La crisis reduce las emisiones de gases contaminantes un 34% en Castilla La Mancha con respecto a 2005

 

El Inventario Nacional de Emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) de 2017 sitúa las emisiones regionales en 17,34 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente (CO2-eq), frente a los 26,39 millones de toneladas que se lanzaron a la atmósfera en 2005 desde Castilla La Mancha.

 

El sector de la Industria es que el más ha reducido las emisiones, un 66%, seguido del de la Energía, con un 53% menos con respecto a las registradas hace 12 años. Ambas y las generadas por la Agricultura están por debajo de las emisiones de gases de efecto invernadero generadas en 1990, el primer año del que se tienen datos.

 

El resto de sectores mantiene niveles superiores a los registrados hace 27 años, pero encadenan reducciones continuadas desde 2012, sobre todo el Transporte, el principal emisor en esta comunidad autónoma y responsable del 36% del total de las emisiones contaminantes. Desde 2005, en cualquier caso, las ha reducido un 19%.

 

También los gases fluorados, utilizados como refrigerantes, aerosoles o anestésicos, que poseen un elevado potencial de calentamiento (aunque son una mínima parte del global en Castilla La Mancha) han reducido las emisiones un 2,1% respecto a 2005 y cerca de un 40% respecto al año anterior.

 

El 70% de las emisiones contaminantes a la atmósfera desde la comunidad se deben a procesos de transformación de la energía y es el dióxido de carbono (CO2) el principal gas generado (un 74% del total del inventario), aunque sus emisiones también se han reducido desde 2005 más de un 40%.

 

Otros gases con peso en el inventario de Castilla La Mancha, originados en procesos no energéticos, son el metano (CH) que representa el 13,6% de las emisiones, procedentes mayoritariamente de la fermentación entérica y ruminal del ganado, la gestión de los estiércoles y la descomposición de la materia orgánica de los residuos y aguas residuales. Se ha reducido un 6,8% con respecto a 2005.

 

Y desde entonces emitimos también un 3,1% menos de óxido nitroso (N2O), generado como resultado de la descomposición de abonos nitrogenados, estiércoles y purines, residuos urbanos y aguas residuales. Este gas supone un 10% del total.

 

El viceconsejero de Medio Ambiente, Agapito Portillo, ha explicado a través de una nota de prensa, que “desde 2012 la producción de energía eléctrica con fuentes renovables cubre más del 99% de la demanda interna regional. Además, esta producción energética entre 2012 y 2016 ha supuesto la no emisión de 7,5 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente (CO2-eq) a la atmósfera.”

 

Portillo señala, en cualquier caso, que ya este año la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero está siendo acompañada con un crecimiento económico regional superior al 3% anual. “Los castellano-manchegos estamos trabajando de forma más eficiente, con menos emisión de CO2 por cada euro de PIB que producimos”.

 

Por provincias, Ciudad Real y Toledo suponen el 67% de las emisiones causantes del efecto invernadero, al concentrar las principales instalaciones productoras de energía, la mayoría de la población regional y de las actividades industriales y agrarias. Guadalajara y Cuenca son las que aportan el menor porcentaje de las emisiones regionales.

 

Y lo cierto es que la región ha cumplido hasta ahora con creces con su compromiso nacional e internacional de reducir un 10% sus emisiones antes de 2020 con respecto a 2005. El último informe del inventario de Castilla-La Mancha está disponible en la página web del Gobierno: http://www.castillalamancha.es/gobierno/agrimedambydesrur/estructura/vicmedamb/actuaciones/inventario-regional-de-gases-de-efecto-invernadero