“La Semana Grande” en Toledo. Costumbres y tradiciones.

 

El del Corpus es uno de los tres jueves “que relucen más que el sol” recuerda Mercedes Lobón, nuestra experta en protocolo, y en Toledo alcanza un punto álgido con la procesión que recorre el casco histórico y con la extraordinaria Custodia de Arfe, que porta la Hostia consagrada, como principal protagonista y alrededor de la cual a lo largo de la historia se han ido conformando costumbres y tradiciones únicas en Toledo. Una procesión y unos adornos de tal plasticidad que se convierten en un paraíso para los fotógrafos, como muestran las fotografías de Bermejo.

 

En estos días, del 15 al 23 de junio, Toledo celebrará su Semana Grande, la del Corpus Christi, fiesta declarada, en 1980, por el Gobierno de España, de Interés Turístico Internacional. La fiesta grande para cualquier toledano que se precie, con siglos de historia, en la que la tradición adquiere importancia aunando valores, símbolos y creencias que ponen de manifiesto la identidad de esta ciudad.

 

El acto fundamental del jueves, día 20 (anterior al domingo del Corpus en toda la Iglesia Católica en España y de gran importancia para los creyentes católicos), será el que dé sentido a esta fiesta por sus manifestaciones propias en la ciudad de Toledo. Nos referimos a su procesión del Corpus Christi. Por este motivo, las calles se engalanan y cubren con los antiguos toldos de los gremios de tejedores y sederos, año tras año, a modo de recinto “sagrado”, pues la custodia, que contiene el Cuerpo de Cristo en la Eucaristía, debe procesionar bajo palio, como pide la liturgia; y no, precisamente, para hacer más llevadero el sol y las altas temperaturas de estas fechas (como la creencia popular manifiesta en algunas ocasiones).

 

 

En cuanto a la fecha de celebración, ésta transcurre entre los meses de mayo-junio, en función del calendario litúrgico. Desde 1595, se viene celebrando en la conmemoración del Corpus Christi (60 días después del Domingo de Pascua). En 1991, tras el acuerdo Iglesia-Estado, se trasladó al domingo siguiente al Jueves del Corpus (excepción de Sevilla y Granada, por un permiso de Roma). Y en 2004, con motivo de la celebración de las Elecciones al Parlamento Europeo, el Arzobispado determinó que se celebrasen dos procesiones de igual composición y solemnidad. Una, en jueves (por tradición) y otra, en domingo (festividad litúrgica del Corpus Christi). Esta duplicidad se ha mantenido hasta la llegada del Arzobispo D. Braulio Rodríguez Plaza, quien ha mantenido únicamente la procesión tradicional del jueves, acogiéndose al calendario litúrgico hispano-mozárabe. De ahí, que este año sea el jueves 20 de junio en Toledo.

 

Después de diversos avatares, la procesión pasó del jueves al domingo, para después hacerse los dos días, la llegada del Arzobispo Braulio puso orden al acogerse al calendario litúrgico hispano-mozárabe para volver a ser solo en jueves.

 

Sin duda, es una ocasión excepcional para visitar la ciudad y disfrutar de las numerosas actividades deportivas, culturales, religiosas y festivas (pasacalles, corridas, conciertos, verbenas, etc.), organizadas por las distintas instituciones y entidades que participan en su organización: Cabildo de la Catedral (Primada de España), responsable del orden y protocolo procesional; el Arzobispado, bajo la presidencia del Arzobispo; el Ayuntamiento, Diputación (con sus ayudas económicas) y Junta pro-Corpus, encargada de las actividades y engalanamiento de la ciudad; y, por supuesto, la ayuda inestimable de los vecinos del casco histórico y asociación de floristas de la provincia, que aportan su faceta artística de forma altruista y voluntaria, poniendo en marcha la decoración floral más grande de Europa (según afirma esta asociación).

 

 

Después de la Semana Santa, comienza la preparación de las calles del recorrido procesional, y algunas aledañas a éste, con la colocación de los toldos (unos dos kilómetros de tela), hasta llegar a los días próximos a la fiesta, donde las fachadas y balcones cobran especial interés, con ornamentos tradicionales, que se exhiben año tras año. Toledo se prepara durante este tiempo para este gran día, cumpliendo con nota el dicho popular: «tres jueves tiene el año que relucen más que el sol: Jueves Santo, Corpus Christi y el día de la Ascensión».

