Las matracas del 2018

Tal vez en 2018 se pueda construir un puente que una los dos mundo paralelos que ahora parecen convivir: el habitado por los de la recuperación económica y en el que residen los que siguen atrapados en la crisis, el paro y la precariedad. Al mismo tiempo que se conocía que España había liderado en 2017 el turismo mundial -sólo por detrás de Francia-, con la llegada de más de 82 millones de turistas extranjeros, se publicaban los datos de paro de la zona euro, en los que nuestro país también es líder -sólo por detrás de Grecia-, pero en desempleo.

 

Pese a los miles de contratos realizados el año pasado, la tasa de paro duplica con creces la media de nuestros vecinos europeos. El sol también brilla en Castilla-La Mancha, que según los datos de la macroeconomía logró un crecimiento de su PIB en 2016  del 3’5% (última cifra anual oficial), varias décimas por encima de la media nacional. Puestos a estar por encima de la media nacional (y muy por encima de la media europea), también lo está la región en desempleo y precariedad laboral, a pesar de que en el último año los cerca de un millón de contratos realizados han sacado de las listas del paro a 19.730 personas.

 

Así las cosas, los políticos con responsabilidades de gobierno dan la matraca con la recuperación económica y con lo bien que van las cosas, mientras que sindicatos y oposición política dan la matraca con el paro y lo mal que les va a los ciudadanos de a pie. La mejora de los salarios puede ser la primera fase de construcción de ese puente entre los dos mundos, sobre todo cuando parece que hay acuerdo entre agentes sociales (patronal y sindicatos) y Gobierno, que ya han pactado subidas ambiciosas del Salario Mínimo Interprofesional: del 4% este año, del 5% en 2019 y del 10% en 2020, hasta llegar a un sueldo mensual mínimo de 850 euros al mes. Más difícil parece que serán las negociaciones de los convenios colectivos en nuestro territorio.

 

Aunque la patronal sigue de perfil en este asunto, CCOO y UGT ya han dejado claro que el salario debe subir al menos un 3% este año, recordando que el aumento de la capacidad adquisitiva de los trabajadores redunda en el consumo interno y, como consecuencia, en la ganancia de las empresas y con ello en la creación de empleo. Es la rueda de la economía. No es la única exigencia sindical. CCOO de Toledo propone una medida revolucionaria para acabar con la brecha salarial de género en la provincia, emulando la recientemente aprobada en Alemania. Se pide que las empresas accedan a dar información trimestral sobre salarios, contrataciones, ascensos… para comprobar que no hay discriminación, y, si la hay, denunciarla.