La huella visigoda

En 2016 se han descubierto, identificado y catalogado interesantes vestigios visigodos que nos ayudan a entender mejor cómo fue y cómo se vivía en aquel reino que estableció su sede en Toledo en el siglo VI. En Arisgotas se ha descubierto la planta completa de uno de sus primeros palacios, en Guarrazar se ha constatado la existencia de una basílica y en Menasalbas se han hallado 4 tumbas. Se ultiman planes para promocionar y facilitar las visitas; también en Melque.

Recreación del palacio de Arisgotas, realizada por el equipo que está investigando el yacimiento.

Recreación del palacio de Arisgotas, realizada por el equipo que está investigando el yacimiento.

 

 

A un par de kilómetros de Arisgotas acaba de señalizarse y acondicionarse para las visitas un nuevo yacimiento arqueológico: el de uno de los primeros palacios construidos por los visigodos en la península en el siglo VI, un edificio de piedra que tenía 14 metros de altura en dos plantas, abovedado, y que debió pertenecer “a una persona importantísima de las élites del reino de Toledo”.

 

Lo cuenta Jorge Morín, el arqueólogo que este verano ha descubierto la planta completa del palacio desconocido hasta ahora, los contrafuertes y el pórtico norte, además de la planta de una pequeña iglesia anexa y cuarenta piezas que permiten concluir qué y cómo llegó a ser y la relevancia de sus propietarios.

 

Entre esas piezas hay una inscripción asociada a un enterramiento principal que el equipo investigador del yacimiento interpreta como una alusión a la conversión de los visigodos al cristianismo (aceptaron esta religión en el 589, tras abandonar el arrianismo); además de varios recipientes parecidos a una botella y recubiertos en el interior de una resina en los que entonces se traía a la península vino norteafricano, una flauta y relieves de la decoración exterior del palacio en granito y del interior en caliza marmolizada. “Demuestra la capacidad que tenían las élites de importar productos de lujo. Sabemos que en la Vega Baja de Toledo (otro importantísimo yacimiento visigodo, a 30 kms) consumían ostras”, advierte Jorge Morín.

 

Entre los restos de una adolescente este verano han encontrado también dos remaches con una flor de 4 pétalos de bronce dorado con esmeraldas, realizados con la misma técnica que la empleada en las joyas del tesoro visigodo de Guarrazar (encontrado en Guadamur, a unos 35 kms). “Esto nos cuenta que era un enterramiento civil”, concluye el arqueólogo, que sostiene que el palacio terminó convirtiéndose en un mausoleo funerario para la adinerada familia y sus súbditos.

 

Sabemos que era un enterramiento civil por los restos de una adolescente, entre los que se han encontrado dos remaches de bronce dorado y esmeraldas.

 

Entre las primeras excavaciones realizadas en los 70 y la de este año se han descubierto 40 tumbas (la mayoría saqueadas) entre las que destaca un sarcófago de alabastro que puede verse en el yacimiento. Más tarde los árabes cerraron el complejo, lo ampliaron y lo convirtieron en una gran posada fortificada en la vía que comunicaba Toledo con Córdoba, la misma en la que se encuentra Melque.

 

“Es la primera vez que se documenta un conjunto de este tipo y sus diferentes fases en la península y a medida que vayamos avanzando iremos descubriendo más cosas”, anuncia Jorge Morín. Lo que vamos a encontrarnos al visitar este yacimiento es la planta de este palacio, gran parte de los muros exteriores e interiores que separaban las estancias, las tumbas o un canal de desagüe; así como la planta de la iglesia que aún está sin excavar y de la que esperan encontrar entre 4 y 5 metros de altura.

 

La Diputación de Toledo, que financió la intervención arqueológica de este verano, ha pagado también el acondicionamiento para las visitas turísticas: la instalación de paneles informativos y la adecuación de un pequeño parking. Ha sido posible después de que el ayuntamiento de Orgaz comprara los 20.000 metros donde se ubica a un particular, tras años de negociaciones impulsadas por la alcaldesa pedánea, Juana Martín Maestro. ”Yo sabía, cuenta ella ahora, que allí había algo importante”.

 

En Melque se está construyendo una senda de un kilómetro, con pasarelas para salvar los desniveles y poder contemplar el excepcional monumento desde distintas posiciones.

 

El complejo fue abandonado y expoliado durante siglos. Por eso le llaman Los Hitos. No hay más que pasearse por Arisgotas para descubrir en las fachadas de las casas relieves visigodos del palacio; en la misma iglesia hay empotrados casi una veintena. Y en el pequeño cementerio, sobre la tumba de Simón Martín Hervás, pueden verse otras dos magníficas veneras. Este agricultor estaba fascinado a principios del siglo XX con Los Hitos y cargadas en su burro se iba llevando a casa todas las piezas que podía. Murió por gangrena en 1917, al dispararse accidentalmente en un hombro con su escopeta cuando regresaba cargado de relieves visigodos.

 

En 2001 Juana Martín logró convencer a algunos de sus vecinos para que cedieran las piezas visigodas que guardaban en casa y con ellas abrieron un pequeño museo. Es interesante visitarlo. Cuenta con paneles explicativos y una gran maqueta que permite hacerse una idea de la cercanía de otros yacimientos visigodos, como el de San Pedro de la Mata, en la pedanía sonsecana de Casalgordo, a apenas un par de kilómetros.

 

Allí aún se mantienen en pie gran parte de los muros exteriores y varios arcos interiores de una iglesia rural cuyo origen se remonta al siglo VII y a la que se le fueron añadiendo otras estancias y elementos. Probablemente perteneció al mismo latifundio que el palacio de Arisgotas. El yacimiento está abandonado, pero merece una visita. Se puede llegar hasta él por un camino que parte de Casalgordo.

