Más acá del Congreso

Podemos mantuvo el suspense sobre si permitiría que el PP sacase adelante la enmienda a la totalidad de los Presupuestos de la Junta para 2016. Una errática información de Sussana Griso en Antena 3, el mismo día que se debatía, asegurando que Podemos no apoyaría los presupuestos de García Page vino a alimentar la incógnita que la actitud de los representantes de este partido mantenían. Eran fuego de artificio. No se explicaba que había cambiado desde la foto en el palacio de Fuensalida en la que se dijo sí a los presupuestos y ahora. Más allá, y no es poco, de unos tiras y aflojas a nivel nacional para ver quién y cómo forma Gobierno.

 

El Secretario Regional de Podemos, José García Molina, recordaba que había pedido al presidente, García Page, que se definiera sobre el acuerdo entre el PSOE y Ciudadanos. Parecía que la política en Castilla-La Mancha se hacía más dependiente de lo estrictamente necesario y conveniente de los avatares nacionales. Luego desmentiría este hecho; pero ya el nubarrón quedó en el aire y aún sigue. En todo caso no había excesiva preocupación en el PSOE, más allá de la imagen de desunión que se hubiera dado y que políticamente no hubiera sido positiva para el Gobierno. Lo dijo claro el consejero de economía, Ruiz Molina: si se rechazan el gobierno no presentaría otros presupuestos. Es decir, se prorrogarían los que Cospedal aprobó para 2015. Mucho más cómodos.

 

Evidentemente la ex presidenta, que entonces tenía mayoría absoluta y se avecinaba un año electoral, no se encorsetó a la hora de hacer su presupuesto. La prórroga, consecuencia de la supuesta abstención de Podemos, hubiera cargado sobre este partido la responsabilidad de no poder hacer frente a muchas demandas sociales que son compromisos políticos tanto de Podemos como del PSOE. Y para necesidades perentorias se hubiera recurrido a modificaciones de crédito. Total , que el PP no sacó adelante su enmienda a la totalidad de los presupuestos, se dio al asunto un poco de intriga y dio la sensación de que el escarceo planteado no tenía mucho sentido. O por lo menos nadie se lo dio.

 

Otro Pleno, éste con mayor enjundia, es el de reprobación del presidente provincial del PP y ex presidente de la Diputación, Arturo García Tizón, como consecuencia de las obras que se realizaron en los pisos que esta institución tiene en la c/ Cardenal Cisneros, junto a la catedral de Toledo. Una comisión de investigación ha estado estudiando este asunto y ha concluido, ausentados los diputados del PP, que esas obras se realizaron para uso y disfrute particular. La Comisión ha traído o es, depende de quien opine, un agravamiento de la tensión entre Ciudadanos y el PP. El coordinador regional de Ciudadanos y diputado provincial, Antonio López, ha sido el presidente de la citada Comisión.

 

También la alcaldesa de Toledo, Milagros Tolón, se ve envuelta en problemas a los que no encuentra solución. La capitalidad gastronómica, un remedo del año Greco, no tiene en el sector la recepción esperada. Con más críticas que halagos, al final no se sabe bien que se buscaba promocionar, si la ciudad o a los dirigentes municipales. Tampoco las asociaciones de vecinos, sostenedoras históricas de los dos partidos que gobiernan, se encuentran felices con el papel de los vecinos en los consejos de participación ciudadana.Y lo han hecho saber unánimemente. Y eso que la unanimidad entre asociaciones no es algo que se de fácil. El modelo de ciudad, al que hace referencia continuada Milagros Tolón, aún no se sabe bien cual es y menos aún cómo se llega a él.

 

La alcaldesa no consigue despegarse ni de que la comparen con su antecesor, García Page, y que pierda en esa comparación, ni de la comodidad que suponía ser voz de oposición a Cospedal en las Cortes. Es más complicado gobernar. Y sus críticos dicen, en referencia a ella, que la política es algo más que pseudo conspiraciones y chismorreos y que no vale solo con asistir a las procesiones para hacerse popular.