LA POÉTICA DE LA LIBERTAD

 

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Es uno de los grandes acontecimientos culturales del año en España y un argumento más para visitar Cuenca. Bajo el paraguas del IV centenario de la muerte de Cervantes, y con la Catedral como escenario, la ciudad vuelve a ser un referente del arte moderno con el chino Ai Weiwei como protagonista.

Es la primera vez que la Catedral de Cuenca acoge una iniciativa de estas características. El templo es el escenario de una muestra de arte contemporáneo que con el título “La poética de la Libertad”, y dentro de los actos conmemorativos del IV centenario de la muerte de Cervantes, exhibe obras del chino Ai Weiwei (La mirada lejana S.A.C.R.E.D. ) y de los españoles Francisco Farreras, Rafael Canogar, Martín Chirino, Luis Feito, y del ya fallecido Manolo Millares, encuadrados dentro del grupo de los informalistas, y Florencio Galindo, co-comisario de la exposición, o el fotógrafo Juan Barte (La mirada cercana : Alta Expresión).

 

Y es que en realidad son tres exposiciones (las dos citadas y La “mirada” intemporal: Cervantes y la Libertad), y también tres conmemoraciones: el IV Centenario de Cervantes, los 50 años de la creación del extraordinario Museo de Arte Abstracto que se asienta en las casas colgadas y los 20 años de la declaración por la UNESCO del centro histórico de Cuenca como Patrimonio Cultural de la Humanidad. La poética de la Libertad se inauguró el pasado mes de julio por el presidente de Castilla La Mancha, Emiliano García Page y se prolongará hasta el 6 de noviembre.

 

La “mirada” lejana: SACRED

Es la instalación de Ai Weiwei, que se ubica en el claustro, el centro de la exposición. En ella el artista chino, una de las principales figuras actuales en el mundo del arte y símbolo del artista comprometido con la libertad de expresión en este siglo, interpreta y representa su propia experiencia de una manera realista, pero al mismo tiempo lírica, de los momentos más dolorosos e íntimos del cautiverio que sufrió en China en 2011, durante 81 días, acusado de un supuesto delito de “evasión de impuestos”. Consiste en 6 cajas de hierro con unas pequeñas aberturas, que recuerdan a las puertas de una celda, por las que los espectadores se asoman a su interior y que representan seis fases de su cautiverio: Cena, Acusadores, Limpieza, Ritual, Entropía y Duda, cuyas iniciales en inglés componen la palabra S.A.C.R.E.D: Supper, Accusers, Cleaning, Ritual, Entropy, Doubt.

 

Cuenca vuelve a reivindicarse como una ciudad abierta a las nuevas tendencias del arte. el museo de arte abstracto ha cumplido en julio 50 años

 

Dentro de cada caja unos modelos hiperrealistas representan al artista en cautividad y a sus guardianes, detallando minuciosamente el encarcelamiento mediante unas figurillas de fibra de vidrio que fue fabricando en China para posteriormente enviarlas a Inglaterra y a Italia: cuando es conducido a la celda, su interrogatorio, comiendo, durmiendo, usando el inodoro o lavándose desnudo ante la mirada de dos guardianes. La instalación muestra la duda que acompañaba al artista en todo momento, en los que sentía que cualquier instante podría ser el último. Precisamente ese mismo año de 2011 fue nombrado el artista más influyente. Londres y Venecia, en la Iglesia de San Antonio, fueron las dos ciudades que antecedieron a Cuenca en exponer S.A.C.R.E.D.

 

El artista, además de escultor, pintor, fotógrafo, domina las técnicas mixtas y la instalación, es comentarista y activista social y también diseñador arquitectónico. Obra suya fue la intrincada estructura del estadio de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, el conocido como Nido de Pájaro del cual dijo más tarde que no era más que “una sonrisa fingida”, debido a la utilización propagandística que de él hizo el Gobierno. Asombró cuando en la galería Tate Modern de Londres presentó 100 millones de pipas de girasol de porcelana hechas y pintadas a mano una a una. También lo hizo con tres fotografías que le representan dejando caer y rompiendo un jarrón de la dinastía Han (202 años antes de Cristo-220 después de Cristo). No en vano se le conoce en el mundo artístico como el trastocador de objetos.