 

LA MAGNÍFICA MELQUE

 

Monumento nacional desde 1931, es la edificación visigoda mejor conservada de la península. La iglesia cruciforme construida a finales del siglo VII era parte de un conjunto monástico cercado que ocupaba 25 hectáreas. El arqueólogo Jorge Morín explica que el templo se levantó inicialmente como un gran mausoleo funerario “para el enterramiento de alguien muy poderoso. El topónimo árabe de Melque significa lugar de Reyes”.

 

Tras la Reconquista fue ocupada por los templarios, con sede en un castillo muy próximo que también merece la pena conocer (solo visitable los sábados de 8,30 a 15h. Inaccesible desde el 1 de febrero al 30 de mayo). La Diputación de Toledo adquirió Melque en 1968, lo rehabilitó y ha ido acondicionándolo progresivamente para las visitas.

 

Ahora están trabajando en un nuevo plan para promocionarlas y facilitarlas que concluirá en los próximos meses: se ha mejorado la señalización y la cartelería del centro de interpretación y ya puede leerse en inglés. Se está ultimando un sendero de un kilómetro, con pasarelas para salvar los desniveles, que permitirá rodearlo, contemplarlo desde distintas perspectivas y ver de cerca dos de las cinco presas romanas del entorno. (Morín sostiene una nueva teoría que apunta que estas construcciones serían en realidad bancales para los cultivos).

 

Se trabaja también en la apertura de una oficina de turismo en el mismo yacimiento para informar sobre otros atractivos de la comarca, en mejorar la zona de aparcamiento y en colocar señalización sobre el excepcional conjunto visigodo en las carreteras próximas, explica Enrique García Gómez, responsable del centro cultural San Clemente y partícipe del proyecto.

 

GUARRAZAR

 

Unas lluvias torrenciales en 1858 desenterraron parte del tesoro visigodo más importante hallado hasta ahora. Se encontró en Guadamur. Las excavaciones que el arqueólogo Juan Manuel Rojas realiza en la zona desde hace unos años han permitido descubrir los restos de una basílica que formaría parte de otro complejo monástico-palacial vinculado a los reyes de Toledo. Han llegado a esta conclusión por las 5 basas de columnas encontradas que han permitido concretar la anchura de la nave y la cimentación de uno de los muros, así como una capilla lateral. El edificio de dos plantas se levantó en la segunda mitad del siglo VI y se reformó posteriormente.

 

Durante las excavaciones se han encontrado fragmentos de frisos decorativos, cerámicas del siglo VIII-IX y un zafiro, que encontró casualmente la propia alcaldesa, Sagrario Gutiérrez, en presencia del arqueólogo en 2014 y del que el Instituto Gemológico ha certificado su antigüedad, su procedencia de Ceilán y la técnica con que fue pulida, las mismas que las demás joyas que componen el tesoro.

 

De las 40 hectáreas que ocupa este yacimiento se visitan, acompañado de un guía que explica todos los detalles y cuenta la historia, los puntos más significativos, además del centro de interpretación. En Guadamur hay además un museo con réplicas de algunas coronas votivas y joyas que forman el tesoro de Guarrazar. Parte de las piezas originales se pueden ver en el Museo Arqueológico Nacional y en el Museo Nacional de la Edad Media de Cluny (Francia). Hay un amplio reportaje sobre este yacimiento en el número once de la Revista Aquí.

 

CÓMO VISITAR ARISGOTAS, MELQUE Y GUARRAZAR

 

ARISGOTAS

Al yacimiento se llega por un camino desde Arisgotas y es de acceso libre. La visita al Museo se solicita en el bar del centro social colindante. Para grupos es mejor reservar en el tfn 678 404 390.

 

MELQUE

 

Desde Toledo hay que tomar la CM-401 hasta el desvío de la CM-4009 en dirección a la Puebla de Montalbán. El conjunto está a unos kilómetros. De noviembre a abril abre de 9 a 18h; el resto del año de 11 a 20h (24, 25 y31 de diciembre, cerrado; también el 1 y 6 de enero).

 

GUARRAZAR

 

El yacimiento se encuentra en el Camino a Toledo que parte de la CM-401 (antes de llegar a Guadamur). Se recorre en visita guiada durante 2 horas. Hay que reservar en el tfn 635 900 123 o en: reservas@guarrazar.com. El Museo de Guadamur se puede ver de lunes a miércoles de 9 a 14h, sábados de 10,30 a 13,30h y de 16 a 18h y los domingos solo por la mañana.

 

La necrópolis visigoda más importante hallada en Toledo está en Carpio de Tajo, con casi 300 tumbas. No es visitable. Gran parte de los valiosos objetos encontrados en el enterramiento están en el Museo Arqueológico Nacional

 

UN NUEVO ENTERRAMIENTO

 

La Dirección provincial de Cultura certificó en noviembre que las cuatro tumbas halladas por la guardia civil en Menasalbas son visigodas. El conjunto fúnebre (arriba, una imagen) no estaba catalogado, aunque sí se conocía el yacimiento, indica el arqueólogo Jorge Morín, que considera que puede tratarse de una pequeña necrópolis rural del siglo VII.

 

Lo que se ha inventariado ahora son dos sepulcros rectangulares gemelos, tallados en paralelo y separados 25 cms, en muy buen estado de conservación. Muy cerca, otras dos tumbas algo más deterioradas, una de ellas con la cabecera parcialmente labrada; además de dos lajas de granito de gran tamaño y dos posibles pozas para la recogida de agua pluvial. Un equipo del Seprona lo encontró casualmente al descubrir un lanchar de piedra tapado con tierra.