La decisión más polémica de la Universidad de Castilla-La Mancha

La Universidad de Castilla-La Mancha está fiando su futuro al anunciado Plan Estratégico 2016-2020, en el que comenzó a trabajar en 2015 y con el que promete un salto cualitativo y cuantitativo en la oferta académica y en el posicionamiento nacional e internacional de la UCLM. Pero, de momento, a falta de financiación y a falta de estrategia, lo que ha llegado han sido recortes, como la supresión de los grados de Geografía y Ordenación del Territorio y de Gestión y Administración Pública. Esta decisión le ha costado a la UCLM una querella en los tribunales.

El rector de la UCLM, Miguel Ángel Collado, junto al consejero de Educación, Ángel Felpeto

 

Junio es un mes decisivo para el futuro de miles de jóvenes que han decidido hacer estudios universitarios y se preparan para elegir y acceder a una carrera. 7.707 estudiantes de Castilla-La Mancha (2.787 de la provincia de Toledo) se han matriculado para el examen de Evaluación de Acceso a la Universidad, EvAU (antigua Selectividad). El 95% de ellos va a aprobar, al menos eso dicen las estadísticas de los últimos años.

 

Para ellos, la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) ha hecho una oferta para el curso 2017/2018 de 5.999 plazas de nuevo ingreso, distribuidas entre las 78 titulaciones que se pueden estudiar en los cuatro campus universitarios (1.722 nuevas plazas en el de Toledo-Talavera de la Reina, 1.701 en el de Ciudad Real, 1.526 en Albacete y 1.050 para el campus de Cuenca).

 

Y a partir de aquí empiezan las dificultades, que arrancan con el desequilibrio existente entre la oferta de plazas y la demanda.

 

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