MANUEL PALENCIA POETA TOLEDANO INVITADO AL VOIX VIVES 2019 “LA POESÍA TE CONVIERTE EN OTRO DEL QUE NO TE PERCATAS DIARIAMENTE”

 

 

Poema 25 de Caer en la Cuenta

 

A veces voy a la casa que no habitaremos,

 

miro las ventanas que nunca abrirás

 

y con los hijos que jamás tendremos

 

bajo hasta el río y les hablo de nosotros.

 

Esta debe de ser la calle que no pisaste porque no encuentro la puerta donde te has perdido

 

y a estas horas, en esta esquina,

 

pienso en ti hasta ensangrentarme

 

por querer solo en días de lluvia

 

recordar tu nombre.

 

Poeta, escritor de prosa también, historiador, investigador, promotor de Cuéntame Toledo… Dice Manuel Palencia (Toledo, 1966), especialista en Bécquer, que se identifica bastante con este personaje romántico que le fascina, con su carácter multifacético, su manera de pensar y “su íntima” relación con Toledo. “Yo soy de Toledo, Toledo. Mi abuelo fue el último campanero de la catedral y mi padre y mis tíos nacieron allí, he vivido al lado de Zocodover y la ciudad ha sido mi campo de juegos, la he disfrutado como un enano. Supe que iba a estudiar historia desde pequeño”.

 

Aquí ha seguido viviendo y participando activamente en la vida cultural de la ciudad, también en el festival de poesía Voix Vives, que este año le ha elegido como poeta toledano invitado.

 

¿Cómo afronta esta edición con un papel muy distinto?

 

Es muy emocionante, porque uno escribe poesía no para los escenarios ni para vender libros, aunque por supuesto a todo poeta le gusta que le lean, pero mi poesía no es escénica, es más intimista, más a nivel afectivo. Yo utilizo una frase que explica muy bien mi concepto que es el de una poesía en defensa propia. Escribo poesía por necesidad, en determinados momentos de mi vida se me hace como obligatorio: levantarme por la mañana y traspasar al papel, en lenguaje poético, algo que he vivido, estoy viviendo o próximo a vivir. Esa es mi defensa propia, traducir con un lenguaje diferente el maremagnum de pensamientos, de sensaciones y de sentimientos que se agolpan en una determinada época.

 

En primavera presentó su segundo poemario, Caer en la cuenta. ¿Cómo se siente con el libro unos meses después y ante las reacciones de los lectores?

 

Ocurre algo muy curioso, cuando terminas el libro y lo vuelves a leer te parece mentira haberlo escrito, lo cual tiene relación con cómo la poesía a veces te convierte en otro que eres, pero del que no te percatas diariamente. A quienes lo han leído y me parecen honestas sus sensaciones les ha gustado mucho, pero los lectores me importan muy poco, no pienso en ellos cuando escribo poesía, busco que me satisfaga a mí, que consiga traducir algo muy mío.

 

¿Y en esa traducción al lenguaje poético cuida las formas, elabora mucho cada poema?

 

Sí, cuido las formas, pero en general los modifico muy poco. Tengo el andamiaje en la cabeza, los primeros y los últimos versos quizá, y cuando lo traslado al papel ya lo tengo bastante claro. La mía es una poesía muy entendible, no abstracta ni difícil, porque de hecho hay poemas narrativos. Y son poemas cortos.

 

Seguir leyendo...