Más allá de un titular de prensa

Velar por el buen funcionamiento de la cadena alimentaria no solo consiste en poner instrumentos legislativos y anunciarlo a bombo y platillo. El equilibrio solo llega cuando se ejerce control y vigilancia permanente y se actúa ante el fraude con inmediatez. Recientemente, en Castilla-La Mancha hemos detectado empresas cometiendo posibles prácticas fraudulentas en la región.

 

Desde ASAJA de Castilla-La Mancha, en las últimas semanas, dábamos la voz de alarma para que las autoridades e instituciones pertinentes investigaran y realizaran los controles oportunos. La organización agraria ponía en conocimiento de la Agencia de Información y Control Alimentarias (AICA) y de la Consejería de Agricultura todas sus sospechas. Ahora ya solo queda que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y las Administraciones competentes tomen cartas en el asunto.

 

En cuanto a los hechos, en primer lugar detectamos irregularidades en el sector vitivinícola. Una decena de bodegas en la región podrían estar cometiendo prácticas prohibidas para la elaboración del vino por normativa nacional y de Castilla-La Mancha, y se requiere una actuación rápida para impedir que ese vino adulterado entre en el circuito de la comercialización y distorsione el mercado. Concretamente, se trata de un proceso llamado chaptalización, que consiste en aumentar el grado alcohólico del vino de forma artificial mediante la adición de azúcar no procedente de la uva en su fase de fermentación con el mosto.

 

En otras palabras, estas bodegas sacan provecho comprando más barato uvas sin grado alcohólico y azúcar de remolacha o de mandioca en vez de mosto concentrado para hacer el vino, tal y como marca la ley. El resultado son vinos chaptalizados a precios que ni cubren los costes de producción, desestabilizando el mercado y atentando claramente contra la calidad. Y a ello hay que añadir que estos vinos se encuentran en los lineales de los supermercados sin una indicación específica en la etiqueta, por lo que claramente se trata de un engaño absoluto para el consumidor.

 

Por otro lado, también denunciábamos recientemente ante la AICA, una posible práctica de venta a pérdidas que realiza presuntamente la cadena Carrefour en la venta de jamones curados. Los productos se ofertan a un precio bajo que no se corresponde en absoluto con la realidad actual del mercado y sin cubrir los costes de producción. Así pues, la distribución presiona, distorsiona el mercado para obtener el máximo beneficio en su propio provecho, perjudica al resto de la cadena alimentaria, especialmente al eslabón más débil, el ganadero, y banaliza el producto a los ojos del consumidor.

 

Desde ASAJA seguiremos denunciando y combatiendo todas aquellas prácticas comerciales fraudulentas en los productos agroalimentarios de las que tengamos conocimiento. Somos las organizaciones, sindicatos u otros colectivos los que lanzamos las denuncias, aunque en esta ocasión, lo hemos hecho solos. No entendemos el por qué estas actuaciones fraudulentas son conocidas de sobra por todo el sector y, sin embargo, se mantiene en silencio. El caso es que son las comunidades autónomas o los organismos competentes, como la AICA, los que ahora deben abrir las diligencias pertinentes para acabar con este tipo de situaciones. Y son ellos también los que deben tomar una resolución, que puede ser una multa por estos comportamientos, como ya hemos visto en otras ocasiones. Lo que está claro es que la cadena alimentaria no solo es un titular de prensa.

 

El buen funcionamiento depende de la implicación de todos, sobre todo, si queremos alcanzar la transparencia en el mercado. No todo son prácticas desleales. Aunque aún falta que se pongan en marcha medidas para mejorar la posición de los productores en la cadena alimentaria, ya hay empresas en la distribución y en la industria castellano-manchega que han entendido la importancia del equilibrio y hacen las cosas muy bien, mostrando claramente su voluntad para potenciar la eficiencia, productividad y rentabilidad del primer eslabón de la cadena, el productor.

José María Fresneda

José María Fresneda

Secretario general ASAJA Castilla-La Mancha
José María Fresneda