Manchegos por el mundo

Un lustro le ha bastado a la Marca de Calidad Diferenciada CUEVA para conquistar mercados tan exigentes como el japonés o el europeo, sin dejar de ser profeta en su tierra, La Mancha.

Un brindis con los Cueva de Villanueva de Alcardete

Un brindis con los Cueva de Villanueva de Alcardete

Unos vinos naturales, burbujeantes, dignos de cualquier celebración, han puesto al municipio toledano de Villanueva de Alcardete en el mapa del mundo vitinícola.

Los “Cueva”, Marca de Calidad Diferenciada, son el champagne manchego, aunque con sus cinco años de andadura reclaman el nombre autóctono de Cueva para definir un método, una tradición y, sobre todo, un origen.

Son vinos elaborados con la uva autóctona Airén, a menudo enriquecida, a criterio de cada bodega, con otras variedades como Sauvignon Blanc, Macabeo, Chardonnay, Moscatel, Syrah, Pinot Noir. En su corta trayectoria ya han conquistado con su juventud, etc. y calidad a los mercados más exigentes.

“Nuestro principal cliente es Japón, nos cuenta Domingo Picazo, presidente de la Asociación Cuevas Alcardeteños. En realidad, los vinos espumosos que hacíamos las bodegas de Villanueva de Alcardete ya se vendían en Japón hace quince años, pero a partir de tener la Marca de Calidad se convirtió este país en el principal comprador extranjero, porque valora mucho la garantía de calidad; le vendemos unas 70.000 botellas al año”.

China, Gran Bretaña, Holanda, Bélgica y Estados Unidos son otros de los destinos de los Cueva que elaboran las seis bodegas de Villanueva de Alcardete que pertenecen a la Asociación Cuevas Alcardeteños: Viñedos y Reservas (con marcas como Cuevas Santoyo o Carolus), Alcardet, Latúe, Bodegas Recuero (con la marca Often Sigilo), Bodegas Verdúguez y Casa del Títere (marca Cuevas Operibus). Entre todas ellas comercializan cerca de 1.000.000 de botellas cada año.

Aunque el 65% de la producción se exporta, en la campaña navideña el mercado nacional (fundamentalmente Madrid, Castilla-La Mancha y Castilla-León) equilibra los porcentajes, ya que cada vez valora más este producto manchego (en competencia directa con los cava catalanes). Las Navidad supone entre el 30 y el 35% del total de las ventas anuales en España – “hace unos años suponía el 50% de las ventas, aclara Domingo Picazo. Ahora hemos conseguido que sea menos estacional”.Estamos muy contentos con la evolución de los Cueva, afirma Picazo. Vamos despacio pero seguros. Hay que tener en cuenta que no podemos incrementar mucho la producción porque son vinos que requieren una crianza larga, de una media de 18 meses en botella, aunque algunos, como el Carolus, superan los 24 meses de crianza”.

En septiembre comenzó la temporada alta para los Cueva, con muy buenas perspectivas. “La demanda comenzó muy bien, pero a raíz de los atentados de París flojeó algo; ya vuelve a recuperarse”, comenta Picazo.

La sociedad asocia los vinos espumosos con la celebración y con los brindis fin de fiestas, tópicos que quieren desmontar los Cueva. “Nosotros los llamamos vinos de encuentro y son excelentes como aperitivo y para acompañar la comida. Y los más indicados para recibir y dar la bienvenida a cualquier invitado”, señala el presidente de la Asociación Cuevas Alcardeteños, que ya piensa en el papel que pueden jugar en 2016, con Toledo como Capital de la Gastronomía española.

ESPUMOSOS D.O. LA MANCHA Bajo el amparo de la Denominación de Origen La Mancha se comercializan 15 marcas de vinos espumosos, elaborados siguiendo el método tradicional champenoise y con una crianza mínima de nueve meses en botella. Durante el últimos año vitícola (entre el 1 de agosto de 2014 y el 31 de julio de 2015) se han puesto en el mercado 50.000 botellas de espumoso de la D.O. La Mancha; aunque es una cantidad modesta para los volúmenes de vino que mueve esta Denominación de Origen, las bodegas que lo comercializan dan testimonio del creciente interés que el espumoso va ganando en el mercado.

TIPOS DE CUEVA

Los Cueva según el contenido de azúcar:

Brut Nature: contenido inferior 3 g/l, está mención únicamente podrá utilizarse para el vino espumoso al que no se añada azúcar después del degüello.

Brut: contenido inferior a 12 g/l en azucares residuales.

Seco: Aquellos que contengan entre 17 y 32 g/l.

Semiseco: Aquellos que contenga entre 32 y 50 g/l.

Dulce: Superen los 50 g/l.

MARIDAJE

Los CUEVAS como Vinos Espumosos naturales, permiten maridajes con alimentos muy diversos, en función de su cantidad de azúcar y tiempo de crianza en rima.

Cueva Brut Nature y Brut: con tapas y aperitivos, mariscos y pescados, sushi, carnes, quesos y foie.

Cueva Brut y Seco: platos algo ácidos, arroces, vegetales, ensaladas, setas, huevos, etc.

Cueva Semi-seco y Dulce: postres, chocolates y confituras.