 

Los principales problemas con el Gobierno chino le surgieron cuando comenzó a criticar la mala calidad de construcción de escuelas destruidas durante el terremoto de Sichuan de 2008. A partir de ahí las autoridades, además de detenerle, ordenaron demoler su estudio en el que había invertido un millón de euros. Se da la circunstancia de que Ai Weiwei es hijo de Ai Qing, uno de los mejores poetas chinos del siglo XX, que fue acusado de intelectual derechista por el régimen de Mao, y fue desterrado a la región occidental de Xinjiang, donde se le prohibió publicar y fue obligado a limpiar letrinas.

 

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La “mirada” cercana: Alta Expresión

 

El 1 de julio de 1966 se cumplía el sueño del gran artista filipino Fernando Zobel y del conquense Gustavo Torner y se inauguraba en las casas colgadas de Cuenca el Museo de Arte Abstracto Español. Entonces se expusieron una docena de esculturas y un centenar de pinturas que el propio Zobel había ido adquiriendo. Hoy el museo, gestionado por la fundación March, cuenta con más de 1.500 obras y entre ellas una representación de una serie de artistas que revolucionaron el arte español en los años 50 y 60, integrando la corriente del informalismo español, un grito de rebeldía artístico a partir de una mirada al pasado, a la historia y las tradiciones del país, contra una cultura oficial y una realidad sometida a una férrea dictadura, la de Franco. Una representación de estos artistas acompañan el apartado La mirada “cercana”: Alta Expresión. Con ello los comisarios de la exposición han querido posibilitar contemplar, según señalan, “las obras, bocetos, ideas y procesos intermedios de creación de estos artistas que lucharon, consiguiéndolo, por romper el cautiverio ético e intelectual de una época que, después de ellos, ya no volvió a ser la misma en el territorio del arte. Un proceso artístico que se muestra en vibrante diálogo con las fotografías que los capturaron en plena acción creativa, en instantáneas tan francas como impactantes”.

 

Un colectivo decisivo en la articulación de aquella vanguardia en aquella época fue el grupo El Paso, creado en 1957 y disuelto en 1960 pero cuyos ecos continúan hasta hoy. Un grupo para los que el arte era un modo de expresión subjetiva, una manera de reflejar su dolor ante la realidad española o, al decir de entonces del poeta sueco Lasse Söderberg : “La nueva pintura en España no es una aventura estética: es el testimonio de un verdadero drama moral”. Entre los firmantes del manifiesto fundacional: Canogar, Feito, Millares y Saura, cuyas obras cuelgan estos meses en las paredes de la catedral de Cuenca.

 

Rafael Canogar (Toledo, 1935) es uno de los artistas más destacado de aquella época y lo es en la actualidad. Su curriculum impresiona, incluso cansa leerlo, tal es el número de lugares por todo el mundo donde su obra ha sido expuesta. El nombre de nacimiento de Canogar fue el de Rafael García Cano. Es el segundo de 4 hermanos que tuvieron Alfonsa y Rafael Genaro. No vivió mucho tiempo en Toledo, aunque pasó los veranos en esta ciudad, ya que al término de la guerra civil la familia se trasladó a diferentes provincias, asentándose finalmente en Madrid en el año 1944, salvo el periodo de 1947 cuando se trasladó a San Sebastian, al mismo edificio donde vivía el pintor Olasagasti, que les aconseja que el joven Canogar estudie con el pintor vasco Martiarena. Este último, a la vuelta de la familia a Madrid, le recomendó trabajar con el maestro Daniel Vázquez Díaz, que le aceptó como discípulo.

 

Decidido a ser pintor, dejó sus estudios para dedicarse por entero a la pintura. Trabajó por las mañanas con Vázquez Díaz y dibujó por las tardes en el Círculo de Bellas Artes. En 1954, con 19 años, ya realizó tres exposiciones individuales en Madrid, Valencia y Zaragoza, aunque en 1951 ya había participado en una colectiva en Toledo: la XI Exposición Provincial de Arte. Pintura, escultura, dibujo y fotografía. “Educación y Descanso”. Desde entonces a hoy no ha dejado de seguir exponiendo.