 

Será la Junta pro-Corpus de Toledo (Fundación Pública Municipal, creada, en 1970, por el Ayuntamiento de Toledo y que, en 2013, pasó a ser una asociación cultural), la encargada de llevar a cabo el montaje y desmontaje de toda la arquitectura efímera de la ciudad en estos días. Para ello, organiza la incorporación de nuevos adornos cada año y restaura aquellos en los que el paso del tiempo haya hecho mella. Entre estos adornos, destacan, además de los tradicionales toldos: faroles de forja, cuadros con pinturas, algunos tapices con gran riqueza histórica, banderas, estandartes con motivos eucarísticos, mantones bordados y de manila, reposteros de flores, plantas naturales (tres mil macetas, aproximadamente), velones, incensarios, guirnaldas de boj (más de tres kilómetros), arcos florales, vidrieras iluminadas, artilugios sonoros, etc. En total, unos dos mil adornos y con el carmesí (color de Toledo) como leit motiv. En la madrugada del Corpus, esta Junta se encarga de cubrir las calles del recorrido procesional de plantas olorosas, como cantueso, romero y tomillo, que propician el dicho: “Toledo huele estos días a Corpus”. Igualmente, coloca alfombras de serrín en tres lugares destacados, como son: una, en la lonja de la Catedral (como novedad, este año, la asociación de Ponteareas, creadora de alfombras vegetales de gran fama, por su elaboración minuciosa y artística, colaborará con su trabajo en esta zona); otra, en la portada del edificio de la calle Trinadad, 8 y, por último, en el callejón de San Pedro. También, la Junta pro-Corpus, ha venido realizando otras actividades importantes para mejorar la imagen de esta fiesta: en 1985, se encargó de restaurar los gigantes, los cabezudos y la Tarasca que desfilan en la víspera del jueves y momentos antes de la procesión del Corpus; en el año 2010, recuperó el altar del Rosario de la Aurora, instalado en la Lonja de la Catedral; y, anteriormente, en el 2008, 120 faroles de la época del Cardenal Segura.

 

La Cofradía de la Santa Caridad es la más cercana a la Custodia, por ser la más antigua tanto en sus orígenes como por su integración en la procesión

 

Otra costumbre, que se va recuperado, es la colocación de altares en el recorrido procesional: uno, en la plaza de Solarejo, a cargo de la Hermandad de la Virgen de las Angustias; otro, en la plaza Padre de Juan de Mariana, procedente el convento de S. Antonio; un tercero, en la puerta del convento Madre de Dios, por la Cofradía del Cristo de la Humildad de Toledo; y, por último, en la plaza de San Salvador, por la cofradía del Calvario.

 

 

La catedral también cumple con la tradición engalanando sus muros, durante estos días especiales, con los cuarenta y ocho tapices flamencos del siglo XVII.

 

No es un hecho probado que, una vez instalados los toldos del Corpus, se tengan que mojar por la lluvia. Pero, lo curioso, es que es muy habitual que alguna tormenta lo consiga, formando grandes bolsas de agua en ellos (para sorpresa de los despistados que pasean por debajo sin paraguas). Si nos atenemos a la estadística, casi lo convierte en tradición.

 

Otra costumbre, más que tradición, (que tanto asombran a los turistas y visitantes), es la colocación de sillas de escaso valor encadenadas a las rejas de estas calles, con objeto de “guardarse el sitio” para ver con detalle la procesión del Corpus. Costumbre que se ha visto complementada con la oferta realizada por el Ayuntamiento, a través de una concesionaria, de 2.500 sillas (de modelo homogéneo) en lugares preferentes, a un coste económico y con venta online. Medida que no agrada mucho al toledano, que gusta de sus tradiciones y costumbres.

 

Asimismo, la Junta pro-Corpus, hacer entrega de su galardón (una “Tarasca de Honor”), a alguna persona o institución en reconocimiento a su labor destacada en estas fiestas (como fueron, en años anteriores, Onda Cero, Academia de Infantería de Toledo, D. Braulio Rodríguez Plaza, Dª Milagros Tolón, entre otros), durante el acto del pregón del Corpus (que organiza en colaboración con el Ayuntamiento de Toledo), en el que una persona relacionada con la ciudad de Toledo o/y de relevancia social (como ya hicieran Víctor de la Serna, Jesús Suevos, Federico García Sanchiz, Fernando Vizcaíno Casas, Alfonso Ussía Muñoz-Seca, entre otros), pronuncia dicho pregón, ante los asistentes, en un lugar emblemático de la ciudad (como Teatro de Rojas, plaza del Ayuntamiento, la Catedral, San Juan de los Reyes o Palacio de Benacazón), para dar inicio a esta Semana Grande del Corpus de Toledo. Este año, el 12 de junio, se celebrará en el Teatro de Rojas y correrá a cargo de la Directora de la Escuela de Arte de Toledo, Sagrario Martín-Caro, cuya tesis doctoral versó sobre esta fiesta; por tanto, gran conocedora de la misma. De igual modo, ha sido miembro del jurado para la elección del cartel anunciador del Corpus, cuyo autor es Alfredo García del Río. En este acto, también se hará entrega de la “Tarasca de Honor” al equipo profesional de electricistas municipales, a los montadores de decoración de arquitectura efímera del recorrido profesional y a los montadores de toldos.

