LO QUE ARRASTRA UN CRIMEN MACHISTA

Con 25 años murió apuñalada por su marido en julio de 2007. Dejó a tres niños huérfanos de 3 y 2 años y de 5 meses que su abuela materna cuida, educa y protege desde entonces. “Ha sido muy duro, muy duro”, explica ella. Al dolor inmenso de perder a su hija, de hacerse cargo de tres pequeños con 51 años y escasos medios económicos, ha sumado la pelea que ha tenido que librar contra la administración pública que debería velar por las víctimas y contra el hombre que mató a su hija y su entorno para defender los derechos de los niños.

 

La última batalla judicial ha sido con la Seguridad Social. El Pacto de Estado que los partidos políticos acaban de alcanzar en el Congreso para luchar contra la violencia machista contempla medidas que a esta abuela le ha costado grandes esfuerzos y años conseguir.

 

 

No quiere esta mujer valiente que ha ido calmando su rabia y su pena pensando siempre en “lo mejor” para sus nietos, que aparezca su nombre o su rostro en este reportaje, pero sí contar su historia para poner de manifiesto las dificultades que ha tenido que sortear para proteger a los tres niños huérfanos y sacarlos adelante en estos diez años. No quiere que se la identifique “por ellos”. Una vez que ha conseguido la tutela de los tres, que ha logrado que pierdan el apellido del padre que les dejó sin su madre casi delante de ellos, que cambien de colegio y tengan un nuevo entorno, que estén bien y crezcan felices, está decidida a hacer “borrón y vida nueva”.

 

“Lo que pido a las instituciones es acompañamiento, alguien que esté pendiente de nosotros y nos facilite las cosas porque nos quedamos destrozados. ¿Qué sabemos nosotros de plazos o de lo que hay qué hacer?

 

Y más ahora que el homicida, condenado a 15 años de prisión por matar a su hija, acaba de salir ya en libertad condicional de la cárcel de Ocaña, en la que ha permanecido estos 10 años y a la que solo tiene que volver a dormir desde el pasado 5 de julio.

 

El hombre tiene una orden de  Seguir leyendo...