LA VÍA MÍSTICA DE BILL VIOLA POR CUENCA

 

Una nueva iniciativa expositiva y cultural de la Junta de Comunidades a través de la Fundación Impulsa convierte a Cuenca una vez más en lugar de peregrinaje de los amantes del arte más actual y vanguardista. Bill Viola (Nueva York,1951), probablemente el videoartista más destacado del mundo hoy, presenta Vía Mística en cuatro lugares emblemáticos de la ciudad: las antiguas iglesias de San Miguel, San Andrés, Las Angélicas y el Museo de Arte Abstracto Español.

 

Una cuidada selección de 16 obras de Viola, todas ellas de contenido marcadamente espiritual, algunas de ellas inspiradas en la iconografía religiosa de grandes maestros antiguos, se distribuyen por Cuenca “obligando” así al visitante a un extraordinario paseo artístico por el entramado urbano y paisajístico de la espectacular ciudad.

 

La muestra es de alguna manera continuación de La Poética de la Libertad, del artista chino Ai Wei We, otro referente del arte mundial, celebrada en 2016, que también promovió la Juna de Comunidades a través de la fundación Impulsa y donde se exploraba, igual que ahora, la potencia del binomio tradición/modernidad, que conforman la esencia de Cuenca.

 

El itinerario por las antiguas iglesias de San Miguel, San Andrés, Las Angélicas y el Museo de Arte Abstracto Español que alojan la obra de Bill Viola, se convierte, según manifiesta Kira Perov, comisaria de la exposición y mujer del artista, “en un recorrido por imágenes en movimiento hechas de luz y de sonido, que ralentizan el tiempo y se mueven al compás del ritmo pausado de la propia Cuenca”.

 

La muestra consiste en unas hipnóticas instalaciones, llenas de referencias a la historia del arte y a grandes maestros de la pintura entre los que se encuentran Caravaggio, El Bosco, Charles le Brun o el mismísimo Goya y que se ven en esta ocasión acompañadas por la reapertura del Museo de la Semana Santa de Cuenca que, aunque no acoge obras de Bill Viola, es una buena oportunidad para acercarse a la rica tradición local conquense, ya que durante el tiempo que dure la exposición podrá ser visitado de manera gratuita. También en este Museo se podrá disfrutar de una experiencia audiovisual inmersiva en la nueva sala de proyecciones inaugurada y que cuenta con tres pantallas y equipamiento de última generación.

 

 

Bill Viola, que ha expuesto su obra en los más grandes e importantes museos del mundo: en la National Gallery londinense, en el Museo Guggenheim de Berlín, en el de New York y en el de Bilbao, en el Museo Whitney de Arte Estadounidense, el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, Grand Palais de París, junto al David de Miguel Ángel en la Galería de la Academia de Florencia o en el Reina Sofía de Madrid entre otros, encuentra en la oscuridad y el silencio de las iglesias quizá el mejor lugar donde exponer el avance lento de sus imágenes y la introspección que provocan al predisponer al visitante mentalmente a un estado de meditación necesario para contemplar la obra del artista.

 

Se forma así una simbiosis entre obra y templo que ha dado lugar a que Viola no solo haya realizado exposiciones en importantes iglesias y catedrales sino que en una de ellas, la de San Pablo de Londres, mantenga una exposición permanente perteneciente a la Tate Modern que es la que se encarga del mantenimiento. Esta obra Mártires (tierra, aire, fuego, agua) puede verse también en Cuenca.

 

La obra de Viola es vídeo y es pintura. La manipulación del tiempo en su filmación con respecto a la visión posterior puede rodar a 300 fotogramas por segundo y luego verse a una velocidad de 24 o 30 fotogramas por segundo, consigue que, además de ralentizar el movimiento, el espectador perciba un mayor nivel de definición del que conseguiría con el discurrir normal de la secuencia. Llega a ser difícil incluso percibir algún tipo de movimiento, lo que convierte a cada fotograma en una obra de arte individual. Una técnica que ayuda igualmente a la meditación y a la contemplación.