 

 

Día importante es también la víspera del Corpus, en la que tienen lugar las distintas reuniones de los gremios y hermandades, para celebrar sus propios actos (entrega de medallas o admisión de nuevos miembros). Por la mañana, (sobre las 10:30 a.m.), la Junta pro-Corpus, organiza la ofrenda floral en la plaza del Ayuntamiento (puerta de los Reyes de la Catedral), donde se instala un cáliz de su propiedad (obra del herrero toledano, Antonio Valmaseda), presidida por el Arzobispo de Toledo y en la que participan escolares, de distintos colegios de la ciudad, e instituciones toledanas. Por la tarde (a las 17:30 p.m.), sale, de la plaza del Ayuntamiento, la Tarasca. Durante el siglo XVIII se prohibió su desfile durante el Corpus. Se trata de un dragón con cabeza de león, orejas de caballo y cola de reptil, que suelta humo por la nariz, y con una tarasquilla (representación de Ana Bolena), en su lomo. Junto a ella, desfilan por las calles del itinerario procesional, repletas de niños, los Gigantones y Cabezudos (representación del pecado que será expulsado al día siguiente por la presencia de la custodia, es decir, la victoria de la fe frente a la herejía, según el antropólogo Caro Baroja), y una serie de comparsas musicales. Por la noche, (sobre las 11 p.m.), se hace una especie de ensayo por las calles del recorrido procesional, con una comitiva oficial (Junta pro-Corpus junto con la Corporación Municipal), acompañadas de bandas musicales, para inaugurarlo oficialmente. Va precedida por la figura de un pertiguero, vestido de negro, con una vara (de longitud igual a la altura que alcanza la custodia) con la que, simbólicamente, mide la distancia a la que están colocados los toldos y los espacios del recorrido procesional. Con este acto, queda inaugurada “la noche de víspera”, en la que todos los visitantes recorren las calles del casco, disfrutando de su aroma, colorido y ambiente distendido y festivo.

 

Costumbre es también visitar los numerosos patios interiores de los palacios y casas señoriales, (siglos XIV, XIX), en su gran mayoría, propiedad de particulares, que abren sus puertas estos días a los visitantes del 17 al 23 de junio (en horario de L-V de 18 a 22 horas, y sábados de 12 a 14 horas y de 18 a 22 horas), para dejar constancia de la característica y singular belleza de la arquitectura toledana. Por este motivo y para incentivarlo, desde el año 2000, la Asociación de «Amigos de los Patios de Toledo» organiza el Concurso de Patios, gracias a la financiación y administración del Consorcio y el Ayuntamiento y las colaboraciones de La Real Fundación de Toledo, La Real Academia de BB.AA., el Colegio de Arquitectos, la Diputación Provincial y la Asociación Tulaytula. Desde entonces, son más de 135 los propietarios que han participado, presentándose una media de 40 patios al año. Lo que ha propiciado que, en 2015, fueran declarados como Bien de Interés Patrimonial, con categoría de Bien Inmaterial.

 

 

Llega el día del Corpus y se anuncia, a las 8 a.m., con un disparo de bombas reales y cohetes. La guarnición militar se distribuye por las calles del recorrido para cubrir la carrera. A las 9 a.m., la Tarasca del Ayuntamiento se pasea por las calles de Toledo acompañada de la charanga, los Gigantones y Cabezudos, partiendo de la Plaza del ayuntamiento. Después, a las 10 a.m., comienza en el altar mayor de la Catedral, la misa del Corpus Christi en rito hispano-mozárabe, presidida por el Arzobispo de Toledo, D. Braulio Rodríguez Plaza, Superior Responsable de este rito. A las 11 a.m., se inicia la preparación de la Procesión del Santísimo Corpus Christi portado en la majestuosa Custodia de Arfe. El recorrido y cronograma (tres horas aproximadamente) es el siguiente: Salida por la Puerta Llana de la Catedral, anunciada con una salva de morteros y el repique de campanas, (11:30 a.m.); para continuar por la calle Sixto Ramón Parro (11:40 a.m.); calle Martín Gamero (11:50 a.m.); Plaza Cuatro Calles (11:55 a.m.); calle Comercio (12:00 p.m.); Plaza Zocodover (12:10 p.m.); calle Sillería (12:35 p.m.); calle Alfileritos (12:45 p.m.); plaza San Vicente (12:50 p.m.); calle Alfonso X (13:00 p.m.); plaza Padre Juan de Mariana (13:15 p.m.); calle Alfonso XII (13:20 p.m.); plaza Marrón (13:30 p.m.); calle Rojas (13:35 p.m.); plaza El Salvador (13:40 p.m.); calle Trinidad (13:50 p.m.); calle Arco de Palacio (14:00 p.m.); plaza del Ayuntamiento y entrada por la Puerta Llana de la Catedral (pasadas las 14:00 p.m.).

