Los alumnos no volverán a clase hasta septiembre, salvo casos puntuales

15 de mayo de 2020.

 

 

El Gobierno de Castilla-La Mancha da por finalizado el curso académico presencial en la comunidad autónoma, después de que el Ministerio de Educación haya dado flexibilidad a las comunidades para establecer la reapertura o no de las clases presenciales en las diversas etapas formativas.

 

El presidente, Emiliano García Page, lo ha anunciado esta mañana en Puertollano y ha avanzado el compromiso de universalizar la digitalización en materia educativa el próximo curso. “Todos deseamos recuperar la normalidad del curso en septiembre”  ha dicho el presidente, al tiempo que ha garantizado el trabajo del Gobierno regional para que no se produzca brecha educativa.

 

La Consejería de Educación y la de Sanidad ultiman un protocolo de actuación para los cursos que están en fase de cambiar de periodo educativo, a fin de que se pueda llevar a cabo de manera segura y coordinada. Del mismo modo se establecerá un mecanismo  para que los escolares que quieran puedan recoger sus utensilios o despedirse de sus compañeros de curso.

 

Desde ANPE, el principal sindicato de enseñanza, se ha respaldado la decisión del Ejecutivo regional. «Teniendo en cuenta que la mejor medida de protección es el distanciamiento social, es acertado que termine el curso de manera telemática y preparar con suficiente antelación y seguridad la incorporación presencial del siguiente curso escolar, puesto que transcurridos ya dos meses desde el inicio del confinamiento y el cambio a la actividad lectiva a distancia, en los que tanto los docentes, como las familias y la propia administración han hecho un enorme esfuerzo por adaptarse a las nuevas circunstancias y poder, en la medida de lo posible, continuar con las clases a distancia», señalan en un comunicado.

 

No así, el CSIF, que en otro comunicado considera que aún no están del todo claras las directrices de la consejería. «Nos oponemos a la medida de atender en casos puntuales a alumnos de 2° de Bachillerato y segundos cursos de grado medio y superior de Formación Profesional, y la posibilidad de extenderlo a 4º de ESO.

 

Además del riesgo de contagio, estas medidas perjudican la conciliación laboral y familiar de los docentes, ya que la vuelta a la actividad se realiza en un escenario en el que otros recursos para la atención de los hijos y las personas mayores continúan cerrados». Este sindicato exigiría en esos casos realizar test a todos los docentes, alumnos y trabajadores de los centros educativos antes de regresar a cualquier tipo de actividad educativa