LA SUBIDA DE LOS SALARIOS DISPARA LAS ALARMAS

Lo que para miles de trabajadores será una bendición, la subida del salario mínimo a 900 euros al mes (con 14 pagas al año), para muchos empleadores públicos y privados será una maldición. Quienes han de afrontar el pago de las nóminas temen no poder asumir un incremento del 22’3%, mientras que los sindicatos presionan para acelerar las mejoras salariales y alcanzar el objetivo mínimo de 1.000 euros al mes.

Unos 80.000 trabajadores de Castilla-La Mancha se verán beneficiados por la subida del salario mínimo a 900 euros al mes.

 

Uno de cada cuatro trabajadores de Castilla-La Mancha es pobre. Su salario no alcanza más que para sobrevivir a duras penas. Y es que de los aproximadamente 618.000 asalariados que se contabilizan en nuestra Comunidad, 400.000 cobran menos de 14.000 euros al año (datos de la Agencia Tributaria en 2017).

 

Tras estas cifras están la temporalidad de los contratos (miles de personas no logran estar empleados durante todo el año), el abuso de las jornadas parciales y, directamente, la precariedad salarial. En este contexto, la nómina de enero traerá una alegría al menos para los más de 80.000 trabajadores que en la región cobran el Salario Mínimo Interprofesional (SMI), que pasa de los 735 euros al mes a los 900 euros.

 

Un incremento anual de 2.310 euros (en 14 pagas) que mejorará la vida de los, al menos, 80.000 trabajadores de Castilla-La Mancha que los sindicatos estiman que cobran este sueldo mínimo. Sin embargo, el aumento de la retribución salarial en un 22’3% al mes (la mayor subida desde el año 1977) ha disparado todas las alarmas entre quienes han de pagar las nóminas, tanto empresarios como instituciones o administraciones públicas, que vaticinan una gran debacle en el empleo por la imposibilidad de hacer frente a este coste, que supone por trabajador, incluyendo las cotizaciones sociales, 251, 76 euros al mes.

 

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