 

 

 

Todo parece fácil, pero detrás existe un trabajo arduo y complicado que, durante meses, ha sido llevado a cabo por el Cabildo de la Catedral Primada (quien organiza el acto y por tanto, quien fija el orden, ceremonial y protocolo de la procesión del Corpus Christi), para conseguir llegar a la manifestación de un protocolo respetuoso con la tradición, la historia y la normativa específica de cada una de las instituciones y entidades participantes en la misma, y magistralmente desarrollado por las calles por las que da lugar el cortejo procesional, convirtiéndose en un medio de comunicación e imagen exquisito de la identidad de la ciudad ante las miradas curiosas de ciudadanos, turistas y visitantes, cuyo ritual trasciende y es reconocido y admirado, con respeto, por todo el mundo, especialmente, el cristiano.

 

Este protocolo tiene su origen en la Edad Media (1246), en la Diócesis de Lieja (Bélgica), donde se instituyó su celebración el jueves siguiente a la octava de Pentecostés, para adorar el Cuerpo y la Sangre de Cristo, hecho presente en la Eucaristía; extendiéndose a la Iglesia Universal. Siendo el Papa Urbano IV, en 1264, quien, por la bula “Transitorus de hoc mundo”, le daría ese carácter universal. Aunque las normas y precedencias de las autoridades asistentes a la celebración, no se establecerían hasta el 1311 con el papa Clemente V, pasando a celebrarse oficialmente por el exterior de los templos, con Nicolás V, en el año 1447.

 

En la ciudad de Toledo, se sabe que en 1732 el maestro de ceremonias de la Catedral de Toledo, Manuel Badilla, en un documento, deja constancia del orden procesional del Corpus (muy parecido al orden protocolar que se mantiene actualmente), con los estamentos religiosos, políticos, sociales y gremiales de la ciudad. Muestra clara de las señas de su identidad con la devoción al Corpus Christi.

 

La Presidencia, en la procesión del Corpus, la ejerce el Excmo. y Rvdmo. Arzobispo Primado de Toledo, Mons. D. Braulio Rodríguez Plaza, en representación de quien realmente “preside” el cortejo, el Corpus Christi (Santísimo Sacramento, el mismo Cristo), que va dentro de la Custodia, y en honor de quien se organiza el acto y por quién se cubren las calles con toldos para que procesione bajo palio, ya que, dada la altura de la Custodia, impide la utilización del palio o baldaquino tradicional (dosel sujeto por cuatro ó seis varales), como establece el protocolo religioso basado en la liturgia cristiana.

 

La organización de la comitiva procesional se establece de acuerdo a un protocolo que se repite cada año y en el que perviven normas y tradiciones muy antiguas y de obligado cumplimiento en función a los fines, misiones y antigüedad de sus integrantes, que discurren caminando en dos filas paralelas. En esta comitiva, la Custodia es el eje estructural; de modo que, cuanto más próximo se esté de ella, mayor importancia se tendrá dentro del cortejo. La colocación procesional de las hermandades, cofradías y capítulos vendrá dada, por un lado, por la antigüedad fundacional y, por otro, por la fecha de su aceptación e incorporación a la comitiva, a excepción del Capítulo de Caballeros del Corpus Christi, que procesionan próximos a la custodia por tener su sede en la Catedral y ostentar el título de “Corpus Christi”, a pesar de ser uno de los capítulos más recientes. Igualmente, llama la atención la Cofradía de la Santa Caridad, la más antigua, por desfilar muy próxima a la Custodia entre el Clero (quien precede a la Custodia). Los priores, capellanes o dignidades de cada grupo participante (portando algún báculo, medalla o elemento que les distinguen del resto de sus miembros), desfilan centrados y destacados entre las dos filas formadas por el resto de sus miembros, que van ordenados de menor a mayor antigüedad (respetando la fecha de incorporación al grupo), y, todos ellos, precedidos de su correspondiente Guión, que portará el miembro más joven.

