es en ese momento cuando te dejas seducir por la música country?

 

M.M: Empecé a interesarme por músicos como Johnny Denver, Bob Dylan; se llevaba la música folk. Luego esta música derivó hacia otros estilos, procedentes también de Norteamérica; el country o el blues. El country me llamó la atención, me ha gustado desde siempre (tendría 20 años cuando empecé a escucharlo) porque es una música de raíces. Su sonido, su sencillez, las letras, los temas que trata, me llegaban. Cuando componía ya lo hacía con ese sabor, con esas influencias. Empecé a frecuentar locales de música, a conocer gente que tocaba country y a montar grupos.

 

AQUÍ: Has formado parte de un grupo de música country durante muchos años…

 

M.M: Así es. The Mountain Dew Band (la banda del rocío de la montaña) es el grupo de música con el que estuve actuando durante al menos ocho años. Se formó en Toledo y la mayoría de los músicos éramos toledanos y amigos. Nos lo pasamos muy bien. Yo componía y cantaba. Pero el proceso era complicado porque no compongo en inglés. Yo componía en castellano por lo que teníamos que buscar a alguien que tradujera las letras y después cuadrarlas, encajarlas en la música.

 

AQUÍ: Porque escuchar música country en castellano…

 

M.M: No. Sería como escuchar flamenco en inglés.

 

AQUÍ: ¿Cómo es el público de música country en nuestro país?

 

M.M: Aunque es un tipo de música que suena agradable y no es complicada ni difícil de entender, el público de música country es minoritario. Por ejemplo, en Toledo no existe. Sí hemos encontrado público interesado en Madrid y, sobre todo, en Barcelona.

 

AQUÍ: ¿A qué huele la música country?

 

M.M: La música country huele a raíces. Me huele a campo, a montañas, a los cielos de Montana, a la gente del pueblo. He estado varias veces en Nashville, la cuna del country (al menos de un subgénero de este; el sonido Nashville) y se escucha en los bares, se baila en las zonas rurales.

 

AQUÍ: ¿Y por qué Montana? ¿De dónde procede este nombre artístico?

 

M.M: Una de las cosas curiosas de la gente que hace country en España es que se ponen nombres americanos. Yo decía que me gustaría conocer cielo de Montana, un estado de EEUU, al norte, con Grandes Llanuras y parte de las Rocosas en las que hay mucha nieve y donde el cielo, imagino porque todavía no lo conozco, tiene que ser muy blanco. John Denver tenía una canción llamada Wild Montana Skies (Cielos salvajes de Montana). Por esto empezaron a llamarme Mike Montana y me dejé el nombre. Me hacía gracia.

 

AQUÍ: The Mountain Dew Band se disolvió…

 

M.M: Sí, hace casi dos años se puso fin a la andadura del grupo porque es complicado cuando cada persona tiene su vida, su familia, su trabajo, su visión de lo que es la música…Todo tiene un fin y mientras sea amistoso y agradable, como ha sido nuestro caso, quedan los amigos. Todos seguimos en la música, pero cada uno por su lado.

 

AQUÍ: ¿Y ahora te has volcado en tu faceta de cantautor?

 

M.M: Desde hace 7 u 8 años compagino el country con la composición y la interpretación de otro tipo de canciones más íntimas, de autor. He tocado en círculos de este tipo en Madrid. A raíz de la disolución del grupo me he volcado en esta otra faceta musical.

 

AQUÍ: Acabas de sacar disco En Desbandada. Se presentó el 6 de noviembre en el Círculo de Arte de Toledo.

 

M.M: Así es. La presentación fue muy especial. Me acompañaron muchos amigos. Lo disfruté mucho porque la gente me escuchaba, aplaudía y se ponían de pie. Eso es lo que emociona al músico. Eso es lo bonito. El punto de emoción es la clave del éxito, el saber llegar, saber emocionar con lo que has compuesto. En desbandada es un homenaje a los que me acompañan, los músicos que, siempre que se lo he pedido, han colaborado conmigo. También para grabar las canciones que componen este disco. Ellos son los artífices de que este disco haya salido. Las canciones del disco son las que me han acompañado en los últimos 6 u 8 años, algunas están compuestas hace 10 o 15 años. He recopilado las catorce que más toco, las que creo que más le gustan a la gente. En este disco no hay ninguna canción country pero sí está reflejado su espíritu.

 

AQUÍ: ¿Y la temática de las canciones?

 

M.M: Soy poco original al componer. Lo que me sale, lo que siento y me emociona es el amor en todas sus vertientes; amor platónico, amor roto, fracasado, prohibido…Al cantautor se le asocia con la canción protesta, pero a mí no me sale. No lo siento como para expresarlo en las letras de mis canciones.

 

AQUÍ: Aunque no sea una tuya ¿qué canción elegirías ahora que, en el país de donde procede el country, ha ganado las elecciones Donald Trump?

 

M.M: Sin duda una canción triste, una balada country de fracaso, de las hacen plantearte el porqué de ciertas cosas ilógicas.

 

AQUÍ: ¿Qué objetivos te planteas ahora en la música? ¿Cuáles son tus proyectos?

 

M.M: La verdad es que no me planteo ningún objetivo, ni siquiera grabar más discos. Voy a promocionar éste en conciertos. El 26 de noviembre actúo en El Escorial y luego en Toledo, Leganés, Madrid y Elche. Lo iré anunciando en facebook.com/montanamiguel. Mi único objetivo ahora mismo es disfrutar este disco todo lo que pueda.