 

Ha vivido en distintos lugares del mundo, entre ellos EEUU e Italia, donde en 1959 conoció a su primera mujer, la norteamericana Ann Jane McKenzie, con la que más tarde contraería matrimonio y de la que se separó en 1987. Ha tenido 4 hijos: Susana, destacada arquitecta paisajista; Daniel, artista visual centrado en la fotografía, el vídeo y el arte de la instalación; Diego, escultor y grabador; y Roberto al que los genes de la creatividad le llevaron a doctorarse en ciencias matemáticas. En 1992 la vida de Rafael Canogar sufre cambios importantes tanto a nivel personal, se casa con su actual esposa Purificación Chaves, como artístico.

 

Su conexión con Toledo y con Castilla-La Mancha sigue siendo muy estrecha, en 1996 fue nombrado miembro de la Junta de Protectores de la Real Fundación de Toledo, ese mismo año había sido elegido miembro de número de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. En 2011 la Fundación Toledo le otorgaría uno de sus premios anuales por su compromiso con el arte y con la ciudad. En 1982 El ministerio de Cultura de España le concedió el Premio Nacional de Artes Plásticas y tres años después, en 1985, el ministerio de Cultura de Francia le nombró Chevalier de L’Ordre des Arts et des Lettres. En 2003 el ministerio de Cultura vuelve a condecorarle, ahora con la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes.

 

La “mirada” intemporal: Cervantes y la libertad

También estuvo Miguel de Cervantes preso un tiempo, años que resultaron definitivos en el escritor para reflejar el retrato moral de una época, rompiendo también moldes artísticos en este caso de la escritura, y dando lugar con El Quijote al nacimiento de la novela moderna. Partiendo de la cita del Quijote: “La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierran la tierra y el mar: por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida”, los comisarios de la muestra consideran que es imposible comprender el canon cervantino sin los conceptos del cautiverio y de la libertad, que constituyen la esencia de toda su obra. “La libertad se convierte en Cervantes en la clave de su quehacer artístico, dentro y fuera de la obra. Impregna a sus personajes, al propio autor y a los millones de lectores que han seguido sus huellas, cabalgando simbólicamente por la Mancha en busca de los más altos ideales, a través de los siglos. Marca su visión del hombre y del mundo y está presente de manera continua en su reflexión sobre la sociedad y en la práctica literaria: amplia, irónica, tolerante, abierta a las peculiaridades individuales, enemiga de lo dogmático y firme únicamente en la reivindicación de valores como la justicia, la tolerancia, la valentía, el honor y el derecho a soñar”.

 

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La Catedral

 

La catedral de Santa María y de San Julián fue, junto a la de Ávila, la primera catedral gótica de Castilla, como consecuencia de la influencia de los caballeros normandos que acompañaban a Leonor de Inglaterra, mujer de Alfonso VIII, conquistador de la ciudad. Comenzó a construirse en 1196 y las obras finalizaron en 1257, aunque ha sufrido importantes transformaciones posteriores. En 1902 se reconstruyó, como consecuencia de un derrumbe siguiendo el estilo original e inspirada en la catedral de Reims, la fachada principal, que en el siglo XVII había sido reformada con un estilo barroco. Otra catedral, la de Colonia, inspiró las vidrieras abstractas que siguiendo diseños de Zóbel completaron las desaparecidas en los ventanales del templo.

 

El edificio ha sido criticado para albergar una exposición con el lema “libertad” al contar en sus paredes con símbolos franquistas. En un artículo crítico contra la exposición, la ex vicedecana de la facultad de Bellas Artes de Cuenca, Ana Navarrete, candidata al Senado por Podemos en esa provincia, destaca el hecho diciendo que “constituye un verdadero contrasentido respecto a la intención declarada de los responsables del evento -entre los que se encuentra el Ayuntamiento de Cuenca y el Gobierno regional-; a saber, “desvelar y difundir la capacidad del arte para convertirse en vehículo de la lucha por la libertad de expresión y la defensa de los derechos humanos”. El Gobierno por el contrario se ha mostrado muy satisfecho de la gran acogida que la exposición está teniendo.

 

Utilizando la fachada como pantalla el 12 y 13 de agosto se desarrolló un espectáculo de luz y sonido con técnicas de 2D y 3D que tendrán continuidad los días 23 y 24 de septiembre y 28 y 29 de octubre.