MÁGICOS MAGOS

Lo primero que sorprende cuando se está entre magos es la camaradería que impera entre ellos. Dividen el mundo en dos: están sus círculos mágicos (así suelen llamarse las agrupaciones de ilusionistas), en los que presentan nuevos juegos y comparten trucos, ideas, ensayos, aplausos y críticas; y estamos los “profanos”, a quienes no puede trascender “nada” de lo que se cuenta, se hace y se traen entre manos los círculos porque si descubriésemos las entrañas de los juegos “se acabaría la magia”, repiten todos como un mantra. Y esa es la clave del código ético del ilusionista.

Estefania Galera, la presidenta del Círculo Mágico de Talavera.

 

Lo primero que sorprende cuando se está entre magos es la camaradería que impera entre ellos. Dividen el mundo en dos: están sus círculos mágicos (así suelen llamarse las agrupaciones de ilusionistas), en los que presentan nuevos juegos y comparten trucos, ideas, ensayos, aplausos y críticas; y estamos los “profanos”, a quienes no puede trascender “nada” de lo que se cuenta, se hace y se traen entre manos los círculos porque si descubriésemos las entrañas de los juegos “se acabaría la magia”, repiten todos como un mantra. Y esa es la clave del código ético del ilusionista.

 

“El entorno mágico es muy guay, suele haber muy buen ambiente entre los magos. Tengo que reconocer que el mundo de la magia es bastante friky porque tenemos un montón de congresos, conferencias, nos reunimos mucho y estamos siempre compartiendo los unos con los otros, echándonos un cable, por eso es tan importante que en las ciudades haya círculos mágicos”, asegura Estefanía Galera, la joven presidenta del Círculo Mágico de Talavera, creado hace año y medio y en el que ahora participan una decena de ilusionistas.

 

 

 

“Entre magos no hay secretos”, confirma Álvaro López, el presidente del Círculo Toledano de Ilusionismo. Creado en 2009, estiman que en la ciudad puede haber entre 15 y 16 personas haciendo magia. Y así empezaron ellos: “En una conferencia de Varela nos dimos cuenta de que estábamos bastante gente haciendo magia en Toledo y decidimos empezar a reunirnos”, cuenta este joven mago, que se enganchó al ilusionismo con 8 años viendo los programas de televisión de Jorge Blas. “Con 13 años descubrí mi primer libro de magia en serio y empecé a estudiarlo como es debido”. Ahora está especializado en magia de cerca para adultos y ultima un nuevo espectáculo.

 

En ese grupo inicial estaba también Achaman González, de 25 años, como el presidente. “Pertenecer a un círculo es muy importante porque ves que no estás solo, que puedes llegar con tu idea y ya no tienes que comentársela al espejo miles de veces. Avanzas un montón”. Achaman es experto en magia para niños. “Ilusionarles me gusta mucho, verles las caras, las sonrisas, las teorías disparatadas que se inventan para intentar explicarte lo que has hecho: ‘es que es una carta biónica’ te suelta uno. Es muy divertido”, cuenta él, que además ha encontrado en la magia todo un complemento para su trabajo como monitor de ocio y tiempo libre.

 

María Palencia es la partener de su marido, Aurelio Castillo.

 

Claro que también hay niños que se las traen, advierte Rubén Martínez (mago Rubini). “Ahora algunos están todo el día en internet buscando videos en Youtube y alguno te dice: no, es que la carta está en…” No suelen acertar. Rubén hizo su primer espectáculo con 10 años. Ahora, con 22, hace grandes ilusiones y tiene a su madre como partener. Ella es la mujer que aparece troceada, levita y desaparece del baúl en sus espectáculos. Es también un experto en magia con animales. Otros magos le han comprado ya varias ideas (teorías y desarrollos) de juegos relacionados con palomas y también es reclamado para impartir conferencias sobre esta especialidad a otros magos (a estos encuentros solo pueden asistir magos acreditados).

 

“QUIZÁ SEA UNA DE LAS ARTES ESCÉNICAS MÁS COMPLEJAS PORQUE SI UN MAGO COMETE UN SOLO ERROR ROMPE TODA SU MAGIA”

 

Pura magia es también lo que hace el partener. Y la talaverana María Palencia es otra de ellas. Participa en grandes juegos de escena: escapismo, metamorfosis o particiones. “Cuando empiezas a probar juegos así claro que te da miedo. no te voy a decir que no”, cuenta riéndose. “Dices: ¡madre mía! que yo no sé cómo voy a salir de aquí, hasta que luego ya te ves segura con lo que estás haciendo. Todo esto tiene mucho de confianza en la persona con la que estás haciendo el juego, que en mi caso es mi marido”.

 

Desde hace más de cuatro años María se gana la vida haciendo magia con su pareja, Aurelio Castillo. Cerraron su anterior negocio y ahora ofrecen galas por todo el país. “Él empezó a hacer magia hace diez años para desconectar del trabajo que tenía entonces y fue quien me introdujo en todo esto. La magia es una cosa que te va atrapando y al final se ha convertido en nuestro trabajo. Vuelven a moverse muchísimo estos espectáculos últimamente. Hay muchos eventos particulares en los que se están contratando magos, para reuniones de amigos, comuniones, bautizos, bodas y también nos están llamado bastante para este verano de terrazas, para hacer magia de cerca mientras la gente se está tomando algo”.