 

 

Por tanto, la procesión ofrece “dos partes” diferenciadas y marcadas por la Custodia. La “primera parte”, y más larga, desfilan los gremios, hermandades y capítulos, abriéndose con una cruz procesional del siglo XVI, en el siguiente orden:

 

El Piquete a caballo de la Guardia Civil, fundado por el RD del 23 de marzo de 1844, con uniforme de gala compuesto por guerrera roja y negra, terminada en capote y botonadura dorada; en el hombro izquierdo, cordones dorados; pantalón blanco y leguis negros. Complementos: guantes blancos, tricornio y sable (mano derecha).

 

Timbaleros del Excmo. Ayuntamiento de Toledo (a caballo): uniforme del siglo XVIII, con casaca roja e hileras dobles doradas, bocamangas verdes y calzón y tricornio negros.

 

Banda de Gala de la Guardia Civil: visten guerrera roja y negra terminada en capote y pantalón blanco, con leguis negros, y botonadura dorada. Complementado con tricornio.

 

Pertiguero: con capa ancha de seda blanca (símbolo de pureza), abierta, con galones en dorado, cuello duro y peluca blanca. Con vara de 130 cm. de plata, va anunciando la llegada de la procesión, golpeándola en el suelo.

 

Cruz y manga Catedralicia. La cruz de plata dorada, de 1475, mide 160 x 80 cms., es de estilo gótico. En cuanto a la manga, fue bordada con cuatro escenas: La Asunción de la Virgen, La Adoración de los Reyes, El Martirio de San Eugenio y La Aparición de Santa Leocadia. , en el taller toledano de Montemayor. Es de estilo renacentista.

 

El Gremio de Hortelanos con su guión, es el único gremio que persiste desde la Edad Media. Visten traje negro (sin corbata), camisa blanca y capa de tejido basto de estambre (estameña) parda, medalla cofrade y precedidos de su pendón verde, con frutos de la huerta toledana.

 

Niños de Primera Comunión. Lo tradicional es el traje blanco de organdí o seda largo, para las niñas, y traje marinero, para los niños.

 

Seguidos por la banda juvenil del Excmo. Ayuntamiento de Toledo, con uniforme.

 

La Adoración Eucarística Perpetua, dedicada a la oración, con sede en la capilla de la Inmaculada Concepción de Toledo.

 

Hermandad de Jesús Nazareno y Madre de la Soledad, con sede canónica en la Iglesia de Santiago el Mayor (Arrabal). Con cofrades de ambos sexos, portan estandartes e imágenes sobre andas.

 

Hermandad Virgen de la Paz de San Andrés. Con sede en la parroquia de San Andrés, celebra su fiesta el domingo de Pentecostés.

 

Hermandad de Ntra. Sra. de las Angustias. Desfila en semana Santa también, siendo una de sus cofradías más antiguas

 

Cofradía Ntra. Sra. del Amparo. De su imagen prende la Medalla de Oro de la ciudad, concedida a la Fábrica de Armas.

 

Hermandad de Ntra. Sra. de Guadalupe. Patrona de Guadalupe y de Extremadura, posee legado especial de S.S. Pío XI, como Reina de las Españas.

 

Hermandad de Santa María de Benquerencia. Con sede en la parroquia de Santa María de Benquerencia, fundada en el año 1985.

 

Hermandad de la Sacramental de Santo Tomé. Con sede en la iglesia de Sto. Tomé. Con estandarte portado por los hermanos, que visten de oscuro con la medalla de la Hermandad.

 

Hermandad de Ntra. Sra. del Monte Sión. Con sede en la Parroquia de Santo Tome. Los señores visten traje negro con su medalla y las señoras, mantilla y peineta.

 

Hermandad de Ntra. Sra. de la Soledad. A esta cofradía pertenece la Escuadra de Armados, compuestos por 27 armaduras, que fueron realizadas en Tolosa en el año 1686, según el modelo de la armería del conde de Fuensalida.

 

Hermandad de Ntra. Sra. la Virgen de la Salud. Con sede en la Parroquia de Santa Leocadia desde el año 1984.

 

Damas de la Inmaculada. Asociación sin ánimo de lucro, con la finalidad de promover y fomentar el culto a la Santísima Inmaculada Concepción, patrona de la Armada, invocando su protección sobre el Ejército Español. Visten traje negro, con mantilla y peineta, complementando con medalla de la Asociación y lazo de la Inmaculada.

 

Hermandad del Santo Ángel. Cigarral que abre al público en su tradicional romería.

