La nota final

Si hacemos una valoración sobre el 2016 en el sector agropecuario, el primer destacado es para los agricultores y ganaderos castellano-manchegos, que han hecho bien sus deberes. Han vuelto a producir bajo los términos de seguridad alimentaria, bienestar animal y cuidado al medio ambiente, abasteciendo los mercados con productos de alta calidad.

 

Precisamente la calidad ha imperado en todas las cosechas. La uva recogida ha dado lugar a 22,5 millones de hectolitros de vino y mosto (8,7% menos que la campaña anterior). Los frutos secos, también han visto menguadas sus cosechas. La almendra tendrá una producción un 50% menor que la pasada campaña, unas 4.750 toneladas en pepita. Y el pistacho espera unas 800 toneladas, un 20% menos. La campaña de olivar, aún sin terminar, se presenta con buenas perspectivas. Habrá zonas que consigan la misma producción que el pasado año, pero en general, se prevé un descenso de entre un 5 y un 10% de aceituna en la región con respecto a la última cosecha.

 

Las últimas lluvias han conseguido aumentar el peso del fruto, descartando así las primeras estimaciones de un recorte aún mayor. Menos suerte han corrido los cereales. Y es que, aunque la sequía sigue haciendo mella en todos los cultivos, este sector afronta desproporcionados precios de costes de producción mientras los precios continúan a la baja, lo que pone en peligro la viabilidad de las explotaciones.

 

En definitiva, los productores han hecho su trabajo. Sobre el resto, no todos han estado a la altura de las circunstancias, y el tiempo apremia, pues el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, ya ha dado el pistoletazo de salida a la revisión de la Política Agrícola Común (PAC) para después de 2020 y, lamentablemente, no contamos con un modelo de agricultura frente a los cambios que se avecinan. “La simplificación y la modernización serán las palabras clave y el objetivo primordial de la Comunicación sobre el futuro de la PAC que la Comisión tiene previsto adoptar antes de finales de 2017, ha explicado el presidente. El primer paso será una consulta pública, que se lanzará a principios de año y que permitirá a cada uno de ustedes contribuir al debate sobre la dirección que esta importante política estratégica debe adoptar en el futuro”.

 

Así las cosas, las contribuciones que se hagan, tanto regional como nacionalmente, no responderán a un modelo agrario sólido, pues no existe. Los intereses políticos y económicos han prevalecido, generando expectativas en función de esos intereses. Los asuntos del campo más significativos han estado bailando en debates estériles, y como consecuencia, los únicos afectados por los perjuicios que ello conlleva, son los agricultores profesionales. Como organización agraria profesional, ASAJA Castilla-La Mancha también ha hecho sus deberes, participando en las negociaciones de las políticas horizontales y solicitando a la Administración un modelo que siente las bases de futuro.

 

Pero la decisión última para cambiar las cosas o resolver los problemas está en manos de quienes gobiernan, y no todas las reivindicaciones de la organización se han tenido en cuenta. El Comité Técnico de ASAJA CLM ha hecho numerosas aportaciones para sentar las bases del futuro del campo; muchas han tenido respuesta positiva, ya sea en materia de jóvenes, gestión de las ayudas de la PAC, fiscalidad o medidas para ganadería, entre otras muchas. Sin embargo, en otras cuestiones el proceso está lejos de cubrir los intereses y las demandas del sector productor.

 

Por ejemplo, en materia hidráulica. Mucho se habla de un pacto nacional, pero nunca llega el momento de sentarse para trabajar en ello. ASAJA CLM tiene su propuesta, aunque sin respuesta: aumentar la superficie de regadío 1.500 hm3, para 500.000 hectáreas más de regadío en 20 años. Tampoco se han tenido en cuenta muchas de las aportaciones de la organización en asuntos como la modificación del Programa de Desarrollo Rural (PDR) 2014-2020 de Castilla-La Mancha o el plan de gestión de las zonas de Especial Protección para las Aves Esteparias (ZEPA). Aunque se haya avanzado, consideramos que todavía falta mucho por hacer para garantizar el futuro del sector y darle seguridad jurídica, sobre todo, si se plantean limitaciones en la agricultura, más allá de las que marca la normativa europea, en una región donde los bajos rendimientos de los cultivos y la ausencia de agua ya suponen importantes restricciones.

 

Hay que seguir trabajando para sentar las bases de un modelo de agricultura firme, porque ahí es donde está la clave para proteger los intereses de los agricultores y ganaderos profesionales, ya sea del resultado de la próxima PAC, de los efectos del cambio climático o de cualquier otro cambio que esté por llegar.

José María Fresneda

José María Fresneda

Secretario general ASAJA Castilla-La Mancha
José María Fresneda