 

María, que también hace sus propios juegos sobre el escenario, forma parte de la dirección del Círculo Mágico de Talavera, junto a Estefanía Galera. Curioso el papel directivo de ambas, porque aún hay muy pocas magas, sobre todo en Castilla La Mancha. Estefanía estima que apenas son un 5%, aunque en los últimos años se están incorporando cada vez más. No saben explicar muy bien por qué son tan pocas hasta ahora y dicen que su condición de mujeres a algunos les pone en guardia de entrada y otros muchos las prefieren directamente por la originalidad que todavía supone una maga sobre el escenario. “También es verdad que los magos nos suelen acoger muy bien y ellos también quieren que haya más magas”, dice Estefanía.

 

Ella, que también es actriz, descubrió la magia por casualidad hace ocho años, cuando se dedicaba a la animación infantil. La magia es su principal fuente de ingresos desde hace tres años, aunque también hace magia solidaria, desinteresadamente, con la fundación nacional Abracadabra en hospitales, residencias de ancianos o a beneficio de organizaciones. “Es una terapia impresionante para la gente que está pasando por malos momentos y para el mago porque poder ilusionar así a la gente, verles las caras que se les quedan y como sonríen es muy muy gratificante”.

 

Los magos toledanos Achaman González Serrano, Álvaro López, Ángel Cepeda, Carlos Álvarez y Rubén Martínez. Foto: Luis de Toledo.

 

Casi todos los magos hacen espectáculo para causas benéficas. Carlos Álvarez, con solo 17 años, llenó en abril el auditorio de su colegio, el Infantes de Toledo, para colaborar con la ong del centro escolar, Escuelas para el Mundo. “Fueron 500 personas, que en Toledo es una pasada. A mí siempre me atrajo el deseo de poder hacer cosas imposibles. Unos amigos hacen deporte y yo hago magia” cuenta él, que por ahora prefiere el público infantil y la magia de cerca, con cartas.

 

Si Carlos y otro compañero son los más jóvenes del Círculo toledano, Ángel Cepeda es de los mayores. Desde niño le fascinó la magia y aunque cuando se casó dejó el mundo del espectáculo, de vez en cuando entretenía con sus juegos a los niños ingresados en el hospital donde trabajaba. Hace cuatro años, cuando se jubiló, decidió volver a escuchar los aplausos de las galas. Le gusta la magia de escena y lo suyo es dejar boquiabiertos a los espectadores haciendo desaparecer o transformando objetos.

 

“Cuando empiezas a probar juegos de escapismo, particiones… claro que te da miedo, no te voy a decir que no”, dice una partener

 

¿Y cómo se inventa un juego nuevo? “Primero tienes que imaginarte el resultado final, lo que quieres conseguir, y luego pensar cómo puedes llegar hasta ahí?”, indica Luis de Toledo, otro veterano mago toledano que ha abierto su local, el Catavinos, como sede del círculo de la ciudad. Porque explica Achaman González que la magia es “hacer posible lo imposible”.

 

Y para llegar a crear “esa ilusión en el público, esa atmósfera necesaria en la que parece que lo imposible es real”, señala Ángel Cepeda, hacen falta muchas horas previas de estudio, de técnica y también de psicología, muchas horas de ensayos frente al espejo y de visualizaciones de las grabaciones de esas pruebas para detectar y corregir fallos, antes de obtener el visto bueno de los compañeros amigos o en algún círculo.

 

“Quizá sea una de las artes escénicas más complejas y exigentes porque si un cantante desafina un momento, nadie se entera; si un mago comete un solo error, ha roto esa atmósfera y toda su magia”, advierte Rubén Martínez. Y así, dice este ilusionista, tenemos que acercarnos a la magia desde el otro lado: “hay que ir dispuesto a emocionarse, dejar la mente en blanco y olvidarse de todo lo que has visto antes, dejar que nosotros pintemos ese lienzo con nuestros juegos”.

 

Lo que sí reclaman los magos, aprovechando el interés que vuelven a suscitar, son más locales donde actuar ante el público. Los que hacen magia de escena piden a las instituciones públicas que les tengan más en cuenta en las programaciones y les faciliten teatros, auditorios y espacios mayores donde actuar; los que hacen magia de cerca, reclaman a los hosteleros que abran sus locales para poder hacer magia ante un público más reducido.

 

“Tengo que reconocer que el mundo de la magia es bastante friky. Estamos siempre compartiendo y echándonos un cable”

Toledo Ilusión, el empeño del gran Woody Aragón por llenar de magia Toledo

 

El genial mago toledano, que acaba de volver de Nueva York donde ha presentado el espectáculo con el que está girando por todo el mundo, organiza la novena edición del Festival de Magia de Toledo, que este año se prolonga 4 días (del 1 al 4 de junio), cuenta con un cartel de lujo y vuelve al Teatro de Rojas. Él mismo presentará el día 1 un show que ha preparado exclusivamente para Toledo Ilusión, un festival que empezó a organizar cuando aún no era tan famoso y que ha mantenido 9 años, algunos pese a contar con escasos apoyos.

 

El mediático Juan Tamariz, su maestro y amigo, estará en Toledo junto a su mujer, la ilusionista Consuelo Lorgia y Alan el día 2, y el sábado 3 actuarán en la ciudad el famoso mago japonés Shimpei Katsuraga, la peruana Gisell, Miguel Gavilán, Juan Luis Rubiales y Enric Magoo. Los dos últimos ofrecerán también dos espectáculos de magia infantil. Este año habrá un concurso de magia de cerca, además de conferencias para los magos acreditados.

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