 

Hermandad de Ntra. Sra. de la Alegría. Con sede en la Parroquia de San Andrés, con la imagen de la Virgen María en Cinta. No llevan hábito.

 

Hermandad de Nuestra Señora de la Estrella. Por un lado, las señoras visten con vestido y mantilla negra, y, por otro, los señores, con traje azul. Todos portan la medalla de la Hermandad.

 

Hermandad de Nuestra Señora del Valle. Es la institución más joven de la procesión. Visten traje negro, complementado con medalla de plata.

 

Hermandad de Nuestra Señora de la Candelaria. Pertenecen al barrio de Azucaica. Viste traje de calle y van precedidos de su estandarte.

 

Hermandad de Santa Bárbara. Visten traje de calle oscuro, precedidos con estandarte campeado por la imagen de la Santa titular, con la palma del martirio.

 

Hermandad de Nuestra Señora del Rocío. Con sede en el convento de San Antonio. Los señores visten traje negro y, las señoras, vestido negro con peineta y mantilla. Portan varales de plata terminados en águila bicéfala con la Virgen del Rocío y timbrado por otra imperial.

 

Cofradía del Santísimo Cristo del Calvario. Conocida con el sobrenombre de Cristo del Calvario. Precedidos con su estandarte de color granate, bordado en oro sus motivos vegetales, con corbatas terminadas con símbolos de la pasión. Procesionan con un lienzo con el Cristo del Calvario.

 

Cofradía del Santísimo Cristo de la Vega. Con sede en la ermita o basílica de Santa Leocadia. Portan un estandarte en color granate, bordado en oro, con el Cristo de la Vega con su brazo derecho desclavado.

 

Cofradía de la Virgen de la Esperanza, de San Cipriano. Con sede en la parroquia de San Cipriano.

 

Hospitalidad de Nuesta Señora de Lourdes. Con su conocido uniforme de enfermeras. Trabajan en el Hospital Virgen de la Salud fomentando “la fidelidad al evangelio, al alegría, la paz, la esperanza, la ayuda mutua y la atención adecuada al enfermo y minusválido”.

 

Esclavitud de Ntra. Sra. del Sagrario. Virgen patrona de Toledo y con sede en la Catedral. Desfila con un traje de calle. El Hermano Mayor aporta, como símbolo de autoridad, la “vara de plata”.

 

Cruces Parroquiales y Representantes de las Parroquias de la Ciudad. Aunque no suelen estar todas presentes, representan a todas las parroquias de Toledo.

 

Adoración Nocturna. Fue fundada bajo el lema “Adorado sea el Santísimo Sacramento. Ave María Purísima”. Con guión en blanco con forma de Hostia y una cruz también blanca. La rama masculina, llegó a Toledo en 1899, y en 1963, la rama femenina. Visten traje de calle.

 

Órdenes Terceras. Grupo compuesto por las órdenes de Franciscanos, Dominicos y Carmelitas, que están afincadas en Toledo.

 

Banda del Excelentísimo Ayuntamiento de Toledo. Con uniforme.

 

Religiosas de Vida Apostólica. Con 24 casas en Toledo, no es muy representativa su participación. Visten con sus hábitos correspondientes.

 

Capítulo de Nobles Caballeros y Damas de Isabel la Católica: fundada en 1969, para perpetuar a esta reina. Los señores visten traje negro y corbata, con capa blanca bordada con cruz roja al costado izquierdo y cuello camisero rojo. Complementos: birrete de color blanco y rojo, guantes blancos, banda cruzada (hombro derecho a la cadera izquierda) e insignia del Capítulo. Las señoras, traje corto negro y mantilla del mismo color.

 

Cofradía de Caballeros Cubicularios de San Ildefonso y San Atilano: Tienen una doble naturaleza, civil y canónica, y por finalidad, custodiar las reliquias de San Ildefonso y San Atilano. Desfilan, los señores, con manto capitular verde oscuro, insignia de la Cofradía al costado y cuello más oscuro en terciopelo. Complementos: birrete en verde, y guantes blancos. Las señoras, vestido corto negro y mantilla.

 

Cofradía Internacional de Investigadores: Formada por Doctores y licenciados de todo el mundo. Tanto señoras como señores, visten capa (a modo de toga) en terciopelo negro y doble golilla blanca. Complementos: guantes blancos, birrete negro con borla del color identificativo de la facultad a la que se pertenece e insignia cofrade con cordón rojo y oro.

 

Soberana Orden Militar de Malta: una orden religiosa laica, militar, caballeresca y nobiliaria y de las más antiguas de la civilización occidental. Visten hábito color negro con la cruz de ocho puntas al centro, cordón rojo con flecos, amplias bocamangas blancas y gola negra.