 

Los críticos consideran que Viola es de los pocos artistas contemporáneos destacados capaces de representar con rigor y sensibilidad temas religiosos. Le interesan las imágenes religiosas, pero más allá del tradicional relato bíblico como una nueva visión iconográfica. Y es que el videoarte tiene una explícita vinculación con las vanguardias, por su afán innovador, de ruptura y experimentación. Ambos conceptos, lo tradicional y lo nuevo en Bill Vila son caras de una misma moneda. En su obra incluye videoinstalaciones, obras propias para canales de televisión, ambientes auditivos y performances.

 

Si contar los cuatro vídeos que se desarrollan en bucle, las proyecciones suman un total de algo más de 140 minutos, siendo la más extensa de tiempo la titulada “Unspoken (Silver & Gold)” [No dicho (Plata y oro)], videoproyección del año 2001 durante 35’40” de de un díptico en blanco y negro sobre dos paneles, uno dorado y el otro plateado, montados en la pared.

 

Las otras obras que se pueden ver son:

The Reflecting Pool [El estanque reflectante], 1977-1979.

The Greeting [El saludo], 1995.

The Messenger [El mensajero], 1996.

The Quintet of the Silent [El quinteto de los silenciosos], 2000.

Four Hands [Cuatro manos], 2001.

Emergence [Surgimiento], 2002

Observance [Observancia], 2002.

Tristan’s Ascension (The Sound of a Mountain under a Waterfall) [La ascensión de Tristán (El sonido de una montaña bajo una cascada)], 2005.

Fire Woman [Mujer fuego], 2005.

Sharon, 2013.

Madison, 2013.

Earth Martyr [Mártir de la tierra], 2014.

Air Martyr [Mártir del aire], 2014.

Fire Martyr [Mártir del fuego], 2014.

Water Martyr [Mártir del agua], 2014.

 

Mención especial merece la labor desempeñada por Kira Perov, la artista, esposa de Bill Viola y directora ejecutiva de Bill Viola Studio, que ha trabajado estrechamente con él desde 1979, dirigiendo, liderando creativamente y participando en la producción de sus obras e instalaciones. La artista ha liderado el comisariado de la exposición que ha contado también con Carmen Olive y Carla Lueno.

 

Kara Petrov gestiona los diferentes aspectos de los encargos artísticos, las exposiciones, la documentación y los catálogos de Bill Viola. La labor de Kira como productora audiovisual y gráfica es inseparable de la del artista. No solo ha sido testigo de su obra, también partícipe de su creación. Fue ella misma la que se desplazó previamente a Cuenca y vio el potencial de la ciudad hasta el punto de incrementar el número de obras previstas en un principio. “¡Qué espléndida oportunidad la de que pueda establecerse una conversación

entre las obras de Bill Viola y una ciudad así!” ha escrito.

 

 

 

DARTOS DE INTERÉS

 

 

La exposición se inauguró el 18 de octubre y estará abierta hasta el 24 de febrero.

– Entrada general: 5 euros

– Entrada reducida: 3 euros (mayores de 65 años y jóvenes a partir de 12 años con carnet joven o de estudiante).

– Entrada gratuita: Menores de 12 años, guías oficiales de turismo, personas en situación de desempleo que lo acrediten documentalmente y miembros de familias numerosas que lo acrediten documentalmente.

La entrada es válida para las 4 sedes de la exposición, el Museo de Semana Santa y la colección permanente del Museo de Arte Abstracto Español.

La compra de entradas físicas y de catálogos se realiza en el Centro de Atención al Visitante, que se ubica en la Oficina de Turismo de Cuenca (Plaza Mayor, en la anteplaza).

Horarios: De lunes a domingos de 10:00 a 20:00 salvo en el Museo Abstracto que será el habitual: de 11:00–14:00 y de 16:00–18:00.

Los días 24, 25 y 31 de diciembre y 1 de enero se cerrarán todas las sedes.