LA SOLDADESCA DE VALDEVERDEJA

De interés turístico regional desde 2018, el carnaval de ánimas de este pintoresco pueblo toledano limítrofe con Cáceres es mucho más que disfraces y desfiles. Atesoran una singular celebración de carácter religioso en la que participa casi todo el pueblo y que ya se celebraba, al menos, desde el siglo XVII.

 

 

El sábado 8 de febrero 16 parejas de animeros y animeras de entre 15 y 30 años recorrieron las calles de Valdeverdeja, un precioso pueblecito de la Campana de Oropesa con algo más de 500 vecinos, para ‘pedir’ entre los vecinos ingredientes o dinero con el que preparar el ‘convite’.

 

Y desde el jueves 13 buena parte de las mujeres, aunque cada vez hay más hombres echando una mano, se turnan en el patio de la casa del cura -así es la tradición- para prepararlo. Son floretas, mangas y roscas que elaboran con miel. “Son miles de piezas”, señala Rosi Rosado, la portavoz de una comisión de carnaval que ella y otras cinco mujeres del pueblo crearon hace una década al ver que esta tradición empezaba a decaer.

 

Ella, Cristina Bravo, Carmen Ramos, Paz Núñez, Carmen Rincón y Blanca Ángel han logrado que la fiesta esté más viva que nunca y que el Gobierno regional haya reconocido su interés turístico, una declaración en la que también se empeñó con ellas la entonces concejala, Teresa Rosado. Los dulces del convite se pondrán a la venta las tardes del 20 y el 21, también en la casa del cura.

 

 

Y el domingo 23 será el gran día de la Soldadesca, con la concentración de la Escuadra de Ánimas en la plaza mayor al mediodía. Allí estarán las animeras con el antiguo traje de damasco azul que usaban en las bodas (la revista Vogue lo ha destacado en un reportaje publicado en una de sus últimas ediciones) y los animeros con calzón negro, fajín rojo y su alabarda, que en este pueblo se decora en carnaval con estampas de vírgenes y santos.

 

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