Los beneficios de navegar contra-corriente

Caja Rural Castilla-La Mancha

Javier López, presidente de Caja Rural Castilla-La Mancha, y Víctor Manuel Martín, director general.

 

“Jamás pensamos ver el mar en esta entidad y ya tenemos oficinas en Valencia y Alicante”, decía el director general de Caja Rural Castilla-La Mancha, Víctor Manuel Martín, durante la presentación del balance de resultados de la entidad en 2017. Resaltaba así el plan de expansión emprendido en plena crisis, que ha sido una de las claves del éxito de la estrategia que sigue la cooperativa rural de crédito con sede en Toledo.

 

Cuando los demás cierran y despiden, nosotros contratamos y buscamos más negocio”, sostiene Martín, quien se muestra especialmente orgulloso de seguir creando empleo (la plantilla de Caja Rural Castilla-La Mancha asciende a 1.035 trabajadores). En 2017 la Caja obtuvo un beneficio, antes de impuestos, de 26’5 millones € (un 4% más que en 2016). La inversión crediticia ascendió a 3.373 millones € (un 5’83% de incremento), con la concesión de 16.922 operaciones con un crédito total de 942 millones de euros.

 

El control de los riesgos ha rebajado la morosidad de la entidad al 2’80% (frente al 7’79% de media del sector). Los recursos gestionados de clientes ascienden a 5.292 millones de euros, mantiene una liquidez de 1.324 millones de euros y el balance total se cerró el pasado año con 7.377 millones de euros (un 3’78% superior al de un año antes).