 

Capítulo de Caballeros y Damas Mozárabes: descendientes de los cristianos fieles a su fe, que vivieron en territorio musulmán. Desfilan con manto de paño azul con gran cuello, cordón amarillo y al costado, cruz de Alfonso VI. Complementos: birrete azul, octogonal, borla dorada y cruz de Alfonso VI, guantes blancos e insignia de la institución.

 

Capítulo de Caballeros del Santo Sepulcro: su finalidad es fomentar la devoción a los Misterios de la Pasión. Visten manto de lana color marfil, gran cruz potenzada a la izquierda, destacado cuello alto, cordón con borlas rojas e insignia de la institución. Complementos: guantes blancos y birrete blanco, de forma episcopal y borlón rojo.

 

Capítulo de los Infanzones de Illescas: reorganizada por el Conde de Cedillo y constituida por títulos de nobleza. Desfilan con capa roja con gran cuello blanco, cordón rojo con borlas y, a su izquierda, la cruz florenzada. Complementos: guantes blancos y birrete rojo.

 

Capítulo Hispanoamericano de Caballeros del Corpus Christi: su finalidad es reunir a todas las naciones hispanoamericanas para luchar contra la injusticia, el hambre, la inmoralidad y promover la paz. Visten hábito verde bordado al frente con tres cruces ensanchadas en el mismo color y ribeteadas en dorado, con gola blanca y cordón verde. Complementos: guantes blancos y birrete arzobispal verde y borla más oscura.

 

Colegio de Nuestra Señora de los Infantes. Seises de la Catedral: fundada con la finalidad de formar a los niños que cantaban y ayudaban en los actos litúrgicos de la Catedral de Toledo, nace el Colegio Ntra. Sra. de los Infantes. Se denominan seises, por ser este el número de los niños elegidos por sus voces para cantar en los actos de culto. Visten sotana roja, roquete blanco y en sus hombros las becas rojas con el escudo distintivo del colegio Infantes.

 

Seminario Diocesano: primero, el Seminario Menor revestidos de alba, y después, el Seminario Mayor con alba o sotana negra y roquete blanco, y, cada uno, precedido por los tutores.

 

En la «segunda parte» de la procesión (justo delante y seguido a la Custodia, y más corta), comienza con:

 

El Clero Regular: vestidos con los hábitos propios de cada orden (Franciscanos, Cistercienses, Carmelitas, Jesuitas y Hermanos Maristas).

 

El Clero Secular: pertenecientes al Arciprestazgo de Toledo y de la diócesis. Revestidos con los ornamentos litúrgicos y capas pluviales del siglo XVIII.

 

Cofradía de la Santa Caridad: desfilan entre el clero secular y cercana al Santísimo, por ser la más antigua de las cofradías de Toledo. Nace con la finalidad de asistir a las honras fúnebres de Reyes y Arzobispos; así como, asistir material y espiritualmente a los reos de muerte y darles sepultura. Por esto, su símbolo es una pala. Visten traje oscuro con cordón de color verde y medalla. Precedidos por pajes con calzón y jubón en terciopelo y capa con el escudo de la cofradía (todo en verde).

 

Maceros del Cabildo Primado: revestidos con albas y dalmáticas encarnadas y bordadas por delante con los escudos de Castilla y de Catalina de Lancaster. Mazas de plata al hombro.

 

Cruz del Cardenal Mendoza con Ciriales: fue regalo del cardenal Pedro González de Mendoza a la Catedral. De estilo gótico, en plata, la porta un acólito revestido de alba.

 

Acólito con el Báculo: revestido con traje de gala (sotana roja y roquete blanco; en los hombros, paño blanco bordado con un crismón rojo y verde). Otros llevan el solideo y la mitra.

 

Diáconos de Honor: revestidos con dalmáticas bordadas en oro.

 

Cabildo de la Catedral Primada: revestidos de las capas pluviales de los Molero.

 

Pajecillos: sustitutos de los antiguos seises, desfilan con vestiduras barrocas, que varían su color entre el oro, azul celeste y grosella; capillo de raso y calzón. Complementos: peluca blanca, cofia, zapatos negros y media de hilo blanco.

 

Los acólitos turiferarios, con incensarios de plata: van situados inmediatamente delante de la Custodia. Cerca les acompañan otro acólito portando una naveta (en plata, con forma de góndola), con el incienso quemado durante la procesión.

 

Campanilla del Corpus: va tañéndola un diácono capiller revestido de dalmática y estola.

 

La Custodia de Enrique de Arfe: del siglo XVI, en plata dorada, alberga en el ostensorio (custodia de mano), fijado sobre un pedestal de planta estrellada y que perteneció a la Reina Isabel la Católica, al Corpus Christi, como centro que da sentido a la procesión. Tiene forma de torre gótica de sección exagonal, con tres pisos rematados en una cruz (en oro y plata, con cuatro esmeraldas y ochenta y seis perlas), con una altura de 309,5 cm. y un peso de 218 kg. Contiene 12.500 tornillos, 5.600 piezas y 260 figuras en plata. Sale sobre una carroza dotada de un sistema que permite que vaya nivelada en todo momento, incluso en las cuestas.

 

Por lo tanto, en esta segunda parte, ostentará la Presidencia Litúrgica, el Arzobispo Primado de Toledo con su Séquito, revestido con capa pluvial en seda blanca, bordada en oro y palio arzobispal (cinta de lana blanca con cruces negras, que rodea los hombros). Le acompañan dos canónigos dignidades de la catedral revestidos con capas pluviales del Cardenal Borbón; el obispo auxiliar y los obispos invitados, revestidos con traje de coro, y canónigos con muceta, sobre los hombros, o manteleta. Seguidos por: Acólitos portando los Distintivos Arzobispales (báculo, solideo y mitra), Acólitos con Libro de Preces y Sagrario Portátil (su finalidad es proteger el viril y portar el paño “cubrehombros).

 

Desde 1978 las autoridades civiles están encabezadas por el Presidente de la Junta de Comunidades. Hasta ese año lo hacía el ministro de Justicia en representación del Jefe del Estado

 

A continuación, las máximas representaciones institucionales, respetando su propio protocolo y orden de precedencias. Para las instituciones y autoridades institucionales, habrá que estar a lo establecido en el RD 2099/1983, de 4 de agosto, por el que se aprueba el Ordenamiento General de Precedencias del Estado, con aplicación de sus artículos destinado a los actos celebrados en el territorio propio de una comunidad autónoma; así como, los Reglamentos de Reales Ordenanzas y de Honores Militares y a la costumbre y la tradición inveterada del lugar, que, en protocolo, constituyen una máxima. Como etiqueta, los señores, chaqué con los distintivos propios de su cargo (alcaldesa, bastón de mando y collar dorado; concejales, medalla municipal; Presidente de la Diputación, vara). Señoras, traje corto y mantilla negra (opcional). Así pues, su orden será:

 

Primero, las Autoridades Civiles, Judiciales y Militares, por este orden, y encabezadas desde 1978 por el Presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha (representación de la Presidencia Oficial establecida por la normativa del Papa Clemente V, en 1311, y que recaía sobre el monarca o en la persona en la que delegaba esta función; posteriormente, hasta 1978, recayó en el Ministro de Justicia).

 

Después, el Excmo. Ayuntamiento de Toledo, presidido por su Alcaldesa, que porta la medalla dorada y la vara propia de su cargo, así como el Collar Mozárabe, (por su condición de Protectora de la Hermandad Mozárabe). Sale procesionalmente “bajo mazas”, es decir, precedido por dos alguaciles de negro y fusta en la mano, dos sofieles con pectorales en bronce y otros dos con mazas de plata al hombro y, entre éstos dos, el portador del guión de la ciudad de Toledo, que debe ser el Concejal más joven.

 

La Excma. Diputación Provincia, representando a toda la provincia de Toledo, va presidida por su Presidente, precedido por los Heraldos con Mazas de plata al hombro, vestimenta tradicional con dalmática de terciopelo verde y sus zapatos de puntera curvada, los llamados coturnos.

 

La Universidad de Castilla-La Mancha (por ser la heredera de la antigua universidad de Santa Catalina y como representación de la intelectualidad regional y cuyo protocolo responderá a la aplicación de su tradición histórica, fundamentalmente), van revestidos con toga negra y birretes con colores propios de su facultad.

 

Por último, cerrando el desfile, la Academia de Infantería, con Bandera, Banda de Música y Compañía de Honores (por tradición, desde el siglo XVI, escolta y rinde honores al Corpus Christi; de ahí, que el Ministerio de Defensa, tras las críticas de sectores partidarios de los usos tradicionales en esta celebración y en contra de lo establecido en el Texto del Nuevo Reglamento de Honores Militares de 2010, manifestó que “los militares podrían participar con normalidad y como se ha hecho de forma tradicional”). Desfilan con traje de gran gala.

 

Bien merece, esta puesta en escena, que hagamos de nuestra fiesta un gozo personal. Feliz Semana Grande del Corpus Christi!.

 

MERCEDES LOBÓN